Violencia mortífera en Brasil

mayo 4, 2017

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Cinco individuos entran violentamente en un hospital de Parauapebas en el estado de Pará en el noreste de Brasil, someten a los guardias y asesinan a sangre fría a Waldomiro Costa Pereira, activista del Movimiento de Trabajadores sin Tierras (MST) que desde hace rato se queja de los atropellos perpetrados por agentes de hacendados. El MST dijo que se trataba de un asesinato más de campesinos. De acuerdo al diario Folha de Säo Paulo, la autoridad local condenó el crimen que al parecer la policía investiga. El MST también hizo saber que Costa Pereira estaba recuperándose de un atentado previo, y que era un activista de grupos que reclaman una reforma agraria que los grandes hacendados se dice que rechazan.

Esto y más a tiempo que el país parece absorto con las investigaciones nacionales anticorrupción como “Car Wash” que, dicho sea de paso, está involucrando a las cabezas del Congreso, al ministro de relaciones exteriores, al jefe de gabinete del presidente Temer y a cinco ex presidentes de Brasil. Pero el mundo sigue andando.

Según The Guardian, el estado de Maranhao es el más pobre de Brasil y quizá el que más ha sufrido hechos de violencia. Es también uno de los que más se desforesta lo que es el resultado de enfrentamientos entre los tradicionales habitantes de la zona y los deforestadores. Lugares como Gamela, habitada desde hace marras por 400 familias, donde a comienzos de mayo trece miembros de la comunidad fueron hospitalizados víctimas de un violento ataque en el que no hubo muertos, pero sí trece hospitalizados (a un hombre contaron las manos y las piernas por debajo de la rodilla, a otro solo las manos) acusándolos de “rateros”, cuando el verdadero cometido era amedrentar para imponer el desalojo de las tierras. Esto después de que los atacantes se hubiesen reunido en un día de campo con asado y bebidas alcohólicas hasta entrada la noche cuando rodearon Gamela, dispararon al aire y atacaron a la gente. Es de dominio público que la región está luchando desde hace décadas contra familias poderosas que han sido dueñas de tierras y que dominan la política de Maranhao.

La Comisión Pastoral de Tierras (CPT) recientemente hizo saber que Brasil ha devenido en el país menos protegido contra la violencia de los invasores de tierras que en 2016 causaron la muerte a 61 personas, cifra que no se registraba desde 2003. De acuerdo a un estudio de 2016 de la Universidad de Windsor de Canadá, el uno por ciento de la población de Brasil es dueño de casi la mitad del territorio del país. Lo que explica el creciente deseo de acaudalados dueños de tierras, por lo menos un buen número de ellos, de extender sus dominios.

The Guardian añade que miembros de la Asociación de Indígenas de Pariri y el Movimiento Ipereg Ayu, de las legendarias tierras de Mundurukú que se extienden al suroeste del estado de Pará, Coatán, Laranjal y Säo José de Cipó, estado de Amazonas, y Papiaká-Kayabi en Matto Grosso, se quejan vehementemente de los frecuentes atropellos de invasión y toma arbitraria de tierras.

Parauapebas, Gamela y Mundurukú son ejemplos de hechos funestos que se repiten en la cuenca del vasto Amazonas, y lo peor es que la criminalidad impune del campo va en aumento en busca de lucrar con la crianza de ganado que nutre la creciente demanda de carne de exportación de Brasil, además del cultivo de la soya y otras hierbas… todo, además, en detrimento del aire que respiramos.

Para los oriundos organizarse mejor no debe ser fácil, pero hacerlo contrapesaría la ola de atropellos y crímenes contra gente legalmente establecida. Es este sentido la historiadora brasileña Blanca Behrends dijo a la prensa en febrero que el carnaval brasileño siempre había sido una ocasión para utilizar el buen humor y hacer critica social y, este año, dos de las más reconocidas escuelas de zamba destacaron el llamado a la cordura y la justicia de las tribus indígenas del Amazonas. Algo se hace pero urge hacer mucho más ante el abuso… donde sea.


