A los aymaras y quechuas

diciembre 28, 2007

A los aymaras y quechuas
Por Jorge V. Ordenes L.
Por más que nos guste o disguste la mayoría de la gente que habita Bolivia somos bolivianos y como tales tenemos la obligación de aceptar nuestra multietnicidad, pluriculturalidad y multiregionalidad, y de ver la forma de superar broncas, racismos y malentendidos a fin de dialogar sin interrupción hasta que la mayoría acordemos que las leyes existentes deben aplicarse a todos los habitantes del territorio sin excepción de manera que no haya marginados u olvidados de la ley ni nada por el estilo. Tampoco privilegiados. Esto sí seria revolucionario.
También podemos acordar que la Constitución vigente tal como se reformó en 1994 y se concordó en 1995, y las leyes, se apliquen hoy en forma retroactiva de modo que, entre otras cosas, los homicidas y pillos del pasado, (y del presente) de toda etnia y cultura rindan cuentas y se defiendan en juicios que seguramente han de ser cientos. Si no dialogamos sin pausa hasta avenirnos, en este momento, corremos el peligro de deshacer el país irreversiblemente. Y sobre esto el Poder Ejecutivo, según vamos viendo, no puede hacer mucho sin nuestra ayuda. Ni podrá.
Muchos de nosotros creemos que en este momento nos entenderíamos mejor si persuadiésemos al Poder Ejecutivo de que sería necesario que agrupaciones bolivianas no gubernamentales del Norte, Occidente, Oriente, y Sur del país comenzásemos a dialogar haciendo a un lado el tinte ideológico descalabrado que agobia al Poder Ejecutivo y sus diligencieros que, aunque a muchos de ustedes no parezca, tratan de “gobernar” la actual Bolivia dividida (por ellos) pero en realidad desgobiernan porque, insisto, obedecen ciegamente consignas extranjeras que no exponen ni explican, y que sólo Dios sabe si convienen a ustedes los yamaras y quechuas, y a los demás bolivianos.
Muchos de ustedes creen que el Poder Ejecutivo los representa pero cómo los va a representar si toma decisiones sin preguntar a ustedes ni a nadie, ni siquiera pregunta a los del Chapare sobre lo que este Poder sigue haciendo ¡a imagen y semejanza de gobiernos anteriores! En realidad no pide la opinión de nadie. Sólo obedece a extranjeros. Por ejemplo, desde hace rato que ustedes piden cambios de ministros porque éstos incumplen y ustedes tienen razón, pero el Poder Ejecutivo se hace el sordo porque su agenda es otra.
