Aboca cerrada no entran moscas

julio 31, 2008

A boca cerrada no entran moscas
Por Jorge V. Ordenes L.
El filósofo, político y economista inglés, John Locke, postula en sus Dos tratados sobre el gobierno (1690) que “donde la ley termina empieza la tiranía”. Lo que también recuerda la suerte corrida por el presidente de EEUU, Richard Nixon, sobre todo cuando el 19 de mayo de 1977 en una entrevista dijo “lo que hace el Presidente no puede ser ilegal”. Por cosas así y por mentir, el Congreso de ese país lo destituyó sin mucho miramiento. Ambas referencias demuestran que el Presidente de Bolivia se ha categorizado él mismo y en boca propia, por más increíble que parezca, de tirano y, que como tal, no debería durar mucho en el poder. Sus propios recalcitrantes turiferarios de algunos “movimientos sociales”, y varios de su entorno “político”, deben estar rascándose la cabeza. Una lástima porque la lógica elemental enseña que todo ser humano aprende muchas veces errando, excepto S.E. Explico.
S.E. dijo recientemente en un “discurso” en Cochabamba que era responsabilidad de los que habían estudiado leyes modificarlas cuando él dijese algo que las contraviniese, lo que no solamente revela su flagrante y delictivo desacato de las existentes leyes de Bolivia, sino la convicción, ojalá que momentánea, de que él ¡como presidente electo! está por encima de la Constitución y todo lo legislado por los bolivianos en nuestros años de historia, lo que es, insisto, inadmisible bajo todo punto de vista excepto quizá el dictatorial que, en nuestro medio, por más indisciplinado que sea, resulta causa de prolongada hilaridad si no risotadas. Incluso puede que sea un síntoma de desequilibrio siquiátrico, entre otros desequilibrios, claro. De todas maneras S.E. lo dijo en forma categórica y fuera de broma lo que debe alentarnos aún más a preservar ante todo peligro, y éste es uno claro y categórico, la libertad de los bolivianos de toda cultura y etnia.
La libertad se empieza a preservar protegiendo las leyes y su acatamiento, y el que no lo sepa debe volver al ciclo medio y sus clases de cívica que deberían restablecerse en todo el territorio. La prueba está clara de que ésta se necesitan sobre todo en Orinoca y desde luego en El Chapare. ¿Qué otra cosa puede uno pensar cuando escucha al primer mandatario decir semejante desatino? ¿Debemos quedar callados cuando él habla en nombre de todos y sobre todo en nombre de sus adeptos e incluso adictos del Occidente del país? No creo, aquí no estamos en Cuba ni en Venezuela donde dicho sea de paso la autocensura tiene poco menos que acorralados a gallardos como Patricia Poleo, RCTV, al general Felipe Rodríguez, al empresario Nelson Meyerhane; y donde el 11 de abril se reprimió con muerte una manifestación de protesta por las cosas que deshace el Gobierno dictatorial del militar Hugo Chávez. Éste se inmiscuye con dólares por delante. S.E. lo hace esporádicamente con los dólares del pueblo de Venezuela pero, como no le sobran, lo hace discurseando barbaridades en castellano donde el subjuntivo y todos nosotros sufrimos hasta la carcajada en parte porque ésta se escucha, en tanto que el llanto no. Y S.E. y su Ejecutivo las escuchan mientras ordenan, entre otras cosas increíbles, la represión de discapacitados. ¡Qué valientes y legalistas gobernantes tenemos!
Pero S.E. con su reciente palabrerío ha demostrado, y ya es tarde para corregirlo (nadie de su séquito se ha atrevido a hacerlo), que no le interesa aprender ni siquiera respetar el archiconocido dicho de “a boca cerrada no entran moscas”. No le interesa el conocimiento que no sea el de sus atrevidas creencias y suposiciones de un izquierdismo político aprendido a empujones y codazos que no hace más que hacerle pasar papelones cada vez más ridículos. Un ejemplo es querer ¡deseducarnos a todos! lo que no solamente es inmoral y desequilibrado sino desconcertante. El problema es que con desconcierto nos perjudicamos más de lo debido.
Por eso S.E. da la impresión de que no sabe dónde está y como que no sabe dónde está, ni él ni los “genios” que lo rodean pueden llegar a ninguna parte por más que crean que saben dónde van. Así, claro que necesitan un referendo revocatorio para, entre otras cosas, buscar de legitimar eso de que “la loi est moi” (yo soy la ley), del rey francés Louis XIV, sin darse cuenta de que el rey francés practicaba un derechismo histórico al que S:E: y sus intelectuales también palaciegos emulan seguramente por eso de que en los revuelcos de la política los extremos se juntan, pero no para siempre. Por si no se sabe, la guillotina de la Revolución francesa del siglo XVIII cortó cabezas a los seguidores del “yo soy la ley”, y a miles de sus colaboradores. Los tiros tienen el hábito de salir por la culata cuando no se conoce el rifle ni la munición, ni dónde uno está parado.
Así como todavía hay un valiente Tribunal Constitucional que respeta las leyes, también hay un legítimo Congreso que debe debatir proyectos de leyes, que es el camino a seguir, señor Presidente. jvordenes.wordpress.com