El gobierno de Venezuela confisca juguetes El gobierno de Venezuela confisca juguetes. Se sabe que la Venezuela de los últimos tiempos sufre de ausencia no solamente de democracia en el sentido cabal de la palabra que todos conocemos o deberiamos conocer, sino que también sufre una inflación que en diciembre va llegando al ¡470 por ciento! y en aumento, lo que significa un tormento para la inmensa mayoría del pueblo venezolano ya sea madurista u opositor al Gobierno. En estos momentos ese pueblo no sabe qué hacer o qué no hacer para enfrentar semejante desbarajuste no solamente económico sino ciudadano que se agudiza por varias razones entre las que se encuentra, prominentemente, la reciente desesperada y demente medida oficial de ordenar a la Guardia Nacional Venezolana que ¡confisque!… nada menos que millones de juguetes, importados por firmas venezolanas, antes de que lleguen a los estantes de venta al público con la excusa de que las referidas firmas venezolanas están cobrando precios demasiado elevados. Esto como si el comprador no tuviese la potestad poco menos que sagrada, y el sentido común, de decidir si el juguete es caro o no pese a la galopante inflación. La idea baladí y hasta maliciosa del gobierno es dizque distribuir estos juguetes a precios de obsequio supuestanente entre la gente desvalida, mientras la mayoría de la gente venezolana se queda sin la posibilidad de adquirirlos a tan solo pocos días de Navidad. Oficialmente no se dijo dónde iría el dinero de la venta barata de los juguetes. Lo que en primera y última instancia, a no ser que las cosas se aclaren, constituye ¡hurto! Nada menos que el Poder Ejecutivo de Venezuela recurriendo a la confiscación forzada sin precedentes… que se sepa. Encima de la referida inflación que desde hace rato viene encareciendo diariamente los precios de la carne, las legumbres, los medicamentos, el transporte, la vivienda, etc. y desde luego el precio del dólar de EE.UU. que escasea; fuera de la expulsion del MERCOSUR que no hace mucho sufrió Venezuela y que el Gobierno de Maduro no acepta; además de la creciente pobreza de la población víctima también de un alto índice de criminalidad y de delitos de toda índole que hacen que la gente, entre otras cosas, propenda a emigrar a Brasil, Colombia, España, EE.UU. y otros países; fuera de la bronca entre un Congreso venezolano que lucha por llevar a Venezuela por la vía legal y sobre todo a un plebiscito sobre el mandato del Presidente Maduro; fuera del riguroso e injusto trato de los detenidos por razones políticas; y teniendo en cuenta la confusión generada por la reciente confiscación de billetes de guarismos inflados; y fuera del clamor interamericano articulado en varias oportunidades por el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro. La veradad es que ahora en Venezuela hay que afrontar nada menos que el desacato gubernamental al derecho a la propiedad comercial cuyo precio al por menor, en el caso concreto de los juguetes confiscados, por supuesto que debería ser determinado por, y solo basarse en, las leyes de la oferta del vendedor y la demanda del comprador minorista… que desde el siglo XVIII se llama la ley de la oferta y la demanda, o sea de la fueza o las fuerzas del mercado. Estas fuerzas por supesto que pueden ser afectadas con impuestos, gravámenes, cuotas, y otras medidas que necesariamente tienen que ser aprobadas democráticamente por el Congreso nacional electo, lo mismo que el Poder Ejecutivo, y a veces expuestas al Poder Judicial. Lo que en la Venezuela de hoy es poco menos que una quimera… pese a los buenos oficios que hasta ahora han procurado introducir en la patria de Simón Bolívar tanto el Papa Francisco como el ex presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y otros. Ya lo dijo nada menos que el sabio griego Anacarsis en el siglo VII a.C. :“juega de modo que procedas seriamente” Pero el gobierno venezolano de hoy juega seriamente a proceder nefastamente”. Por lo que se ve hay socialismos que duran gastando el dinero de la gente… hasta que éste se acabe, claro.

diciembre 14, 2016

El planeta tierra se calienta

febrero 11, 2019

 