Por otro lado el Poder Ejecutivo en dos años tampoco ha actuado en serio para aliviar la pobreza y la marginalización de muchos de ustedes de las zonas rurales dando el empleo prometido con sueldos y otros beneficios, lo que prueba una vez más que los repetidos pedidos de ustedes, los aymaras y quechuas y desde luego de otros, no son escuchados. ¿Dónde están los planes de construcción de miles de kilómetros de carreteras, hospitales y escuelas en las zonas aymaras y quechuas sobre todo ahora que las reservas monetaria de Bolivia y su capacidad de contraer crédito son ingentes y sin precedentes? Ahí radica el empleo y no tanto en seguir poblando El Alto y otras zonas urbanas.
El Poder Ejecutivo ha instalado nuevos medios de comunicación para pregonar lo que promete pero le está saliendo el tiro por la culata porque lo prometido, muy difundido, ¡no se cumple! Y no cumple en parte porque ese Ejecutivo no ha aprendido a cumplir y porque medio país se opone a las tonterías que vienen haciendo incluyendo el papeleo de Oruro que a los que menos beneficiaría sería a ustedes porque si lo leyesen no lo entenderían (nadie lo entiende) por las generalidades redactadas en forma atiborrada y contradictoria ¡que hasta se presta para seguir haciendo las cosas a la manera de antes de 2005! Se trata de una cornucopia de conceptos que bien pueden ser populistas como anti populistas, lo que no creo que convenga a ustedes ni a nadie de Bolivia. La ambigüedad conviene al Poder Ejecutivo, claro.
Por ejemplo, reemplazar el bonosol con la “renta dignidad” no es progreso porque no se debería dar dinero. Los ancianos necesitan sobre todo cuidado médico, medicinas y asilos, y caminos por donde éstos transiten para llegar a todos los ancianos de un inmenso territorio como el boliviano en forma sostenido y competente. La tal renta no llega a las zonas rurales de Bolivia y por lo tanto miles de ancianos no reciben nada más que palabrerío ¡por radio! Otro desatino es el “Juancito Pinto” en dinero, cuando sería mejor darlo en alimento, mejor educación (incluyendo mejores docentes), y, otra vez, caminos, clínicas y bibliotecas.
Ustedes los aymaras y quechuas que hace años han llegado al Oriente de Bolivia, y que han trabajado y tienen capital en forma de camiones, otros equipos y propiedades. ¿Acaso no les urge dialogar con gente que vive rural y semi ruralmente en Occidente? ¿Acaso no convendría concertar con ellos soslayando a este Ejecutivo? ¿Acaso no conviene a ustedes defender su capital de trabajo que para varios de este Poder Ejecutivo tendría que repartirse para nivelar para abajo como han hecho o quieren hacer puerilmente con el IDH? http://www.eforobolivia.org