Nuestra libertad amenazada

julio 24, 2008

Nuestra libertad amenazada
Por Jorge V. Ordenes L.
La magistrada del Tribunal Constitucional, Dra. Silvia Salame, ha dictaminado que el referendo revocatorio del 10 de agosto de 2008 es inconstitucional y por lo tanto que no se lleve a cabo. Y conste que lo dice con la fuerza jurídica que le confiere la Constitución todavía vigente y que todos los bolivianos debemos acatar. Por otro lado y ahora que el diez de agosto galopa hacia nosotros, vale la pena citar al señor F. Hecker de Riberalta que en Veritas 117 dice: “si somos 4.055.209 los inscritos en el padrón electoral… no todos van a votar y no todos los votos son válidos, y estos porcentajes (conocidos por estadísticas anteriores) deben descontarse. … Sólo necesitamos 1.705.743 para revocar a Evo”. Muy bien en ambos casos pero como lo he manifestado en varios artículos, el tal Referendo está premeditadamente reglamentado para que el Presidente y el Vicepresidente ganen sin importar los resultados, lo que indica que este Gobierno está poblado de representantes de intereses venezolanos, ecuatorianos y quién sabe qué más, lo que los hace, entre otras cosas, malos bolivianos e incluso cualquier cosa menos bolivianos. Actuar por otros y tratar mal a un alto funcionario del Gobierno de EEUU es muestra de libertad boliviana disminuida.
Esta inverosímil situación nos pone en el limbo con referencia a dónde nos dirigimos como país y qué debemos hacer al respecto porque muchos de nosotros soldados no somos, y por tanto nuestra responsabilidad se ciñe a tratar de persuadir a los que gobiernan que el camino que han tomado es equivocado y entreguista de lo que más apreciamos desde 1825: nuestra libertad. Que esa libertad se ha administrado a medias y hasta mal para beneficio de minorías, todos lo sabemos. Que ese tipo de administración perjudicial no debe retornar, de acuerdo una y mil veces. Pero de ahí a querer marginar más de media Bolivia con engaños de marca mayor es otra cosa.
Y uno de esos engaños es el contenido esperpéntico de la Ley 3850 del 12 de mayo de 2008 que “reglamenta” el Referendo Revocatorio de Mandato Popular porque al parecer, entre otras cosas, instruye que desde el día del Revocatorio hasta el día de la publicación de los resultados por la CNE debe transcurrir nada menos que un mes. Desde la publicación de estos resultados hasta la Convocatoria a Elecciones Generales deben pasar ¡seis meses! Luego el Artículo 84 del Código Electoral instruye que desde la Convocatoria a Elecciones hasta la realización de elecciones deben pasar cinco meses. Y que desde el día de la Elección hasta la posesión de mandos de los nuevos Mandatario y Vicepresidente deben pasar cuarenta y cinco días. Esto quiere decir que los actuales Presidente y Vicepresidente, de ser revocados, se quedarían gobernándonos un año, un mes y quince días, y esto por lo menos, y si respetan sus propias leyes.
Ahora, qué dice la misma “Ley“ en torno al referendo en cuestión de los prefectos-gobernadores. En su Artículo 9°, inciso III, apunta que los prefectos que sean revocados cesarán en sus funciones, el cargo será declarado vacante y, conforme dispone la Constitución Política del Estado, “el Presidente de la República designará al prefecto como resultado del proceso eleccionario correspondiente”. Lo que quiere decir que el Prefecto electo, de ser revocado, debe dejar el cargo inmediatamente y su reemplazante habrá de ser nombrado por el Presidente revocado éste o no, lo que bajo cualquier punto de vista no solamente es injusto porque el mandato del prefecto no ha sido cuestionado por los que lo han electo, sino que es un engaño más y desde luego una tontería que los departamentos de la Media Luna nunca debieron aceptar. Por otro lado ¿cómo puede el Presidente designar a un prefecto en función a qué proceso eleccionario? ¿A quién creen los del PE que están tomando el pelo? A muchos de nosotros no, desde luego, porque no pensamos como ellos ni tampoco queremos que ellos piensen como nosotros, sino que de alguna manera cada vez más escurridiza buscamos… ¡que piensen!… y punto. Lo que no están haciendo y que nos costará décadas de desandar lo que ellos nos han hecho andar con mil desidias. El perjuicio crece y el descontento también.
Yo creo que la doctora Salame ha dado un ejemplo y una pauta, y es que ante todos los peligros debemos preservar la integridad de nuestra democracia representativa y enaltecedora de los derechos y obligaciones tal como los detalla la Constitución todavía vigente que, si bien necesita cambios, es una maravilla comparada con el mamotreto de Oruro
Por lo anterior, insisto una vez más que no se debe participar en ningún referendo revocatorio del mandato de SE porque de todas maneras y pese al resultado se quedará gobernando hasta cerca del final de su mandato constitucional, tiempo que se necesita para algo más importante y francamente categórico, y es defender nuestra libertad ante el clarísimo intento de cercenárnosla por parte de la mayoría de los miembros de este Gobierno.