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

El 5, febrero, 2019 el presidente de EEUU, en su discurso del estado de la unión de 75 minutos, omitió mencionar el calentamiento climático seguramente para favorecer intereses extractivos enraizados, por no decir atrincherados, sobre todo del carbón mineral cuya quema más de un siglo, para producir electricidad, sigue contribuyendo al nefasto calentamiento climático. Incluso cuando a fines de enero el vórtice ártico del invierno septentrional se desvió sobre norte América derramando temperaturas de hasta 50 grados bajo cero centígrado en Canadá y varios estados de EEUU causando estragos y muerte, Trump dijo: “¿dónde está el calentamiento climático en este trance frígido?” Lo que resulta increíble y muestra desconocimiento acaso intencional del calentamiento que azora. El vórtice del invierno consiste en un flujo circular alrededor del polo norte rodeado de la corriente en chorro (jet stream en inglés) que viaja a 180 Km por hora o más. Que ceda y se desvíe es anómalo.

La Tierra ha tenido épocas calientes en tiempos prehistóricos, y fríos en los históricos. La diferencia hoy está en la rapidez del cambio y en el incremento de gases CO2 y metano producidos por la actividad humana y su poca atención a la conservación de antídotos naturales como los bosques de la Amazonía que hoy se ven amenazados por la autoridad brasileña, entre otras. La combustión de carbón ha aumentado desde la revolución industrial y el CO2 se ha venido acumulado en la atmósfera causando el calentamiento global… además de la acidificación de los océanos ya que se disuelve en el agua y forma ácido carbónico que es anatema para la fauna y flora. Vemos que los arrecifes de coral están pagando el precio, también los “hielos eternos” de los Andes, y el glaciar de Yunnan en China, et al.

El director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales, NASA, Gavin A. Schmidt viene diciendo: “los últimos cinco años han sido los más calientes. No es que el calentamiento sea cuestión del futuro, está aqui… y ahora.” Según el NYT, el miércoles 6 de febrero, Schmidt añadió que la temperatura promedio de La Tierra en 2018 fue más de un grado centigrado superior que el promedio de fines del siglo 19 cuando empezó la era industrial. Para evitar desastres mayores, no debe subir más de dos grados centígrados en el futuro. El pronóstico es que subirá más de esos dos grado pese a que 190 países han firmado el Acuerdo Climático de París del que EEUU es todavía ténicamente miembro aunque Trump ha dicho que EEUU se saldrá.

De acuerdo a la ONU, un aumento de 1,5 grados centígrados tendrá costosas consecuencias. El año más caliente fue 2016 estimulado por la corriente de El Niño del océano Pacífico. En 2018 surge La Niña que refresca y causa un El Niño menos caliente a fines de año. Según Berkeley Earth (BE), 2019 quizá sea el segundo año más caliente. BE, NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EEUU, NOAA en inglés, están de acuerdo con BE… lo que no es nada alagüeño.

Diez y ocho de los 19 años más calurosos se han registrado desde 2001 y los resultados se han visto en las recientes olas de calor de Australia, las sequías y las inundaciones de las costas de EEUU y Chile, el derretimiento de los hielos del ártico y la antártica, las inundaciones por doquier y los desvastadores huracanes marítimos, et. al. Urge echar “el grito al cielo” y persuadir a EEUU que modifique su perjudicial postura ante el calentamiento del Planeta.


Y qué del oro de Venezuela

febrero 4, 2019

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

El 29 de enero el legislador venezolano, José Guerra, dijo en un tweet que un avión ruso Boeing 777 había aterrizado en Caracas el día anterior para ser cargado con 20 toneladas de barras de oro del Banco Central de Venezuela, pero no mostró  pruebas. También se dijo a Bloomberg News que 20 toneladas de barras de oro habían sido apartadas en el Bco Central, aunque esto tampoco pudo corroborarse dada la naturaleza subrepticia del asunto.

En Venezuela hay pugna entre Juan Guaidó, proclamado presidente de Venezuela por la Asamblea Nacional, y Nicolás Maduro, electo presidente en 2018 en elecciones cuestionadas, que dirige seis años de un régimen represivo, abusivo y corrupto. Los izquierdismos venezolano y no venezolano piden que se deje a los venezolanos esgrimir diferencias. Pero la situación ha traspasado las fronteras del país que posee las mayores reservas de petróleo del planeta, y más de 3 millones de venezolanos de ambos sexos, niños, jóvenes y mayores, se han visto obligados a migrar a países vecinos y a otros en condiciones muy precarias huyendo del hambre, represión, falta de libertad política, de medicamentos y de enceres desde que entró en escena la distopía de Hugo Chávez. Encima hay rumores de secuestro de adolescentes disidentes para ponerlos dizque en primera fila en caso de guerra.

La injerencia extranjera ha sido y es obvia, ni hablar de la cubana y ahora políticamente de otras. México, Uruguay, el Vaticano y China piden que se negocie cuando es obvio que no hay nada que negociar. En Venezuela hoy no caben ni pueden convivir el izquierdismo desbocado de Maduro y el afán de democratizar el país de la gente de Guaidó. Por lo tanto, las democracias del mundo tienen razón de exigir un cambio basado en la idea de que cuando un “líder” de país practica pillaje durante su mandato, restringe libertades y contraviene las leyes… es asunto que atañe a todos los países.

Venezuela tiene una pujante minería del oro y guarda miles de millones de dólares en barras de oro en reservas en el Banco Central. Pero ¿cuánto hay? El Observatorio de Complejidad Económica del Inst. Tec. de Mass., EEUU, opina que mientras Venezuela exporta mayormente crudo, el petróleo refinado y el oro generan divisas, pero la minería del oro y las reservas han disminuido porque Maduro ha vendido oro para comprar alimentos y medicinas.

El World Gold Council dice, citado por Bloomber News, que las reservas de oro de Venezuela, “según su Banco Central,” han bajado de 76% a 69%, u $8,4 mil millones, desde que Maduro tomó el poder en abril de 2013. No se sabe dónde ha ido a parar el oro. Se sabe que la producción de oro ha ido disminuyendo desde 2011 cuando el país producía 25,5 toneladas anuales. En 2017 acaso haya producido 23 toneladas extraídas mayormente del Arco Minero del Orinoco, una zona selvática de 112.654 km cuadrados que va de Colombia a la Guyana.

Un nuevo gobierno habrá de reducir la inflación, pero el país necesitará dinero del exterior, también del FMI. Habrá que eliminar el control de precios y otros distorsionantes a fin de instaurar nuevos medios de ayuda social. Deberá reorganizar su industria petrolera. Su deuda extrajera deberá ser reprogramada incluyendo las deudas con Rusia y China que hasta hoy se han pagado con petróleo. A mismo tiempo el gobierno de Guaidó tiene que celebrar elecciones y procurar la unión de las fracciones opositoras pero antes, tiene que deshacerse de Maduro. No queda otra.


Venezuela en la encrucijada

enero 30, 2019

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Según encuestas republicanas, el más largo corte de sueldos de la historia de empleados del gobierno federal de EEUU ha dañado las perspectivas de D. Trump de continuar en el gobierno después de 2020 y esto hace, entre otras cosas, que busque victorias políticas en otros lares incluyendo la compleja Venezuela ya que ha mostrado parcialidad con el gobierno de la oposición venezolana presidido por Juan Guaidó que por su lado viene insistiendo en que en cualquier momento ha de ser detenido por el régimen de Maduro.

Que esto sea suficiente para calmar las huestes de Trump y esperar que en el futuro voten por él y sus incongruencias políticas es harina de otro costal. Lo que está claro es que la situación venezolana necesita elecciones libres ya nomás luego de persistentes tensiones internas y externas que a lo mejor se prolongan con el consabido costo en vidas y hacienda de un pueblo que, desde que H. Chávez subió al poder, ha dado todo por zafarse de la injusticia, escasez, el oprobio, la ignominia y sobre todo la pobreza administrativa del régimen de Maduro cuya permanencia en el gobierno se debe a las fuerzas armadas… y a la ayuda cubana. Hoy, Miguel Díaz Canel, presidente de Cuba, dice increíblemente: “Nicolás es un presidente constitucional.”