Contumacia en el error

diciembre 20, 2007

Contumacia en el error
Por Jorge V. Ordenes L.
Por alguna razón el Poder Ejecutivo insiste en apilar errores políticos inexplicables como si tales no dieran más razón y fundamento a la reacción regional y política autónoma que se opone a casi toda iniciativa de ese Poder. Esta situación por demás de álgida e inédita en la historia del país indica cada vez más que la gente del Gobierno central y sus seguidores buscan con premeditación, alevosía, ventaja y ceguera ¡separarse de dos terceras partes o más del país! pisoteando los derechos de la mayoría de los bolivianos! lo que es inadmisible, y los que no estamos de acuerdo con ellos sabemos que ellos lo saben. De todas maneras y pese a lo que el Ejecutivo haga, no debemos caer en la tentación de recurrir a la violencia física porque entonces nos ponemos a su nivel. Si ellos recurren a la violencia física es otra cosa, pero que se continúe registrando en la jurisprudencia y la historia, sobre todo que ellos la siguen empezando.
Querer financiar “el sí” del papeleo de Oruro con fondos del erario nacional no solamente es uso indebido de los recursos de los bolivianos sobre todo de la Media Luna, Chuquisaca, Cochabamba y La Paz, sino que es insultante y enardecedor, además de una corroboración del abuso que ha conformado y aglutinado la creciente y hasta cundiente oposición regional y política a este “Gobierno”.
Otro error inexplicable es querer silenciar a la prensa que debe existir libre y competitiva en toda democracia por más maltrecha que esté. Si se quiere persuadir a la prensa de los méritos de una política gubernamental es necesario explicar sus bondades y beneficios extensivos a todos los bolivianos y no sólo a los adeptos del gobierno de modo que esa prensa vea y exponga las virtudes si las hay. Pero si el sentido común y la mediana inteligencia concluyen que esas bondades y beneficios no están claros o no existen, entonces esa prensa tiene la obligación constitucional, profesional y ética de decirlo e insistir en ello. ¿Criticando? Claro que sí.
Por otro lado debería continuar sentado que cualquier atentado contra la libertad de prensa de Bolivia no haría más que afianzar aún más la oposición a cualquier acción del Gobierno que ahora no solamente brota y crece en los medios nacionales, sino que abunda cada vez más y en varios idiomas, incluyendo el quechua y el aymara, en la internet sobre la que los tentáculos del Poder Ejecutivo nunca llegarán. Esta es otra variable que no se mide porque se insiste en hacer las cosas como en épocas pasadas. Si el pasquín clandestino hizo su parte en sacar a los realistas del poder en 1825, imaginemos lo que podrá hacer la Internet si de socavar el poder del Gobierno se trata.
Otro error craso ha sido la represión violenta recientemente sufrida por gente que se manifestaba pacíficamente en la Plaza Abaroa de La Paz a favor de la cordura. Pero Los lacayos del Poder Ejecutivo aparecieron por la Avenida Sánchez Lima delante de las “fuerzas del orden” que permanecieron impasibles y no intervinieron para defender el derecho que tienen los paceños de manifestarse tal como lo hacen las huestes del Gobierno también en La Paz. ¡Increíble! Que la población de la ciudad de La Paz está siendo víctima de provocaciones no cabe la menor duda. Y que la prepotente mayoría de adeptos al Gobierno la tiene rodeada lo sabemos todos, y lo saben en el exterior. Todos estamos viendo lo que acontece en La Paz donde la mayoría de adeptos al Poder Ejecutivo se considera muy valiente porque tienen la ventaja de ¡cien contra uno!
Otro error inexplicable es permitir que el Presidente de Venezuela amenace persistentemente con guerrear en Bolivia en la forma más entrometida. ¿En nombre de quién habla este señor para decir una cosa así? ¿Habla en nombre de la mayoría de los venezolanos? Pero si ha perdido la célebre elección del otro día. Hasta Fidel Castro ahora habla de dejar el poder, por qué el militar millonario irónicamente presidente de la tierra de Bolívar ¡no lo emula!. Que se limite a “gobernar” en su país donde a partir de la elección debería darse cuenta que tiene las manos llenas.
Otra tontería que se repite como estribillo es eso de que “cinco familias” son las causantes de la oposición de los cruceños al Gobierno Central. ¿Serán acaso otras cinco familias en cada uno: Beni, Sucre, Cochabamba, Pando y Tarija? Y los del parque Abaroa de La Paz ¿son representantes de otras cinco familias? Acaso no fue la amenaza del Gobierno central que hizo escapar y asilarse al Prefecto de Chuquisaca, y no ninguna “familia oligarca”? Además si se mira el diccionario, oligarca es uno de un grupo pudiente que gobierna, pero en Santa Cruz por ejemplo hasta hace poco el que ha gobernado ha sido el Gobierno central, y no el prefecto porque éste ha sido elegido democráticamente ¡sólo el otro día!
Hay otros ejemplos de contumacia o persistencia en el error y hasta ignominia que se pueden seguir nombrando, aunque lo incomprensible es que ¡se sigan apilando! eforobolivia.org