La indignidad del bono

julio 17, 2008

La indignidad del bono
Por Jorge V. Ordenes L.
Aquí se trata de la indignidad del mentado “bono dignidad”, la que se afianza en tres argumentos. El primero tiene que ver con la dignidad nata del hombre, y de la mujer claro. O sea que no por recibir ningún “bono” el anciano boliviano ni ningún otro gana o pierde ninguna “dignidad”, ni menos en función a un pago. Todos deberíamos saber que la dignidad es inherente al ser humano desde hace marras y como tal está protegida por la Constitución Política del Estado y las leyes que, en el caso de Bolivia, todavía no han sido sustituidas; ni menos por ninguna “justicia comunitaria”. También está protegida por la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. El segundo argumento se basa en que el tal “bono” se paga en medio de la sufrida y hasta resquebrajada dignidad de los ancianos.
El tercero se fundamenta en la violada dignidad de los departamentos geográficos de la Media Luna que como se sabe han sufrido los recortes vengativos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) resultantes de la porfía ideológica de izquierda de algunos miembros vociferantes del Poder Ejecutivo; esto cuando el mismísimo Vicepresidente hace unos días destacaba por televisión las bondades financieras de Bolivia provenientes de las exportaciones de gas además de las cuantiosas inversiones acaecidas dizque desde que él y su hueste se hicieron cargo del país, con las que se hubiera podido pagar cualquier bono sin afectar el IDH.

El “bono dignidad” es indigno porque se paga a ciudadanos de la tercera edad que para empezar, y pese a la condición de salud debilitada de un gran porcentaje de ellos, deben acudir a la cola de un banco o cooperativa (por lo general voluntariosa que debería mantener mejor y con mayor profesionalismo los antecedentes de cada jubilado) para cobrar los doscientos bolivianos mensuales a los que tienen derecho desde febrero de este año, dinero que de acuerdo a los mismos ancianos alcanza, en el mejor de los casos, para algo de sustento, transporte y medicinas. Se trata de una ilusión provocada por razones políticas de la que es víctima un segmento muy necesitado e indefenso de la población, lo que no deja de ser cruel y, peor, innecesario.

La verdad es que el tal bono levanta las expectativas de los ancianos que en última instancia, insisto, resultan más frustrados que nunca. Esto porque no es de genios concluir que la mayor necesidad de cuidado individual, personal y constante de éstos ciudadanos solamente lo puede dar el sistema de asilos donde se reciba alojamiento, limpieza, sustento y cuidado médico sobre todo, como ya dije, cuando los dineros estatales se contabilizan más que nunca. O no es cierto lo que dice el Vicepresidente. O qué dicen las ONGs al respecto. Por favor, también la población de ancianos de Bolivia constituye un movimiento social que dicho sea de paso en su momento el Gobierno utilizó en manifestaciones públicas para justificar la reducción del IDH. ¡Qué engaño! ¡Y qué inocentada de algunos mayores, claro!