Cuando el gobierno de EEUU se apresuró a reconocer la junta de gobierno que sacó del poder al presidente Hugo Chávez en 2002, tuvo que retirarse con el rabo entre las piernas porque el autoproclamado líder de la revolución bolivariana retornó al poder a los tres días… y disgustado más que nunca con EEUU. Hubo gobiernos latinoamericanos que condenaron el golpe anti Chávez. Hoy esos mismos entes nacionales dicen que la elección de 2018 que eligió a Maduro fue fraudulenta, y que Cuba se inmiscuyó en ella como lo ha hecho en otros países.

Hay quienes dicen que esto del reconocimiento precipitado de Guaidó por parte de EEUU invita a que la historia se repita, aunque la situación geopolítica es más complicada por la cantidad de entes internacionales que se han manifestado en contra, y algunos a favor, del régimen de Maduro, por la desastrosa situación económica de Venezuela, por los miles de venezolanos que escapan a como dé lugar de la opresión y el desorden, y por el antagonismo que existe en torno a Venezuela entre China y Rusia por un lado, y EEUU… lo que favorece a Maduro, y que Chávez no consiguió. Hoy se cita a V. Putin afirmando: “Maduro es un presidente legítimo.”

El que Guaidó, Trump, el Grupo de Lima, la Unión Europea, y otros hayan manifestado apoyo al retorno de la democracias en Venezuela a través de elecciones libres e idóneas ha instado a un Erdogan, dictador de Turquía, a respaldar el régimen de Maduro porque teme que un clamor similar brote en su país. Es que no se trata de la izquierda política frente a la derecha, sino de cualquier dictadura o gobierno fuerte que enfrente un latente desacato a su mandato instado sobre todo por el basto orbe de las redes sociales. Incluso Putin, apoyado por oligarcas, las FFAA y elecciones cuestionables ve con malos ojos que un pueblo pida elecciones libres para echar a la historia un régimen dictatorial. La verdad es que el pueblo venezolano no solamente enfrenta un inédito conflicto interno, sino que también confronta múltiples cordones umbilicales internacionales que pugnan por sus propios intereses. Ante este panorama el Consejero de Seguridad de EEUU, John Bolton, afirmó el jueves 30 de enero: “lo cierto es que Venezuela está en nuestro hemisferio.”


El paladio vale más que el oro

enero 22, 2019

 

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

El paladio, un metal noble que resiste oxidación y corrosión, tiene la peculiaridad a temperatura ambiente de absorber hidrógeno hasta 900 veces su volumen sin cambiar en sí de volumen lo que lo convierte en un insumo óptimo para la producción de catalizadores de tubos de escape de automotores que hoy consume el 80% del paladio producido. Convierte hasta el 90% de gases nocivos (monóxido de carbono, hidrocarbonos y dióxido de nitrógeno) en elementos inofensivos (nitrógeno, dióxido de carbono y vapor de agua).

Se trata de un metal raro, blando, dúctil, maleable de color plateado parecido químicamente al platino y al rodio, posee el número atómico 46 en el grupo 10 de la tabla periódica de elementos. También se usa en la fabricación de teléfonos celulares y joyería, en las industrias electrónica, odontológica, medicinal, en la purificación de hidrógeno,  en otras aplicaciones químicas, en el tratamiento de aguas subterráneas, y es cada vez más cotizado en la fabricación de pilas de combustible que hacen reaccionar el hidrógeno con el oxígeno para producir electricidad, calor y agua.

El precio del paladio subió en los años 2000 como resultado de las dificultades de conseguirlo en Rusia que lo produce, y la demanda de la fabricación de catalizadores. Hoy su precio sobrepasa el del oro ya que en diciembre, 2018, llegó a $1243,02 la onza en Londres por primera vez en 16 años, según Typhany Hsu del NYT. La demanda de paladio ha aumentado paulatinamente en los últimos 8 años y se calcula que en 2019 alcance un déficit de 1,2 millones de onzas.Se trata de unode los más cotizados metales del momento. Su precio ha subido más del 50% de septiembre a diciembre y en enero escasea.

