A tono con el momento

septiembre 25, 2009

A tono con el momento
Por Jorge V. Ordenes L.
En momentos que registran: (1) al líder socialista de Libia, Coronel Muamar Gaddafi, intentando hacer instalar su jaima o tienda de campaña en un predio privado de Nueva Jersey, EEUU (del señor Donald Trump, magnate capitalista); (2) a aviones de la fuerza aérea italiana que en celebración de los cuarenta años de mandato de Gaddafi vuelan sobre el cielo de Trípoli dejando estelas de colores verde, blanco y rojo de la bandera italiana, en tanto que por la televisión libia aparecían solamente los colores verde y blanco de la bandera libia; (3) a las legislaturas europeas y estadounidense intentando ¿seriamente? poner coto a las exorbitantes compensaciones monetarias de ejecutivos de finanzas; (4) a un popular cantante atraer a un millón de cubamos a la Plaza de la Revolución de la Habana para escuchar un Concierto de La Paz ofrecido por varios artistas de renombre; (5) al banquero Ettore Gotti Tedeschi, de 64 años de edad y máximo responsable del Banco Santander en Italia, que es nombrado presidente del Banco del Vaticano, IOR (Instituto para Obras de Religión), por la Comisión Cardenalicia de Vigilancia; “banquero de Dios” lo llama el periódico El País de Madrid; y (6) a Su Excelencia (S.E.), el Presidente Constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia, esquivando preguntas de periodistas en Nueva York… como si tuviese mucho que decir sobre la preservación del medio ambiente, tema al que por alguna razón limitó su conferencia de prensa la que abandonó cuando era una oportunidad de predicar. Elaboro cada uno de estos seis puntos.

Del líder libio hay poco que decir porque con sólo ver que se ha eternizado en el poder luego de experimentar una metamorfosis de dictador musulmán recalcitrante a dictador dizque benevolente, y luego de abrazar al presuntamente culpable de haber colocado una bomba que hizo volar un avión de pasajeros inocentes en los cielos de Escocia, nos damos cuenta de lo sojuzgado que está el pueblo libio que contempla las ingentes cantidades de recursos que percibe el Gobierno libio por concepto de exportación de gas natural y petróleo. Y tiene emuladores hoy en Suramérica pese a que entre el cristiano y el musulmán siempre ha habido distancias idiosincráticas sobre todo en torno al trato y los derechos de la mujer.

Limitar las compensaciones de executivos capitalistas me parece poco menos que imposible por más legalidad que se registre porque se trata de los gestores y por lo tanto los dueños del sistema muchos de ellos corruptos en grande, esto históricamente. Lo que habría que limitar, entre otras cosas, es la práctica de los “derivativos” ilimitados que es la comercialización de deuda una y otra vez mintiendo al inversionista. En última instancia se trata de hurto cuyo control legal sería el triunfo de la equidad. ¿Una forma de socialismo? Sí, pero constructivo y ejemplar. Para eso se necesitan gobernantes que lean y, sobre todo, lean libros (y estudien la declinación gramatical para discursear mejor).

El Concierto de la Paz celebrado exitosamente en la Plaza de la Revolución de la capital cubana también habría que organizarlo en el país del norte porque ya es tiempo de que el Gobierno de EEUU levante el embargo de Cuba; legalice el consumo de cocaína y otras cosas en EEUU; venda menos armamento al mundo; contribuya menos estáticamente al calentamiento del ambiente; y apruebe legislativamente a la Corte Penal Internacional (CPI) que entre otras cosas debería enjuiciar casos de madre solteras cuyos hijos tienen padres estadounidenses hasta ahora increíblemente protegidos por la inmunidad resultante de la indiferencia ante la CPI de la legislación internacional estadounidense.

El nombramiento de Gotti Tedeschi, articulista del Osservatore Romano (el periódico del Vaticano) y Profesor de Ética de los Negocios en la Universidad Católica de Milán, es un financista católico muy próximo al Opus Dei y cercano al secretario de Estado de la Santa Sede, Tarcisio Bertone. Según el periódico de Madrid, su nombramiento obedece a la acusación de que el Banco del Vaticano guardaba cuentas secretas y que por lo tanto la sacudida de la cúpula era necesaria. Gotti en sus escritos al parecer reivindica “la superioridad de un capitalismo inspirado en la moral cristiana” frente a un capitalismo de estirpe protestante, olvidando en el ínterin que los países protestantes del primer mundo rigen financieramente y desde hace tiempo a la mayoría planetaria de católicos, y de lejos; y que los protestantes ¡también son cristianos!
El abandono de la conferencia de prensa de S.E. en Nueva York es culpa de los consejeros extranjeros del Mandatario a los que habría que recordar una vez más que la prensa orienta a la opinión pública en este caso mundial y que, si se sienten fieles a su causa, deberían justificarla en todo foro… y desde luego a tono con el momento globalizado que vivimos aunque el comentario espontáneo de S.E. a menudo hace traspirar al adagio que reza “errar es humano”.


