Lo de educación descolonizadora

febrero 21, 2008

Lo de educación descolonizadora
Por Jorge V. Ordenes L.
El Poder Ejecutivo y en particular el pretendido artículo 78 de la constitución espuria de Oruro dizque hablan favorablemente de una “educación descolonizadora”, pero ninguno de ellos ha podido explicar qué se quiere decir con eso, ni qué implica. A la pregunta de si la enseñanza de aritmética, gramática castellana, lectura, historia de Bolivia y universal, religión cristiana, geografía, gimnasia, etc., constituyen o han constituido “educación colonizadora”, la respuesta hasta ahora ha sido que en este momento de “refundación de Bolivia” es necesario que el educando no solamente “aprenda esas ciencias descolonizadas”, sino que también aprenda lenguas nativas, historia nativa (?), la pacha mama, cosmogonía andina etc., “para hacer respetar esa igualdad cultural”. Lo que es un verdadero puchero confuso que más tiene de logomaquia (palabrerío sin sentido) que de logos de cualquier especialidad o rama del saber que mal que nos pese a moros y cristianos no hay forma de dilucidar si no se recurre a la única lógica que conocemos que es la universal occidental-oriental-europea-americana que, como debemos saber, expone los modos formas y leyes del conocimiento acumulado en miles de años de forcejeo con el costosísimo desconocimiento o ignorancia que por lo que se ve, y por desgracia, en este momento, tiene poder en Bolivia. Ahora la culpa de que estemos en este brete la tiene el que desde 1825 debió educar y no educó, pero ese es otro asunto.
A ver señores descolonizadores, ¿cómo descolonizamos 3,1416 o pi como símbolo de la razón de la circunferencia del diámetro? O cómo descolonizamos el que todo número multiplicado por cero sea cero? O que el metro longitudinal sea la diez millonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre que pasa por París. O más sencillo ¿cómo descolonizamos el alfabeto castellano que muchos también utilizan para escribir quechua, aymara y otras lenguas? Y ¿cómo descolonizamos los números árabes de cero al nueve que, en mi opinión, sirven genialmente para escribir cualquier número incluyendo sus múltiplos en decenas, centenas, miles, millones etc. y en muchos idiomas incluyendo hoy el aymara y el quechua? La verdad es que sería difícil aceptar la existencia de las maravillas arquitectónicas de Machu Pichu, Cusco, etc. sin que esos admirables arquitectos andinos no hubiesen conocido las matemáticas y otras pericias, pero desgraciadamente nada de ese prodigioso conocimiento ha quedado registrado por escrito. El quipus es difícil dilucidar incluso ahora.
Y si los antepasados precolombinos de aymaras, quechuas y otros eran ágrafos, o sea que no conocían la escritura hasta después de la llegada de los colonizadores españoles, ¿qué se gana “descolonizando” el habla en este momento, o sea eliminando el castellano, sobre todo el castellano escrito, cuando no se tiene nada con qué sustituirlo? La tradición oral tuvo su gran momento sobre todo hasta que aparecieron individuos como Homero, ochocientos años a. C., y Hesiodo setecientos años a. C., e hicieron de la tradición oral mezclada con imaginación literaria y sobre todo escritura el cimiento del hilván griego que con el tiempo cubrió todos los campos del saber humano, y que nos sirve hasta ahora, y a ustedes señores del Poder Ejecutivo también. ¡Y los colonizadores lo trajeron! ¿Para qué “descolonizar” semejante instrumento cultural tan boliviano como universal? ¿Para qué pelearse con él sin tener, en teoría, con qué reemplazarlo? http://www.eforobolivia.org
Ahora el cristianismo. ¿Acaso no se acuerdan ustedes señores descolonizadores de la contribución de los sacerdotes del siglo XVI: fray Antonio de Montesinos, Rodrigo de Figueroa, Bartolomé de Las Casas, entre tantos otros, cuya defensa de los derechos humanos de los indios americanos, en esa época, condujo a que el Papa Paulo III emitiese la bula Sublimis Deus con las palabras de Cristo: “Id y enseñad a todos los pueblos”. Para luego en su discurso del 9 de junio de 1537 decir: ”Nosotros… consideramos… que los indios son verdaderos hombres que no sólo son capaces de comprender la religión católica…sino que…desean ardientemente recibirla”. Y la recibieron desde entonces al punto de, por ejemplo, reconocer la figura del diablo del Génesis como eminencia folclórica propia. ¿Cómo entonces erradicar el cristianismo en un afán desaforado de “descolonización”, y reemplazarlo con qué ¿con degolladores de perros?
La contribución del indígena a la catequización cristiana es netamente americana, y pretender “descolonizarla” es desandinizarla lo que es una tontería. Las cosmogonías andinas tan venerable en su momento, ustedes deberían saber que cayeron en mitológico desuso a partir de lo que ahora sabemos fue y significó el 21 de junio del año 650 d.C., día de la gran inundación observada en la Vía Láctea (gran río) que míticamente causó, insisto, el fin de la grandeza andina, según sus propios profetas “para no recuperarse jamás”. Libros al respecto debe haber entre los 25.000 que seguramente se les permite ojear.