Las vetas de paladio son escasas comparadas con otros metales o metaloides. Se encuentran a veces en minas de cobre y níquel por lo que habría que buscarlo en Minera Chuquicamata, Cobresal (El Salvador), Minera Andina, El Teniente y Corocoro aunque estos no figuran como fuentes del metal, hasta ahora. Se lo encuentra sobre todo en la llamada “franja norítica” del Complejo Bushveld Igneous que está en la cuenca Transvaal de Suráfrica. Se trata de una roca ígnea plutónica llamada comúnmente norita. Los elementos asociados al níquel, como el paladio, están a menudo en noritas. Las rocas plutónicas o intrusivas son resultado de un enfriamiento lento, en magma de gran profundidad.

Otros yacimientos de paladio se encuentran en el Complejo Stillwater, Montana, EEUU; en la cuenca Sudbury y el distrito de Thunder Bay en Ontario, Canadá; y el Complejo Norilsk de Rusia, el que más produce. También se recicla extrayéndolo de catalizadores desechados. Su escasez hace que su búsqueda, como oportunidad de inversión, sea cada vez más atractiva aunque la demanda de paladio acaso se vea afectadaporinversionistas que prefieran el oro en vista de la pausa en el crecimiento de la economía mundial, las pugnas internacionales de comercio sobre todo entre EEUU y China, las dudas del mérito de las reducciones de impuestos en EEUU además los vaivenes de su mercado de valores, y la creciente demanda de vehículos eléctricos.

El paladio (símbolo químico Pd) fue descubierto por el inglés William H. Wollaston y purificado en julio, 1802. El término paladio (palladium en inglés) viene del nombre del asteroide Pallas que a su vez proviene del griego palladion que denota una imagen de la diosa Pallas o Athene… de la que dependía la protección de Troya.


Bolsonaro empieza II

enero 15, 2019

 

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Admirador de Trump y de las dictaduras de Brasil, 1964-1985, Bolsonaro busca estrechar relaciones con EEUU e Israel, y piensa mudar la embajada de Brasil a Jerusalén.Cuando tomó el poder dijo que la gente se había liberado: del “socialismo,”  de “los valores invertidos,” del “gigantismo del estado” y de lo “políticamentecorrecto.” Pero se sabe que de lo que no se ha liberado es de la realidad socio-económica y política de Brasil que registra generaciones y décadas de intentos de solución que de una u otra forma han gestado una actitud vital de sobrevivencia y salvación a como dé lugar de una población diversa que desconfía hondamente en los políticos. Por eso urge plantear los problemas técnicamente de modo que las soluciones de corto y mediano plazo hablen de por sí a todo Brasil y fuera de él. El politiqueo continuará siendo palabras al viento no solamente en Brasil… aunque éste es el país pauta de América Latina.

Según el FMI, en 2017 la deuda externa de Brasil llegaba al 153% (45% privada) de un PIB de US$2.055 billones (2.055.000.000.000), lo que es oneroso para cualquier gobierno. En comparación, también en 2017, la deuda de: Argentina: 78% (26,6 privada) de un PIB de $638 mil millones; de Chile: 162% (85,4 privada) de un PIB de $277 mil millones; de Paraguay 58% (72.4 privada) de un PIB de $39 mil millones; de Bolivia 49% (0% privada) de un PIB de $38 mil millones. Paulo Guedes, el “poderoso” ministro de finanzas, fiel a la escuela de Chicago, de entrada habló de una reforma total del estado y del comercio para abrir el potencial corporativo. Destacó que se reformará y reducirá el gasto de jubilaciones en el equivalente a $260 millones, se privatizarán activos del Estado y se simplificará el sistema impositivo. Nos ocuparemos de los “piratas del sector privado, los burócratas corruptos y las criaturas del pantano político que han conspirado contra la gente brasileña. El gasto excesivo ha corrompido a Brasil.”

Trascendió que el gobierno había emitido un decreto autorizando a las secretarías de gobierno seguir de cerca el trabajo de las ONGs y organizaciones internacionales que están en Brasil. Reuterscita a Bolsonaro diciendo que la seguridad regional era la razón por la que quizá él permita el establecimiento de bases militares estadounidenses en Brasil a fin de contrarrestar la influencia rusa en Venezuela. Pero sectores de las fuerzas armadas manifestaron su desagrado con la idea.