Chávez y sus cachorros ante la burguesía (II)

septiembre 10, 2009

Chávez y sus cachorros ante la burguesía (II)
Por Jorge V. Ordenes L.
La nueva ley de educación aprobada engorrosamente de prisa por el Congreso chavista de Venezuela el 13 de agosto de 2009 dictamina cosas aberrantes, como tomar el control a la fuerza de la Iglesia católica, del sistema educativo venezolano en todos sus niveles, y de la totalidad de los medios de difusión; acciones que el dictador ha comenzado a imponer a contrapelo de la historia de Venezuela y del continente, y a contrapelo de lo que en ciencias sociales se entiende por burguesía. Y aquí es donde radica la pobreza del discurso chavista que por lo visto Correa, Morales, Ortega y el depuesto Zelaya, además de los arribistas que los rodean, acatan como si se tratase de maná intelectual.

En cuanto al control estatal de la Iglesia católica, para nombrar un elemento de la ley de educación de Chávez, éste está reñido con lo prescrito por su admirado comunista italiano Antonio Gramsci quien, una vez formado el Partido Comunista Italiano en enero de 1921, dirige el periódico comunista L’Ordine Novo donde ¡ojo! editorializa respetando las posiciones de los católicos y rechazando las tradicionales posiciones anticlericales del movimiento comunista.

Mucha agua ha pasado bajo el puente desde que el italiano comunista escribiese del fin de las burguesías y el capitalismo. Además, recordemos que durante buena parte del siglo XX estaba de moda entre los intelectuales, artistas y otros ser identificados como antiburgueses. Gramsci fue uno de sus francotiradores ideológicos por sus escritos prescriptivos del porqué y el cómo se llega al comunismo. Su condena de la burguesía italiana fue también nítida pero cautelosa porque sabía que no era cuestión de arrasar. No era tonto.

Al respecto, los consabidos consejeros españoles, alemanes y otros comunistas seguramente encuentran incómodo que el mandatario venezolano mencione simplistamente a “la burguesía” como blanco de tiro sobre todo cuando la dizque nueva ley de educación tiene el lúdico propósito de nada menos que eliminar el “estado burgués”, lo que no deja de ser un enfermizo eufemismo ya que, por un lado, refleja un conocimiento irreverente de las ciencias sociales y de la historia de la caída de la URSS y, por otro lado, indica desconocimiento de los postulados teórico-socialistas de la socialdemocracia que en opinión de muchos es el único socialismo que no ha fracasado. Al contrario, se fortalece. Pero empecemos delimitando lo de burguesía.

La burguesía terrateniente y luego capitalista-bancaria, etc. se formó en Europa y el resto del mundo desde la Edad Media, etc. La burguesía media o de clase media la continúan constituyendo los profesionales con poder adquisitivo y de práctica privada o empleados por empresas privadas y por los gobiernos nacional, regional y municipal. La burguesía pobre o proletariado es la población de menos poder adquisitivo y de menor contribución a las arcas del estado. Una política competente hace que este segmento de la población adquiera mayor poder adquisitivo, pero para eso no es necesario dañar lo positivo de las otras dos burguesías que existen y que han costado un mundo de esfuerzo desarrollarlas.
Después de la segunda guerra mundial la experiencia político-social dicta que la mejor forma de administrar las tres burguesías mencionadas es en base a la legalidad parlamentaria y judicial democrática libre donde la burguesía y el proletariado votan por igual representando a todas las tendencias políticas incluyendo las de izquierda. Esto no está aconteciendo en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua. Al contrario, en éstos se está yendo por el sendero oscuro reflejado en el libro Las venas abiertas… que Chávez obsequió al presidente Obama, cuando, dicho sea de paso, debió haberle obsequiado El otro sendero, Los misterios del capital y sobre todo, El misterio del capital de los indios amazónicos, parte I y II, del investigador peruano Hernando de Soto (donde se trata de la informalidad y del apego a la propiedad privada y la empresa de los indígenas amazónicos).
El quid está en que el sistema incluya un equitativo, idóneo y progresivo sistema de pago de impuestos nacionales como ocurre desde hace tiempo en los países donde gobierna la socialdemocracia. Y digo “progresivo” porque el que gana más paga más impuesto y el que gana menos paga menos. Un empresario próspero escandinavo, por ejemplo, en estos momentos paga hasta un setenta por ciento de impuesto sobre sus ganancias empresariales y con el treinta que le queda tiene casa propia y otras cosas. La socialdemocracia de su gobierno le ofrece los mejores resultados de un socialismo bien administrado (con un mínimo de corrupción) o sea cuidado de salud de altísima calidad sostenible, educación de kindergarten al doctorado universitario también de calidad, y una jubilación adecuada. O sea que el setenta por ciento paga por resultados socialistas que deberían ser el modelo de los comunistas doctrinarios, equivocados y desesperados de la Suramérica de hoy.