Digo que el bono se paga mensualmente a un costo mayor porque según un significante porcentaje de los que hacen cola, venir una vez al mes a cobrar es más oneroso, incómodo e irritante desde varios puntos de vista incluyendo el costo de transporte y el riesgo físico que tal conlleva para un anciano, y eso para empezar. Era menos malo con el Bonosol que obligaba al anciano acudir al banco una vez al año. Todos sabemos que a menudo es necesario el favor de un familiar porque no muchos ancianos se desplazan sin ayuda ni menos leen sin lentes (que a menudo no tienen porque no cuentan con el dinero para acudir a un oculista y/o porque nunca lo han hecho). Por otro lado la compañía de un pariente puede convertirse en arma de doble filo porque el que se queda con el dinero ¡es el tal pariente o acompañante! en vista de la incapacidad física y emotiva del anciano…lo que más tiene de hurto que otra cosa.

En cuanto a la indignidad de la reducción del IDH cuando era y es obvio que el erario nacional tenía y todavía tiene los fondos para pagar el “bono dignidad” sin perjudicar a las colectividades de la Media Luna, algunos de nosotros creemos que, en estos momentos, si se trata de aceptar un referendo dizque revocatorio lo primero que el CONALDE debe demandar públicamente es la aceptación de una seria y profunda revisión de la espuria constitución de Oruro; la aceptación de la autonomía departamental; y por supuesto exigir la restitución total de los dineros del IDH. Lo peor es que además de imperfecto, asimétrico y contrario a los intereses de la Media Luna (por las dobles “carnetizaciones” y otras triquiñuelas ilegales, solapadas y hasta de presunta índole terrorista) es que bajo cualquier punto de vista aceptar el referendo revocatorio significaba seguir la corriente centralista del Gobierno que busca dictar, lo que es simplemente inaceptable en este momento de trifulca judicial que empezó con el desacato de la aprobación de la constitución espuria de Oruro, algo también indigno.


Un revocatorio baladí

julio 17, 2008

Un revocatorio baladí
Por Jorge V. Ordenes L.
El referendo revocatorio hasta hoy programado para el diez de agosto es baladí o de poca importancia e inconducente porque (1) es validar la idea de un Poder Ejecutivo debilitado e incluso confuso que no debería salir con su gusto porque no está trabajando por el bien de todos los bolivianos; (2) es poner en el mismo nivel a cuestionados por el electorado como el Presidente de la República, y a no cuestionados como los Prefectos-Gobernadores; (3) es dar la oportunidad para que la sucia carnetización múltiple de nacionales delincuentes, de menores de edad, de resucitados y de extranjeros dé trabajo improductivo por lo innecesario a las cortes electorales, a los medios de prensa y a los observadores extranjeros que en última instancia lo único que harán es perder el tiempo; (4) es situar moral y desde luego jurídicamente “la mula detrás del coche” porque antes de cualquier referéndum nacional debería haber un Poder Judicial completo y en ejercicio a la par de los otros poderes del Estado; (5) es actuar a tientas y a locas porque al no haber un Poder Judicial completo no se puede dilucidar y pasar veredicto en el caso de Yacuiba donde se presume… ¡que el Estado es el autor del acto terrorista!; y (6) es inconstitucional.

Un Ejecutivo que dicta y toma la negociación como oportunidad para imponerse sin ceder ni un adarme, dizque en pos de consenso, es llevar “el cambio” al terreno totalitario y estulto. Peor todavía, es descartar el peso y significado del término democracia. Señores del Ejecutivo, en democracia casi siempre se busca y hasta se consigue, y con suerte, el treinta por ciento o menos de lo que se intenta. Ustedes quieren hablar de “democracia” cuando en realidad nos han endilgado una dictadura aprendiz que la mayoría del país no acepta. Para empezar los senadores del Congreso nacional a menudo rechazan constitucionalmente lo que ustedes proponen, y ustedes deberían aceptar ese rechazo. Otro tanto ocurre con la espuria constitución de Oruro que ustedes a toda costa y con determinación dictatorial quieren que todos los bolivianos aceptemos, cuando no la queremos ¿entendido? ¡janihua! La “aceptación en grande” que ustedes pregonan no se produjo ni mucho menos, y no se producirá. Entonces, ¿para qué perder más energía y tiempo? Así como el plan de cien mil empleos que ustedes prometieron en 2006 y que hasta ahora no llega, tampoco llegará la constitución espuria ni menos tendrán tiempo para cumplir nada cuando ahora deberán trabajar, entre otras cosas, en la defensa de Bolivia en foros internacionales. Sólo Transredes les hará perder el sueño, y el tiempo y recursos de todos nosotros, claro.