Buen teatro en Santa Cruz

diciembre 16, 2007

Buen teatro en Santa Cruz
Por Jorge V. Ordenes L.
El crítico inglés Kenneth Tynan decía en su Tynan por aquí y por allá (1967) que la crítica de un drama de teatro era la descripción de la forma en que el conocimiento y la conciencia eran alterados durante una noche de teatro, en este caso el buen melodrama premiado Justo en lo mejor de mi vida de la lograda dramaturga argentina Alicia Muños.
Esta obra publicada en 2004 trata de un muerto que existencialmente regresa a su casa donde su esposa, su hija joven y luego su hermano “lloran” su muerte, hecho que contrasta unamunesca y pirandellianamente con el muerto que puede desplazarse, ver y escuchar a los deudos dolientes pero no puede dirigirles la palabra porque no lo ven ni lo escuchan pese a su frecuente vociferación.
Como observador de butaca uno recuerda el drama Todo en su lugar del siciliano Pirandello donde el personaje, una mujer, como el muerto de Justo en lo mejor de mi vida, se da cuenta, espantada, de que su cónyuge la ha engañado. A esto se añade que en la obra de Muñoz, el muerto se percata de que su joven hija está embarazada (mala nueva), y que su hermano tuvo algo amoroso que ver con su esposa (pésima noticia).
Pero del “teatro del espejo” de Pirandello al drama de Alicia Muñoz hay un descenso de intensidad, de dramatismo, que se salva en un afortunado y nutrido equilibrio de humor y tragedia donde la principal protagonista de fondo es la conciencia de los protagonistas que pronto se asocia con el sentir del público para convertirse éste en parte del drama sobre todo porque los personajes se sinceran en voz alta, solos o ante otros personaje, o por implicación tácita.
Lo inefable y al mismo tiempo bonancible del “más allá”, sobre todo para el creyente en la existencia de Dios, toman un carácter de obviedad esperanzadora; en tanto que para el menos creyente la cuestión se existencializa sobre todo si recordamos el drama El Otro de Miguel de Unamuno en el que el meollo dramático radica en la indiscernibilidad de la situación del hombre ante lo enigmático de la muerte. En Muñoz el espectador siente como trillada la problemática social de la obra (la infidelidad, el embarazo, etc.) muy aludida en el teatro de siempre. Pero trillada o no esa problemática existe y se manifiesta universalmente y quizá nunca deje de existir.
La imposibilidad del muerto de regresar a la vida “ni por diez minutos”, para esclarecer razones y concretar posibles arrepentimientos, hace posible las confesiones de los personajes vivos que entre giros de humor e irreverencia moral matizan la obra al punto de que si se diese como narrativa yo creo que no alcanzaría el efecto de drama que logra en el teatro. El otro muerto me parece el personaje menos categórico de la obra porque da la sensación de estar de asueto del Paraíso en vez de significar el limbo bíblico. Su intento de actuar de conciencia del muerto se diluye en un humor que confunde. Quizá sea un problema de interpretación, de dirección mejor dicho
Si vamos a hacer una crítica edificante (siempre espinosa en Bolivia) de la obra puesta en escena por Casateatro podríamos empezar diciendo que al muerto faltó la expresión categórica de espanto (por unos instantes), más que de sorpresa, por la infidelidad de la esposa, la inmoralidad del hermano, el embarazo de la hija y sobre todo por la imposibilidad de poder retornar a la vida negada por el otro muerto que hace de estafeta de la inefabilidad del fin de la vida (personaje que más pareció deleitarse con la negación), elemento dramático que aunque desapercibido, viene a ser el meollo de la disposición interna, de la contextura, de la ligazón vertebral de la obra de Muñoz.
La nota de frustración tal vez debió ser más pronunciada y sostenida. Y acaso también cada noticia debió haber exhibido una expresión diferenciada de espanto y dolor quizá matizada con juegos de luches y sonidos, filigrana de énfasis que por otra parte más pertenece al ámbito del Director que al del actor que por otro lado llevó natural y bien la representación del guitarrista muerto. La contribución humorística cruceña del papel representado por Calos Valverde enriqueció la escena. Jorge Urquidi hizo lo que pudo con un ente ambiguo pero muy importante, y Arturo Lora me pareció demasiado fino para el papel de hermano inmoral del fallecido.
El cuanto a la puesta de la obra en escena en Casateatro, institución nacional dirigida con tesón admirable durante veintiún años por René Hohenstein, y asistido esta vez por la actriz Gloria Fernández, salió bien. Sobre todo la actuación de Cindy Ruiz que hizo de viuda, y Sandra Elías que hizo de hija. El Jefe técnico Guido Álvarez hizo un buen trabajo porque se lo notó poco. El pincelazo musical de Alma Cruceña de Jorge Luna salió óptimo porque se evitó un tema extranjero. En síntesis, la obra se salva por la seriedad del esfuerzo del elenco y la dirección, y no tanto en la apreciación del público boliviano tan limitada todavía. . http://www.eforobolivia.org