Chávez y sus cachorros ante la burguesía (I)

septiembre 6, 2009

Chávez y sus cachorros ante la burguesía (I)
Por Jorge V. Ordenes L.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha dicho públicamente que las ideas comunistas del periodista-activista-comunista italiano Antonio Gramsci (1892-1927) constituyen una base de la “doctrina bolivariana castro-comunista” con la que el mandatario venezolano ha encandilado a una parte de la población venezolana, a Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega, la Organización de los Estados Americanos (OEA) y al defenestrado Manuel Zelaya. Y ¿quién es Gramsci? Un teorista de izquierda de las primeras décadas de siglo XX que tomó parte activa en la formación del partido comunista italiano el 21 de enero de 1921 en Livorno, y que luego de que los bolcheviques tomaran el poder el 7 de noviembre de 1917 en Rusia, momento en que las noticias llegadas de Moscú permanecían confusas, en un editorial de la edición nacional de Avanti del 24 de noviembre de 1917, que lleva por título “La revolución contra el capital”, Gramsci escribió: “La revolución de los bolcheviques es la revolución contra el Capital de Carlos Marx. El Capital… era la demostración crítica de la fatal necesidad de que en Rusia se formase una burguesía, se iniciase una era capitalista, se instaurase una ciudadanía de tipo occidental… si los bolcheviques reniegan algunas afirmaciones del Capital, no reniegan el pensamiento inmanente, vivificador… viven el pensamiento marxista, aquel que no muere nunca… que en Marx se había contaminado de incrustaciones positivistas y naturalistas”.

Gramsci en esta cita reconoce sarcásticamente –con habilidad y vehemencia política de su época– la necesidad de ¡formar burguesías! incluso defendiendo en cierta manera el marxismo teórico aunque también lo ve con “incrustaciones” extrañas. Puro barroco político. La verdad es que lo del italiano es una apología del comunismo y la lucha de clases muy de la época, y una condena de la burguesía europea; algo que ya había enunciado él y docenas de comunistas europeos por lustros. Pero, por favor, no es nada que vaya a impresionar a nadie a comienzos del siglo XXI. La época es otra. La verdad epistemológica es que los postulados de Gramsci son incompatibles con el acontecer político de siglo XXI en cualquier parte del planeta y sobre todo en Iberoamérica. China los ha dejado obsoletos.

Digo incompatibles porque los escritos del italiano son producto de su circunstancia tanto personal como histórica, ambas inadaptables a Suramérica de 2009. La circunstancia personal es conocida por su pobreza, las enfermedades y el encarcelamiento de diez años como opositor de Mussolini (donde escribió sus Anotaciones de presidio). Por otro lado históricamente su izquierdismo se exacerba durante sus años de formación universitaria en Turín, ciudad industrial con alta presencia laboral; y también con la revolución rusa y sus complicaciones; con la segmentación de las izquierdas incluyendo la social democracia que toma por primera vez el poder democráticamente en Suecia en 1920, etc.

Insisto, los postulados comunistas del italiano son incompatibles con los que sean de Chávez porque aquéllos estuvieron forjados cuando nadie podía imaginar por lo menos cinco factores cruciales: (1) que los recursos que percibe la administración de Chávez por las exportaciones de petróleo a nada menos que la meca del capitalismo como es EEUU, jamás los imaginó Gramsci, ni menos imaginó que su seguidor venezolano se adaptase a sus ideas basado en dólares capitalistas de flujo constante. (2) El sistema capitalista con sus burguesías extrajo al mundo de la crisis económica de los 1930 lo que comprobó la falacia de los postulados comunistas incluyendo los de Gramsci que decían que la burguesía capitalista se hundiría por su propio peso. (3) La conclusión de la segunda Guerra mundial permitió la expansión de la zona comunista europea de una manera violenta, totalitaria y de carambola provocando la guerra fría templada por el balance de terror que produjeron las bombas atómicas lanzadas en Japón, aunque los escritos de los comunistas como Gramsci eran cada vez más leídos pero menos practicados hasta la llegada de Castro, los tiranos asiáticos y ahora dizque Hugo Chávez. (4) Los escritos teóricos de los comunistas fueron menos practicados porque otras formas de socialismo como la social democracia tomaron la delantera en cuanto a demostrar que el socialismo mejor administrado política y económicamente sí tenía futuro, y porque la burguesía capitalista se socializó en Europa occidental, Canadá, y las leyes laborales en la mayor parte del mundo encontraron beneficiados por millones, algo que Gramsci hubiese encontrado increíble. (5) Tampoco el italiano imaginó que el comunismo de la URSS (ponderado al comienzo por él) pasaría a la historia con mucha pena de muerte y poca gloria entre otras razones por sus deficiencias y corrupción.

Chávez y sus cachorros desconocen estos factores lo que se refleja en la aberrante ley de educación pasada por el Congreso venezolano el 23 de agosto de 2009.