¿Por qué los prefectos-gobernadores deben aceptar celebrar un referendo revocatorio cuando su mandato no está cuestionado como lo está el del Presidente? ¿Y qué hará el país si S. E. y su Vice pierden el revocatorio y aquél se va a su cato y éste decide ser presidente porque le da la gana? Y qué si S.E. gana el revocatorio ¿aceptará la mayoría del país continuar las políticas que hasta ahora ha dictado el señor Chávez por medio de sus obsequios de dólares en efectivo fiscalizados por nadie? ¿Qué derecho tienen los recipientes de ese dinero en Bolivia cuando se trata de recursos del pueblo venezolano que en las últimas elecciones votó en contra del señor Hugo?

En Bolivia en este momento los tres Poderes del Estado están en veremos e incluso “en capilla”. El Ejecutivo está cuestionado; el Legislativo funciona a medias pero todavía funciona pese a los atentados y otros vejámenes, sobre todo el Senado; el Judicial está poco menos que descuajeringado y lo primero que hay que acertar es la prioridad de su reorganización democrática y seria, es decir, despolitizada. ¿Será esto posible en este momento? Claro que sí, sobre todo si el Poder Ejecutivo se desencandila de gobernar por decreto y comienza a gobernar seria y, aunque le cueste, competentemente para todos los bolivianos. En democracias no se puede estar sin un Poder Judicial idóneo e imparcial. Tratar de poblarlo con gente adicta al Ejecutivo es perder el tiempo. No irá muy lejos ni mucho menos.

Un Poder Ejecutivo y sobre todo S.E. que insiste en echar la culpa a la “oposición”, a los “neoliberales” y sólo Dios sabe a quién más, de haber arteramente fraguado el atentado terrorista de Yacuiba no solamente es increíble sino que solamente será creíble cuando un Poder Judicial probo y aprobado por el Senado extienda su veredicto imparcial y acaso definitivo. Por desgracia este caso no es chiste porque presuntamente involucra a las fuerzas armadas, y a su Comandante en Jefe, claro. ¿Y qué de los panfletos en contra del Prefecto de Tarija presuntamente impresos y enviados por la Vicepresidencia de la República?

No señores, S.E. debe terminar su mandato aun cuando sea a la rastra porque los movimientos sociales que lo apoyan tienen derecho a culpar al que no cumple y no al que lo reemplace. Entonces, ante semejante realidad ¿para qué el revocatorio?


Todavía hay tiempo

julio 4, 2008

Todavía hay tiempo
Por Jorge V. Ordenes L.
Señores y señoras del Poder Ejecutivo, todavía hay tiempo para rescatar la presidencia de S.E. que algunos de nosotros creemos que debe cumplir los cinco años para así, entre otras cosas, vacunar de una vez por todas lo que quede de tendencias populistas irresponsables. Se trata de un rescate de la presidencia y no así de los ilustres del gabinete que de ninguna manera fueron electos y pueden ser reemplazados.

Entre otras cosas irrisorias de algunos de éstos está eso de continuar denigrando y amenazando al CONALDE y a otros por no acatar el utópico “referendo revocatorio” en un momento en que sólo la adultez, la cordura e inteligencia salvarán a los del Ejecutivo del cada vez más esquelético respeto que se les tiene. De lo contrario existe el creciente peligro de desmembramiento, estrepitoso y ridículo, del poder por más ejecutivo que se crea.

Sopesen, no tienen el poder nacional que creen tener, pese a la ayuda cubano-venezolana. Esa cabeza en la arena no les ayuda. Lo que tienen que hacer es muy sencillo: decir la verdad. Y decirla a los movimientos sociales que ustedes consideran que todavía los respaldan, que cada vez son menos. En el proceso todos los bolivianos se enterarán de que sus gobernantes empezaron a sentar cabeza. Algo que todos merecemos… y ustedes necesitan.