La pugna empieza

diciembre 16, 2007

La pugna empieza
Por Jorge V. Ordenes L.
Más que Constitución el papeleo que este Gobierno ha hecho “aprobar” en Oruro ha sido el mayor justificativo para que la Media Luna, Cochabamba, Chuquisaca y ahora La Paz y Potosí se hayan declarado o busquen declararse autónomos en vista de los avasallantes empellones del Poder Ejecutivo que por razones indiscernibles hizo decir ¡y creyó! que Bolivia solamente se extendía entre la cordillera occidental y la oriental, más el Chapare. ¡Qué error! Lo cierto es que el Ejecutivo organizó el desacato masivo de la ley con el circo de la constituyente, y encima hizo lo que nunca debió haber hecho: despedazar la democracia boliviana. Todo esto exige que a la brevedad posible se le inicie una demanda de nulidad del papeleo de Oruro ante la Corte Suprema de Justicia.
Ante esta realidad el pueblo informado no tuvo más alternativa que organizarse en torno a estatutos autónomos que orientasen y organizasen la vida civilizada de la mayoría de los departamentos del país. Desde el quince de diciembre las regiones autónomas buscan sobre todo rescatar los pedazos de democracia que todavía quedan de una Bolivia golpeada. La intención es que de esos pedazos crezca la libertad y el orden que en su momento todos los departamentos de Bolivia acatarán incluso La Paz y Oruro, y desde luego sus poblaciones indígenas que con todo derecho habrán de esperar el amparo de la ley y el respeto que deberá regir para todos sin importar afiliación lingüística ni color de piel alguno.
Al Poder Ejecutivo y sus seguidores seguramente, y de acuerdo a ellos, no queda más que intentar imponer lo que han hecho en Oruro; de ahí los inoportunos movimientos de cientos de policías y quizá otros; la ratificación del Ministro de Gobierno en su puesto; y las acusaciones desesperadas “de intervención” a gobiernos del exterior como EEUU. En tanto que a la Media Luna, Cochabamba y Chuquisaca proceden a declararse autónomos.
Al respecto, urge que los departamentos autónomos presenten un frente común a los desplantes del Ejecutivo y sus amenazas porque lo que éste ha buscado y se avecina es la desgraciada confrontación para la que hay que estar preparados porque puede durar. Si se trata de confrontación, la de desgaste parecería la menos lapidaria. Entre tanto esperemos que la voluntad de ceder y negociar (anulando entre otras cosas el papeleo de Oruro) crezca en el Poder Ejecutivo y sus izquierdistas para los que la democracia se acabó en la z de sus listas.
Por lo pronto ya se escuchan voces de los grupos autoritarios de Gobierno que acusan de “sediciosos” a gente de la Media Luna, Cochabamba y Chuquisaca, lo que me parece otro desatino del Poder Ejecutivo. Esto porque sedición significa alzarse colectiva y violentamente contra la autoridad, el orden público o la disciplina militar, sin llegar a la gravedad de la rebelión; o de acuerdo al Artículo 109 del Código Penal: “toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya la soberanía del pueblo comete delito de sedición”. Lo que de ninguna manera se aplica al accionar de la Media Luna, Cochabamba, Sucre, La Paz y Potosí de la que fuimos testigos durante los últimos veintitrés meses.
En Cochabamba las hordas del Chapare fueron las sediciosas en contra de la autoridad constituida democráticamente. En Sucre y la Glorieta los que se alzaron colectiva y violentamente contra la Ley Electoral y otras leyes fueron los del partido de Gobierno, o sea que ¡la sedición la cometieron los pagados del Ejecutivo! Y la repitieron en Oruro. O sea que si el ejército tiene que actuar contra sediciosos, si actúa constitucionalmente, no le quedaría más alternativa que actuar contra el accionar destructor de las huestes afines al Poder Ejecutivo y bajo las instrucciones y supervisión de éste como se vio en Sucre.
Pero como tal no ha de suceder, conociendo a nuestra gente, simplemente el ejército no va a actuar porque no le conviene y porque, dicho sea de paso y para lo que sirva, no está clara su inclusión en los papeles de Oruro recién leídos. Todo esto pese a las dádivas en dinero y especie otorgadas a oficiales por el Ejecutivo con dinero venezolano. Y los “Ponchos Colorados” y afines ¿actuarán? No creo porque saben que fuera de sus comarcas altiplánicas y sin ayuda de aliados confiables y numerosos no sabrían cómo proceder ni tampoco entenderían el por qué de lo que está pasando, y tendrían razón. Utilizables son pero no tontos.
Insisto, no conviene bajo ningún punto de vista que cada departamento de la Media Luna, Chuquisaca, Cochabamba y quizá otros tenga que hacer su propio estatuto autónomo que separe en lo más mínimo un departamento autónomo de otro. Sería contraproducente porque la unión hace la fuerza pacífica y ésta es la que se necesita en este momento frente a un opositor que cuenta con la ayuda de ONGes y Venezuela que de Bolivia quiere un Vietnam.
La pugna empieza pero el Poder Ejecutivo puede deslumbrar decretando, insisto, la invalidez del papeleo de Oruro. Errar es humano y todos lo sabemos. WWW: eforobolivia.org