Eso de dignidad en política

febrero 9, 2008

Eso de dignidad en política
Por Jorge V. Ordenes L.
Hace unos días el Presidente de la República habló pretorianamente de la “renta dignidad” que es un monto de dinero público destinado a los ciudadanos bolivianos mayores de 60 años, etc. El problema es que el sustantivo “renta” y el sustantivo en este caso adjetivado “dignidad“ reflejan el sentir político anémico de Poder Ejecutivo, lo que no deja de intrigar y hasta indignar ¿por qué? porque la jubilación o renta como haber pasivo en dinero nunca ha sido pensado como portador o evacuador de “dignidad” ni mucho menos. Esto porque el ciudadano boliviano de cualquier edad posee dignidad en forma nata, contundente y religiosamente histórica, y no busca ni necesita que nadie se la aumente, reconozca, recuerde ni mencione políticamente. ¿Acaso el anciano boliviano era menos “digno” cuando recibía el bonosol, o cuando no recibía nada? Como dijo el médico, dramaturgo y cuentista ruso Anton Chejov en la novela La señora del perrito: “la vida es hermosa excepto cuando nuestros pensamientos y acciones diluyen los altos valores de la dignidad humana inherentes a la existencia”. Y diluyendo dignidades están los hiperpensadores del Poder Ejecutivo que una vez más se destacan por el uso desfachatado del castellano.
La verdad es que la tal “renta dignidad” que, insisto, entre buenos entendedores siempre se debió haber llamado y debería seguirse llamando jubilación, tendría que resultar del trabajo de las personas que han contribuido por años al erario o a los agentes de fideicomiso de éste, como las AFP, por medio de descuentos de la planilla salarial. Pero como en Bolivia por mucho tiempo los dineros no se han recolectado o no se han administrado debidamente, o se han hurtado (sobre esto último digo algo más adelante), la jubilación de muchos bolivianos como grupo social por lo general no ha tenido ni tiene los fondos suficientes. Por eso se recurre a argumentos politicoides como ese de que ahora los recursos naturales “que nos da la Pacha Mama”, como el gas, sirven para pagar la “renta dignidad”, cuando la verdad es que la tal renta se está pagando en buena medida ¡quitando la dignidad de otros bolivianos! lo que no deja de ser políticamente pueril y desde luego contraproducente.
Nadie en su sano juicio está en contra de pagar un monto mensual a los ancianos, pero lo que sí desafía toda lógica e incluso va increíblemente al contrapelo político es acoplar eso de “dignidad” a una forma de financiamiento ¡indigna! Digo esto porque reducir el IDH que justa y legalmente ha pertenecido y pertenece a las poblaciones de todos los departamentos significa restar recursos a quién los necesita para concretar proyectos que benefician a toda la población incluyendo desde luego ¡a los ancianos! ¡y a los hijos y nietos de éstos! Es por lo tanto absolutamente indigno e incluso engañoso dar una renta con el nombre de “dignidad” al bolsillo derecho del anciano con dinero del bolsillo izquierdo de los intereses de ese mismo anciano, y sólo para mostrar el ropaje de un monigote de dádiva política sostenido por espejismos financieros. Es un engaño.
El Poder Ejecutivo ha ejecutado, decapitado mejor dicho, nada menos que la ética elemental mimetizando en forma solapada y hasta acomplejada una política de castigo financiero a la Media Luna, Chuquisaca y Cochabamba por haberse opuesto a su socialismo de campanario, caduco y cuestionado. Y por oponerse a la espuria constitución de Oruro, entre otras cosas. Claro, es fácil utilizar a los ancianos para justificar triquiñuelas que por alguna razón se cree que tienen futuro sin caer en cuenta que antagonizar con medio país o más es ¡dispararse en el pie! La verdad es que se trata de una gruesa miopía política, una de las más indignantes de la historia de este proyecto de país.
Otra verdad a medias es hacer creer que las mal llamadas “privatizaciones” de la industria de hidrocarburos están generando los recursos cuando la verdad es que, si bien el dinero sale de una repartija endemoniada de injusticia dictatorial que ha violado el IDH, YPFB todavía no encuentra el norte administrativo y técnico ni menos el financiero sobre todo para atraer las nuevas inversiones que la industria necesita desesperadamente. Menos mal que hay voces que claman por el retorno de Petrobras que es buenísima idea. El Gobierno nunca ha sido buen administrador de nada, así que pretender que este Poder Ejecutivo haga de YPFB una cosa viable sin empleomanías es quimérico.
Claro que hay otras fuentes de financiamiento para la jubilación o renta del anciano, y todos las conocemos. Una de ellas es hacer que TODAS las empresas paguen puntualmente a los fondos de pensiones lo que descuentan por planilla. No que hoy existen empresas que descuentan pero no contribuyen, lo que no solamente es ilegal sino que es un robo, y punto. Si Su Excelencia adhiriese su voluntad de acción a la erradicación de este delito descarado, los recursos necesarios brotarían dignamente y no como hasta ahora. http://www.eforobolivia.org