Faltar a la verdad y peor, pretender conocer la ciencia económica, por ejemplo, como hizo el domingo 22 de junio el Vicepresidente de la república nada menos que por televisión nos hace quedar en ridículo ante el extranjero y desde luego ante la historia. Nos hizo un desfavor. ¿Por qué? porque entre otras cosas increíbles contradijo nada menos que a su S.E. (me gusta creer que todavía éste es su jefe) al decir que en la Bolivia actual la empresa privada estaba bienvenida, cuando S.E. en la reciente reunión cumbre de Lima afirmó que “si queremos acabar con la pobreza, eso sólo se hace terminando con el sistema capitalista”. Si me hubiesen contado, lo del Vicepresidente, no lo hubiera creído sobre todo viniendo del “lector de libros” al que por desgracia me tocó ¡ver y escuchar! Estas afirmaciones contradictorias ¿serán una indicación de que donde manda marinero no manda capitán? ¿O que la mano derecha no sabe lo que hace la izquierda? ¡O ambos!

Cuando el Vicepresidente define el producto interno bruto como “todo lo que produce la economía” ¿no demuestra acaso haber esquivado el curso de economía del primer año universitario? Si yo hubiese sido uno de los “moderadores” de TV hubiera preguntado donde situaba el Vicepresidente en su definición factores como la inversión pública, la inversión privada nacional y extranjera, las exportaciones e importaciones, la informalidad y las remesas del exterior. Lo gallardo hubiera sido poner a economistas imparciales como interrogadores. Claro, una cosa así es ajena al rancio libreto de las ONG que siguen orientando a los gobernantes para hacerlos meter la pata. ¡Increíble! Por eso y otras cosas, si no dan un drástico golpe de timón a las políticas equivocadas que han adoptado hasta ahora, les aseguro que les costará.

Nunca ayudará hablar de ilegalidades de los triunfos contundentes de la autonomía realizados recientemente en cuatro departamentos claves cuando más ilegal aún han sido las tramoyas de ustedes en pos de socavar esos referendos. Pronto vendrán la elección de Prefecto de Chuquisaca; y los referendos de autonomía de Cochabamba, Potosí y La Paz si ustedes la dejan actuar, sobre todo la ciudad. Es muy probable que los pueblos aimaras del departamento de La Paz y Oruro también quieran autonomía y ustedes no tienen ni tendrán el ñeque político para frenarlos.

A los líderes de movimientos sociales que todavía dizque los respaldan habría que preguntar si tienen la menor esperanza de que la “constitución” espuria de Oruro se convierta por arte de magia en la carta magna de todo nosotros porque, en caso de que alguno de ustedes dude, también somos bolivianos y mucho más originarios de lo que ustedes han calculado porque la bolivianidad no es cuestión de decretos de ninguna clase ni menos de conceptos mal habidos con este del Revocatorio, sino de acatamiento de una Constitución Política del Estado que todos aceptemos y no solamente ustedes. La tarea, señores, debería ser que todos la aprobemos y, desde luego, y sobre todas las cosa, ¡la acatemos! Ustedes también. Para eso urge empezar de nuevo y seriamente.

A esto deberían dirigir la energía que les queda y decir a sus seguidores que no quieren dividir el país; que hay que modificar lo de Oruro porque las altas votaciones a favor de la autonomía departamental, que en última instancia han sido votaciones en contra de las políticas del Gobierno, claman por acuerdos nacionales que modifiquen los desaciertos de ustedes para que de una vez comencemos a erradicar la pobreza de todo el país gestando productividad y no repartiendo la poca que hay. Lo demás en menos intrincado. Errar es humano y corregir es de valientes. Todavía se puede.


Un PACO enemigo

julio 4, 2008

Un PACO enemigo
Por Jorge V. Ordenes L.
Ojala se tratase de un policía “PACO” de los tantos que hay en Bolivia que dicho sea de paso ahora están en capilla porque tienen que obedecer órdenes superiores a menudo aberrantes que por desgracia los están enfrentando a cada vez más segmentos de la población más víctima que otra cosa especialmente en la Media Luna, Chuquisaca y Cochabamba, cuando la verdad es que deberían lidiar con los secuestradores, asaltantes y otros delincuentes que cada vez son más en las principales ciudades del país. Aquí se trata de PACO, o “cocaína basura”, una sustancia, cristaloide, amarillenta, impura, barata y por lo tanto muy dañina a la salud que al parecer proviene de los desperdicios del proceso de fabricación de la cocaína. Debe ser algo peor y más toxico que “crack” porque está hecho mayormente de disolventes como kerosén y poca cocaína. “Crack” es conocido en EEUU y otros países por décadas como derivado barato e impuro de proceso de producción de cocaína. PACO es más rudimentario y nocivo.