Corregir para negociar y no al revés

diciembre 13, 2007

Corregir para negociar y no al revés
Por Jorge V. Ordenes L.
Proclamar “refundaciones del país” atrabiliariamente; tratar de imponer dizque un sistema legislativo unicameral; prolongar el mandato presidencial; enviar libretas escolares en idioma quechua donde éste se habla poco; intentar doblegar resistencia regional y política con la reducción de IDH pudiendo financiar el Bono Dignidad con otros recursos; hacer escasear diesel para debilitar económicamente a los agricultores y transportistas; amedrentar y hasta golpear mortalmente a poblaciones urbanas como Cochabamba y Sucre con matonismo dirigido y pagado; pretender haber “aprobado” un borrador de índice de una Constitución en la forma más ilegal y violenta además de dizque promover una reunión alocada de lo que queda de la ”Asamblea Constituyente” nada menos que en El Chapare cuando el Vicepresidente de la República describió pública y serenamente su condición de “herida de muerte”; marginar a senadores de la república de sesiones del Congreso; hacer matar animales pública y bárbaramente; acarrear una vez más violencia política premeditada a localidades pacíficas como Cobija, Pando; y hablar de “decretar” un referendo revocatorio del mandato presidencial sin ponderar la tendenciosa “carnetización“; todo esto ha sido y es, entre otras cosas, inaceptable.
Peor aún, lo que han logrado ustedes es que las regiones de Bolivia y concretamente la Media Luna, más Sucre, la Cochabamba urbana y suburbana, y buena parte de la silenciosa (por el momento) población urbana y suburbana de La Paz, se constituyan en la oposición política más categórica y contundente que cualquier agrupación política. Ustedes han exacerbado premeditadamente, en la forma más elemental y equivocada, varios regionalismos quedos pero amamantados desde hace décadas por la inacción de gobiernos cuestionables que en gran medida se olvidaron de explicar lo que creyeron hacer en las regiones porque éstas nunca se percataron del todo de lo que posiblemente se hacía. Favorecer a escogidos a la manera boliviana nunca dio resultado político, y no lo está dando ahora. El “peguismo” ha empeorado.
Dicho lo anterior a lo cual se podría agregar mucho, para negociar o para que cualquier negociación prospere con un tomín de esperanza de que ustedes señores del Poder Ejecutivo y la mayor parte del país lleguemos a resultados conciliatorios, aceptables y sostenibles en representación de todas las regiones de Bolivia, más los bolivianos que residen en el exterior que esta semana se han manifestado públicamente contra ustedes sobre todo en Washington, DC, urge ¡ojo! primero que nada y como introito, insisto, corregir las travesuras de ustedes que con vestimenta de seriedad han cometido en forma sostenida en nombre de algo que han debido tener como objetivo como si la mitad de Bolivia, y más, no existiese (¡!) Ahora suena increíble, no es cierto. ¡Y lo llevan haciendo por casi dos años! Y todavía algunos de ustedes ¡quieren más! ¡Y viajan por el país con fuerza pública que no le queda más que obedecer para que ustedes tengan ese más!
El que gente pobre de Occidente (no toda) haya creído en esas travesuras no es fundamento para insistir en ellas en la forma que ustedes lo están haciendo. Y lo malo para ustedes y desde luego para todo el país es que lo han hecho en nombre de mucha gente que ha experimentado desde 1952, de una forma u otra, sobre todo en el Occidente, el uso y el abuso político boliviano sin logro ni adelanto socio-económico alguno, notable y sostenible con excepción digamos de El Alto donde por iniciativa privada de los vecinos y a pesar de nuestros gobernantes, hoy hay, entre otras cosas, escuelas de primaria y secundaria privadas que cobran, universidades que también cobran, millonarios comerciantes y empresarios que en su momento van a descubrir que con lo que ustedes han estado haciendo, perderán. De una u otra forma y por si ustedes no recuerdan o no quieren aceptarlo, El Alto tiene tanto ñeque político que hoy está demandando tres ministerios de ustedes. Un brete así no lo tiene un presidente Hugo Chávez, pero ustedes sí. Y ahora qué van a hacer. Si El Alto con sus ochocientos mil habitantes pide tres ministerios, imagínense “los ministerios” que pedirá en cualquier negociación ¡el resto del país!
No señores, en última instancia lo único que han logrado hasta ahora es repetir lo malo de gobernantes anteriores porque para extraer a la mayoría de los bolivianos de la pobreza urge que todos, y aquí radica la madre del cordero, TODOS acatemos las leyes existentes que ustedes en su apuro no han examinado. Su agenda fanáticamente izquierdista no lo ha permitido y ahí está el error mayor, ¡y con el mandato electoral que tuvieron!
Claro que urge negociar pero antes, insisto, ustedes tienen que desandar lo andado porque si no lo desandan, la mayoría del pueblo de Bolivia lo desandará, y todos habremos perdido. El tiempo apremia y ustedes tienen ¿la palabra? No. ¡Tienen que corregir para tenerla! Ya veremos lo del referendo revocatorio. http://www.eforobolivia.org


¿No entiendes?

diciembre 4, 2007

¿No entiende?
Por Jorge V. Ordenes L.
Su Excelencia dice que ”no entiende” la reacción de más de media Bolivia ante el empellón de hacer “aprobar una Constitución” en la Glorieta de Sucre en la forma más ilegal, irresponsable y violenta ante la oposición más categórica del pueblo de Sucre y de la mayor parte del país. Quizá tampoco “entienda” por qué la oposición a la reducción del IDH sea tan categórica en la Media Luna. Acaso tampoco “entienda” por qué hay una Corte Nacional Electoral, una Constitución todavía vigente, un Congreso Nacional y un país que espera que se lo gobierne. En concreto “no entiende” porque no quiere “entender”, y nadie le explica que hay leyes que acatar y desde luego otras que elaborar en consenso nacional, lo que Su Excelencia y sobre todo sus colaboradores encuentran difícil de “entender”. A esta altura de las cosas el horizonte de asuntos que Su Excelencia “no entiende” o que sus colaboradores inmediatos no quieren que el señor Presidente entienda se multiplica y profundiza en tanto que a los muertos de Sucre y otros, especialmente los que por desgracia se pueden vaticinar, no los revivirá nadie. Por otro lado eso de “no entender” de Su Excelencia, acaso sea un momento halagüeño de su mandato.
Admitir “no entender” en este caso quizá represente un alto en el camino cada vez más solitario de Su Excelencia y sus colaboradores. Y un alto en el camino de este Poder Ejecutivo puede que signifique una especie de esperanza de que sobre todo el Presidente se dé cuenta de, o “entienda”, que Bolivia no sólo es la pobreza, desamparo y ansiedad de la mayoría de la gente del Occidente del país sino que también es la convicción de muchos de nosotros de que esa pobreza y desamparo tienen que ser erradicados de todos los rincones y comarcas el país a partir de ahora y en forma masivamente legal. Pero tienen que ser erradicados como resultado del consenso de todos los bolivianos dentro de un marco de comportamiento sereno y no fuera de él como ha ocurrido en Sucre y en La Paz donde se ha visto que un senador opositor ha tenido que ¡disfrazarse! para poder ingresar al Senado de la República. Tal vez Su Excelencia esté comenzando a “entender” que tener oposición política es una gran cosa y hasta un privilegio porque en ella se tiene compañía si las cosas van mal. Se trata de los contrapesos que ofrece una democracia bien conducida. Avasallarla es ilegal además de inconducente porque es dispararse en el pie.
Ahora, “no entender” que la mayoría del pueblo de Bolivia rechaza una Constitución comunista es tozudez que, de persistir, va a dividir el país. Y usted Su Excelencia ha de ser responsable del costo de tal división por “no entender” a tiempo que la mitad o más del país no acepta su “Constitución” ni mucho menos. Y encima usted debe esperar que esa “Constitución” comunista, dizque “aprobada” en La Glorieta, sea sometida a un referendo nacional lo que no solamente es ilegal de entrada sino que es inocuo porque sencillamente Su Excelencia podría perder. Como que si en este momento se hace un referendo revocatorio de su mandato y el mandato de los prefectos del país usted Presidente perdería, y los prefectos sobre todo de la Media Luna posiblemente ganarían. No creo que se necesite ser genio para “entender”, esto. A nadie conviene que por malos consejos de personas que por lo visto Su excelencia conoce a medias o no conoce, como su ex ministro de Aguas, Bolivia se deshaga en anarquía y violencia que al final Su Excelencia tampoco comprenderá ni podrá controlar. Es obvio que lo están aconsejando mal empezando por el señor Hugo Chávez que dicho sea de paso, por encuestas, parece que perderá “el sí” de querer perpetuarse en el poder de Venezuela.
Señor Presidente y me dirijo a usted y no a su gabinete de inseguros y cuestionados. Postular públicamente como ha hecho usted que el electorado de la Media Luna se opone a la Renta Dignidad es falso y usted lo sabe. A lo que ese electorado se opone es a que esa Renta se financie con recursos del IDH que corresponden a la Prefecturas y a otras entidades que políticamente están en desacuerdo con Usted lo que debía ser negociado por iniciativa suya. Al mismo tiempo toca a Su Excelencia admitir que YPFB tardará en generar los recursos para pagar la Renta Dignidad como debería ser. Se trata de generar nuevo ingreso y no repartir el poco que hay. Está bien hacer política de una cosa delicada como el dinero para los ancianos, pero está mal hacerlo sin delicadeza y veracidad tan necesarias en este momento en que usted está perdiendo votos. Otra vez, sus consejeros, por lo presenciado en Sucre, tienen motivaciones que usted parece desconocer. Por lo menos haga el esfuerzo de “entender” eso.
Muchos queremos que Su Excelencia gobierne con éxito. Pero “no entendiendo” a todos los que debe gobernar lo llevará a la ruina a Usted y a los movimientos sociales que tampoco “entienden” lo que está pasando. Y ”no entender” significa mal entender, lo que es nefasto para todos ¿entiende? http://www.eforobolivia.org


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