Pedir flexibilidad donde no hay

febrero 6, 2008

Pedir flexibilidad donde no hay
Por Jorge V. Ordenes L.
El Vicepresidente de la República pide flexibilidad a los prefectos de la Media Luna, Chuquisaca y Cochabamba cuando ha sido él, su jefe el Presidente de la República y el resto del Poder Ejecutivo que han socavado e inflexibilizado de entrada y por definición los diálogos en torno al IDH, a la Constitución espuria de diciembre, y a las autonomías departamentales. Digo de entrada porque ellos atropellaron las leyes que reglamentaban la Asamblea Constituyente; ellos han establecido por decreto o sea dictatorialmente que se reduzca el IDH; y ellos quieren implementar “autonomías” superpuestas, yuxtapuestas y entremezcladas que la constitución espuria de Oruro contempla vaga, contradictoria y chabacanamente que, insisto, de entrada fue y continúa siendo ilegal; y no vale un pito para constituir Bolivia ni menos para negociar nada de su contenido.
Digo que han socavado e inflexibilizado los diálogos por definición porque la “democracia” que descarta la opinión de grandes sectores de la población del país no es democracia. Aquí se trata de que este Gobierno gobierne los nueve departamentos más democrática que no democráticamente, y no solamente una porción del país políticamente conveniente. Y debe gobernar competentemente porque hasta ahora lo que ha hecho en dos años es por demás de insípido e inepto por donde se lo mire, incluyendo eso de “pedir flexibilidad” donde no hay ni puede haberla. La flexibilidad tiene que venir de parte del Vicepresidente y su gente. Si él, hablando como si fuera presidente, y los del Ejecutivo han tomado la iniciativa atrabiliaria de atropellarnos, ellos tienen la obligación de desandar lo andado y desatropellarnos a más de la mitad de los bolivianos porque los prefectos no provocaron ni atropellaron a nadie, sino que respondieron a lo andado y atropellado por los susodichos gobernantes. Pero al respecto hay más y más complejo.
Aquí no se trata de “flexibilizar” nada sino de que el Vicepresidente y los suyos acepten la salida inevitable, producto de su propia ceguera y hasta ineptitud, de declarar cuanto antes BORRÓN Y CUENTA NUEVA en lo que toca a la constitución, al IDH y a las autonomías departamentales porque de lo contrario la falta de “diálogo” o sea la pugna continuará en detrimento de todos, y puede llegar a enfrentamientos fratricidas que nadie quiere, por lo menos creo que nadie quiere. De todos modos la constitución espuria nunca regirá el país, ni siquiera tiene posibilidades de regir las regiones andinas porque éstas saben que “bueno es culantro pero no tanto”, y pedirán no solamente cambios de ministros sino de Dios y el diablo porque las obras prometidas no llegan tal como ocurrió durante la época neoliberal. Si degüellan perros también pueden degollar seudosocialismos. Por eso es menos aberrante para Su Excelencia avenirse con las prefecturas de la Media Luna, Chuquisaca y Cochabamba, y así sentar cabeza con el propósito de permanecer en el poder los cinco años en vez de perderla por un plato de lentejas, quinua mejor dicho. Y sentar cabeza en este caso es que Su excelencia ordene desandar lo andado y listo. Pero para llegar a eso y por lo que se ve “San Juan tendrá que bajar el dedo”, y ahí radica la tragedia del momento que, insisto, tiene que ver muy poco con flexibilizar nada.

La Fórmula de Su Excelencia y su grupo de que el fin de socializar Bolivia a lo Cuba de Castro siguiendo los pasos del Hugo Chávez en Venezuela (que tampoco están yendo bien) justifica los medios de imponer una constitución espuria, violar el IDH y socavar las autonomías departamentales, entre otras cosas, no les está saliendo bien ni menos está dando los resultados que ellos siguen buscando porque son objetivos dictatoriales y totalitarios. Con la excusa de refundar Bolivia buscan iniciar a como dé lugar un proceso de venganza dizque por el mal trato de los indígenas. Y es precisamente ese afán político de venganza que les está sirviendo de estela para progresivamente echar Bolivia al campo socialista que mal que les pese a los autoctonistas del momento se trata de una ideología europea tal como también lo fueron los españoles, y tal como es la sangre que de ellos llevamos la inmensa mayoría de los Bolivianos incluyendo todos los miembros del Poder Ejecutivo. No se escapa uno.
Por otro lado también es inflexible y antidemocrático recurrir a cambios cosméticos de ministros, organizar solapadamente policías secretas y procurar coartar la libertad de prensa, cuando lo que hay que hacer es reemplazar los ministros conflictivos que están llevando a Su Excelencia por caminos equivocados. Pedir que los periodistas revelen su fuente de información cuando ésta es fehaciente y certera no solamente refleja carencia de preparación política e histórica, sino que es tratar de manipular resultados de causas equivocadas. Y estas causas equivocadas las provoca el Poder Ejecutivo y su consigna de llegar al populismo socialista, cuando la mayoría de los bolivianos no lo queremos ni en pintura. http://www.eforobolivia.org


A %d blogueros les gusta esto: