Respuesta a Ignacio Ramonet

Respuesta a Ignacio Ramonet (I)
Por Jorge V. Ordenes L.
El escritor gallego Ignacio Ramonet, que no hace mucho publicó una larga conversación en la que se nota su admiración por el dictador cubano, a la que tiene perfecto derecho, en una entrevista celebrada el 21 de septiembre de 2008 en Suecia, dijo nada menos que (1) lo de Bolivia en estos momentos era normal “porque las clases sociales que dominaron el país se resisten admitir que ese periodo tan feliz para ellos se terminó”. Luego añadió que (2) “para que una democracia funcione democráticamente, la minoría debe respetar a la mayoría porque en eso consiste el pacto sobre el que funciona la democracia. Las minorías no tienen el poder, no ejercen el poder pero tienen el respeto del poder”. En otra respuesta acotó que (3) a las clases sociales que antes dominaban “les cuesta reconocer que el Gobierno actual tiene toda la legalidad”…. “No se trata de hacer nada extraordinario, sino de repartir un poco mejor la riqueza, establecer avances que la mayoría de los países desarrollados conocen desde hace siglos: alfabetización generalizada, cuidado médico generalizado, derecho para los ancianos de tener una vejez digna, justicia para todos y fin de la discriminación étnica en particular hacia la mayoría indígena.” A la pregunta de si el Gobierno del MAS respeta las leyes, Ramonet respondió (4) que “todos estos proyectos [del MAS] son perfectamente legítimos…, y que el Gobierno está aplicando tranquilamente con la fuerza que le da la legalidad democrática”. (5) “Entonces la responsabilidad de las muertes las tienen las fuerzas sociales que se resisten al cambio y lo hacen con métodos que no son compatibles con el debate democrático”. Luego Ramonet dijo algo increíble por lo desinformado, (6) que “el sentimiento de Evo Morales es humanista de respeto al ser humano”.

Procedo a responder al señor Ramonet punto por punto aclarando que yo no pertenezco a ninguna “minoría dominante”.

En la Bolivia de los últimos dos años y ocho meses ni por un minuto se trató de “clases sociales que dominaron el país”. Más bien se trató de actos primerizos por parte del Poder Ejecutivo que emboscaron a los bolivianos pensantes de todas las etnias, sobre todo las acciones que tuvieron que ver con la anarquización de las regiones productores de la hoja de coca; con el reemplazo de la cúpula mayor de las fuerzas armadas; con el asalto lento pero seguro al Poder Judicial y al Poder Legislativo; con la sabiduría y lectura de miles de libros del Vicepresidente, y de la condena de lectura de libros por parte del Canciller; con dizque coca en vez de leche para los niños; con ordenanza de pago de salarios tope a los funcionarios de este Gobierno; con cambios de personero tras personero en oficinas públicas encargadas de la administración de empresas extractivas de gas; con el ingreso masivo de capital adicional a la mina San Cristóbal a la manera del mejor auge del neoliberalismo empresarial; con represalias violentas organizadas por los “movimientos sociales “ de cualquier manifestación popular como la acaecida en el parque Abaroa de La Paz; con las ideas de marginalización del idioma castellano; con la costosa devaluación del dólar dirigida a perjudicar a exportadores de toda la etnia y arca, y a los deudores en dólares de propiedades inmuebles, etc.

Y esto, señor Ramonet, solo para empezar. Necesitaría resmas de papel para los cientos de cosas más que desde luego tienen que ver con hacer de Bolivia otra Cuba, que un segmento significante de la población rechaza. Rechazo que se debe respetar, y usted si lo entendería lo rechazaría.

Luego la pugna se produjo entre un Gobierno central cada vez más dictatorial que incluso quiso aprobar una constitución en forma completamente ilegal, y las regiones que todavía buscan autonomía de gestión geográficamente departamental (Bolivia se divide en departamentos, señor Ramonet) porque el centralismo de los sucesivos gobiernos bolivianos nunca agilizó ningún trámite cediendo autoridad a las regiones. Y las incomodidades e inconvenientes hacían sufrir a los pobres, a los menos pobres y a los que usted califica de privilegiados de los departamentos ajenos a la ciudad de La Paz, de los cuales Bolivia, desde 1952, ha tenido pocos en comparación a lo que usted implica en sus respuestas que más refieren internacionalmente la era anterior a 1989.

En cuanto a que “la minoría debe tener el respeto de la mayoría”, qué cree usted, señor Ramonet, que su defendido presidente Morales ha procedido moral y constitucionalmente al organizar el secuestro del prefecto democráticamente electo del departamento de Pando (geográfico, ¿se acuerda?) que debería gozar de inmunidad. Un ministro matón lo detuvo bajo el pretexto de conjeturas que solamente la Corte Suprema de Justicia de Bolivia tiene facultad legal de investigar, procesar y dictar sentencia. Bueno pues, el señor Morales ha sacado mayoría en las elecciones y en el referendo ¿Por qué no respeta la minoría?.Ya le sigo respondiendo…… jvordenes.wordpress.com

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