Dentro y fuera del país se sabe que el Gobierno insta a los comerciantes a vender coca en las ciudades del oriente de Bolivia lo que está consternando a los brasileños, argentinos y otros. Como resultado la prensa internacional en buena medida culpa las políticas licenciosas e incluso promotoras del Gobierno de Bolivia que están permitiendo el cultivo de cada vez mayores hectáreas de cocales en detrimento de la otrora famosa cosecha de cítricos en, por ejemplo, los Yungas paceños. Amén de que ahora el Chapare se ha convertido poco menos que en republiqueta independiente donde la tarea de sustitución de cultivos financiada en gran parte por la socavada USAID está pasando seguramente a la historia. Posiblemente Yapacaní sea otra. Montero ya es un centro de comercialización de la coca donde se sabe que más de la mitad se desvía hacia la producción de cocaína lo que no deja de ser una desgracia. Algo que internacionalmente está comenzando a decantar en total detrimento del prestigio de los Bolivianos donde estén, incluyendo los emigrados que son los que más vienen sufriendo los comentarios irónicos e insultantes del prójimo no boliviano. PACO es parte de la tragedia y los cultivos excedentes de cocales de Bolivia son parte vergonzosa del problema.

Lo dice formalmente nada menos que las Naciones Unidas (ONU) que, aunque no guste al Poder Ejecutivo, es la voz organizada de las cancillerías de doscientos y tantos países que está diciendo al Gobierno de Bolivia que su responsabilidad de controlar y disminuir el cultivo de cocales está dejando que desear más que nunca. El Departamento de Estado de EEUU anunció a principios de 2008 que Brasil es el segundo consumidor de cocaína del mundo, después de EEUU. De ahí que hoy se infiera que Bolivia está contribuyendo a la fabricación ilegal de cocaína y desde luego del residuo PACO cuya comercialización y consumo está haciendo estragos en las favelas y otros barrios de ciudades brasileñas y argentinas.

Menos de doscientos policías federales brasileños vigilan la frontera de 3360 kilómetros con Bolivia, aunque el Gobierno de Brasil ha dicho que la reforzará. Con todo, según la policía federal de Brasil, en 2006 confiscó 710 libras de cocaína pura proveniente de Bolivia, en 2007 confiscó la friolera de 2.700 libras lo que es un aumento alarmante. Aunque no hay cifras en torno a PACO, su presencia es más que manifiesta. Según la policía de narcóticos de San Paulo, hoy un adolecente brasileño puede comprar “tres líneas” de cocaína por tres reales, o seis dólares. Por un dólar en Brasil o por un dólar y cincuenta centavos en Argentina, el consumidor puede comprar suficiente cocaína para causarle un efecto de quince minutos de duración. Pero los traficantes están restando cocaína al producto con ácido bórico, levadura y otros, lo que ha venido a significar un mercadeo de droga barata entre las que tiene que contarse PACO porque al parecer tiene mayor atractivo.

Ahí está Ciudad Oculta, una barriada de quince mil habitantes mayormente pobres de Buenos Aires donde, según el New York Times, PACO reina entre adolecentes en medio de padres y madres desesperados por extraer a sus hijos de la desbastadora adicción que cobra salud y vidas en medio de una secuela de torpeza y delincuencia que raya en lo inverosímil. Peor, no hay forma de controlar su comercialización masiva. Es una plaga que el Gobierno argentino presidido por la señora Kirchner hasta ahora no ha combatido. Su afán de repartir lo que hay de riqueza agraria, en vez de generar nueva, la encandila. Entre tanto el consumo de PACO aumenta en detrimento de todos los suramericanos.

Por supuesto que la juventud boliviana está consumiendo cada vez más droga y seguramente también PACO. Se lo ve en las calles, parques y canales de las ciudades. Y las autoridades hacen sospechosa y costosísima vista gorda del creciente problema que ahora prolifera de una manera epidémica en los intestinos del país cada vez más propensos al desacato y a la violencia.