Sergio Moro, ex juez que contribuyó al juicio que declaró culpable al ex presidente L.I. Lula da Silva, y ahora ministro de justicia, dijo que “ la misión más importante otorgada al presidente Bolsonaro es clara: terminar con la corrupción impune, luchar contra el crimen organizado y reducir los crímenes violentos respetando la ley.” Ernesto Araujo, el nuevo ministro de RREE, en un discurso con citas de índole religiosa, literaria, incluso recurriendo al latín y al griego, mostró admiración por los gobiernos nacionalistas de EEUU, Hungría, Israel y Polonia. Bloomberg Newsdestaca que dijo: “no estamos aquí para bregar por el orden global. Esto es Brasil y no temo ser brasileño.” El nuevo ministro de asuntos de mujeres, la familia y derechos humanos, Damares Alves, afirmó que aleccionar políticamente a niños y adolescentes pasa a la historia. De ahora en adelante “las niñas serán princesas y los niños serán príncipes.” “Se abre una nueva era en Brasil donde los niños vestirán de azul y las niñas de rosado.”


Bolsonaro empieza

enero 8, 2019

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

El ex legislador de extrema derecha y capitán retirado del ejército anuncia que Brasil se ha liberado del socialismo y que sabe que le esperan reformas intrincadas y un Congreso dividido. Hay señales de que los “Chicago boys” de los años 1970, dignos hijos y nietos del “Consenso de Washington” y sus ideas económicas neoliberales, son modelo de las autoridades que van tomando el mando en Brasil. El analista británico, Jim Oneill. (Valor) opina que “el crecimiento de Brasil puede que sea una ‘sorpresa agradable’ para la economía global si el presidente J. Bolsonaro apoya las políticas ortodoxas que prometió en su campaña.” Pero hay quienes afirman que lo de Bolsonaro es “un golpe desbastador,” por ejemplo, para los que han pugnado por cumplir el mandato constitucional de reparar el daño causado a los pueblos indígenas después de décadas de negligencia y maltrato. La Constitución de 1988, después de que Brasil saliese de una dictadura militar de 21 años, garantizaba la tenencia de tierras a grupos maginados por décadas que sufrían discriminación sistemática y cruel.

El NYT dice que el presidente Bolsonaro había comparado a las comunidades indígenas que habitaban las tierras protegidas… con “animales de los zoológicos,” y que había aprobado un decreto que restaba autoridad a la Fundación Nacional del Indio, protectora de éste, y asignaba la protección de dichos territorios al Ministerio de Agricultura conocido por su defensa de empresarios que buscan desde hace marras acceder a esas tierras. La antropóloga L. S. Burger Sotto-Major, ex funcionaria de la Fundación, dijo que el nuevo decreto era “una clara afrenta a la Constitución” porque si el gobierno anterior desprotegía a las comunidades indígenas con recortes de créditos… y priorizaba los planes de industrias que buscan mayor acceso al Amazonas, éste es peor  de todas formas.

En un twiter el mandatario dijo que los grupos indígenas y los grupos tradicionales “descendían de esclavos, o quilombos,” y que conformaban una mínima parte de la población, menos de un millón, y que se les había concedido más del 15% del territorio del país en regiones aisladas. “Juntos vamos a integrar a esos ciudadanos y a cuidar de todos los brasileños,” y añadió:  “Una de nuestras estrategias para sacar a Brasil de los últimos lugares en educación es acabar de cuajo con la basura marxista en nuestras escuelas”… “Conseguiremos la formación de ciudadanos, no de militantes políticos.” Por otro lado, Bolsonaro anuncia que la edad de jubilación bajará a 62 para hombres y a 57 para mujeres, y entrarán en efecto cinco años después de que la legislación sea aprobada. El ex presidente Michel Temer había propuesto 65 y 62, respectivamente. Bolsonaro también habló de la necesidad de proyectos de ley de protección del personal de seguridad, y de apertura de la banca a entidades extranjeras. En el proceso se sabe que atrajo al ejército, a las iglesias menos progresistas prometiéndoles reducir protecciones ambientales que estos grupos consideran costosas; él seguramente recuerda que éstos lo ayudaron a derrotar al Partido de los Trabajadores en las encuestas, y a ganar la elección, lo que lo obliga a cumplir lo prometido y a convertir a su nimio partido en el segundo más grande del Congreso.

