El agotamiento de los discordes

El agotamiento de los discordes Por Jorge V. Ordenes L. Ahora que las tensiones parecen haberse reducido (de ninguna manera eliminado) en el ámbito de los ataques montoneros y asaltos de hecho en las localidades e incluso ciudades de Cobija, Porvenir y otras del departamento de Pando; Riberalta y otras regiones del departamento del Beni;Sigue leyendo “El agotamiento de los discordes”

Mientras peleamos entre nosotros

Mientras peleamos entre nosotros Por Jorge V. Ordenes L. Mientras nos desgañitamos y pagamos altísimo precio defendiendo principios y actos de violencia inconstitucional que nunca debieron haber llegado al grado de discordia, pérdida de tiempo y de oportunidades que sobre todo algunos del Poder Ejecutivo (PE) ha llegado a calificar de “importantes” y hasta “deSigue leyendo “Mientras peleamos entre nosotros”

Cuando el socialismos sirve

Cuando el socialismo sirve por Jorge V. Ordenes L. Escribir sobre socialismo desde el punto de vista boliviano, que en estos momentos sufre los embates de un socialismo que por todos los medios busca dominar a bolivianos incluyendo a los que estamos en desacuerdo con él, no es fácil. Por supuesto que hay socialismos ySigue leyendo “Cuando el socialismos sirve”

El Padrón Electoral primero que nada

El Padrón Electoral primero que nada Por Jorge V. Ordenes L. Ahora que el afán de imposición del Poder Ejecutivo (PE) se traslada al Congreso, que es donde debió haber permanecido aunque sin los milicianos que han adquirido el hábito de acudir a la Plaza Murillo y a otras partes como brazo operativo de eseSigue leyendo “El Padrón Electoral primero que nada”

Respuesta a Ignacio Ramonet (II)

Respuesta a Ignacio Ramonet (II) Por Jorge V. Ordenes L. Como decía en mi anterior artículo, en una entrevista reciente en Suecia el escritor gallego dijo que a las clases sociales que antes dominaban “les cuesta reconocer que el Gobierno actual [de Bolivia] tiene toda la legalidad“. Para añadir que “no se trata de hacerSigue leyendo “Respuesta a Ignacio Ramonet (II)”