Bloomberg News recientemente dijo que después de su victoria electoral del 28 de octubre, 75% de los brasileños en una encuesta reciente opinaban que Bolsonaro, de 63 años, iba por el camino correcto…


La economía del mundo en 2018

diciembre 31, 2018

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

La economía del mundo en 2018 se ha visto afectada por el populismo nacionalista (de derecha para que quede claro) del presidente de EEUU, Donald Trump, que por razones quizá freudianas se aferra a la noción de que “el mundo ha estado abusando de EEUU al buscar que financie todo”… lo que es falso y hasta grotesco. Con solamente mencionar sus elucubraciones con respecto a que: “la OTAN han tomado a EEUU como imbécil,” “el cambio climático no existe,” “que la prensa liberal es enemiga,“ “habrá un muro en la frontera,” “lo financiará México,” “separar madres y padres de hijos es aceptable,” que ahora “cerrará la frontera sur,” “que EEUU nunca ha estado mejor,” etc., nos percatamos que estamos ante un reto inédito.

El FMI comenta que la economía del mundo zarpó bien en 2018 en función al aumento de la producción manufacturera y del comercio internacional de 2017 que en diciembre llegó a registrar sus mayores guarismos de producción industrial y pedidos de nuevas manufacturas. También en enero y febrero de 2018. Lo malo es que luego perdió dinamismo sobre todo por la pérdida de confianza de la inversión como resultado de la imposición de aranceles por parte de EEUU, y las represalias de China. El proteccionismo azuza la incertidumbre que desanima la inversión de por sí escurridiza y de pies de plomo. Ya en marzo, 2018, los nuevos aranceles habían afectado las importaciones estadounidenses de acero en un 25%, de aluminio en 10%. En junio, 2018, las importaciones chinas disminuyeron 25% como resultado de los aranceles nuevos.

A pesar de lo anterior, la economía de EEUU creció en 2018 sobre todo por los recortes de impuestos y el resultante aumento del gasto y la demanda lo que hizo que el desempleo bajase y que el Banco Central de EEUU, que es la Reserva Federal (RF), aumentase la tasa de interés en tanto que los intereses de bonos estadounidenses de largo plazo no subieron dado que su demanda se mantuvo porque el inversionista prefiere los bonos del Tesoro sobre todo los de 10 años que subieron al 3%. La alta taza de interés de EEUU superó la de otras economías mayores lo que en 2018 apreció el dólar en relación otras monedas: Perú 6%, Unión Europea y China 7%, Reino Unido 8%, Chile 11%, Rusia 14%, Turquía 27%, Argentina 53%. A fines de diciembre el presidente de EEUU condenó el alza del tipo de interés de la RF al punto de que amenazó con reemplazar a su autoridad máxima que históricamente ha propendido a ser más técnica que política.

Hay peritos, como Stephen S. Roach, que rechazan que las subidas de la tasa de interés de la RF sea una amenaza al crecimiento económico de EEUU. Jeffrey Frankel opina que la desaceleración económica del momento se debe a las guerras comerciales provocadas por Donald Trump, y no al desempeño de la RF. Nouriel Roubino opina que Trump ha forzado a la RF a subir las tazas de interés para demostrar su independencia de la Casa Blanca. Project Syndicatecomenta que habrá que ver si la RF puede continuar su trabajo en vista de las amenazas del Presidente y el nerviosismo de los mercados. Un dólar de EEUU más caro sumado al elevado nivel de riesgo de inversión generan presiones en algunas economías de mercados emergentes con deuda externa en dólares de EEUU porque lógicamente encarece sus pagos aunque en medida distinta en los últimos 12 meses dependiendo del país. La situación tiene traza de perdurar en 2019… y la Casa Blanca no parece percatarse… ni menos enmendarse.


A %d blogueros les gusta esto: