Nueva Universidad en Bolivia

diciembre 25, 2009

Nueva Universidad en Bolivia
Por Jorge V. Ordenes L.
Este fin de año de 2009 busqué una buena noticia que sirviese de tema de un artículo positivo e incluso optimista que estuviese a tono con el espíritu de festividad y de recuento de fin de año. Esto en medio del panorama sombrío que representan el creciente narcotráfico, la delincuencia, la apabullante informalidad y sus desacatos al mejor estilo neoliberal libertino; la toma arbitraria e ilegal de tierras; el papelón nacional de Copenhague y la convocatoria a un quimérico ¡referendo mundial!; la llamada a aprender inglés dizque para utilizarlo en África; las intenciones oficiales de estatización de las empresas de energía eléctrica; las amenazas de detenciones de personas que bajo todo punto de vista primero deberían ser procesadas hasta llegar a un veredicto de juez imparcial; la inminente reforma rodillo del la Ley Electoral; el muy posible crecimiento astronómico de la burocracia como resultado de las yuxtapuestas autonomías; el hablar de estatizar a tiempo de anunciar cuantiosas inversiones de empresas privadas en la alicaída industria del gas; y el paseo suramericano del negador del Holocausto, paranoico con Occidente, presunto promotor de terroristas, ejecutor de opositores y gran amigo del fraude electoral, el teócrata de Irán, Ahmadineyad. A propósito, resulta increíble que todo un Ignacio Lula da Silva abra su agenda al iraní. Hasta aquí una parte de lo agobiante de 2009.

Después de un año cargado de sinsabores para la mayoría de los bolivianos, en años venideros esa mayoría no necesariamente querrá volver al pasado de varias décadas de desgobiernos (con la posible excepción de la presidencia del Dr. Eduardo Rodríguez Veltzé) sino que añora superarlo y también superar el presente que está repleto de lo que el poeta y crítico francés, Paul Valéry, decía en Tal cual (1943), que la política por desgracia también era “el arte de impedir que la gente tomase parte en lo que le corresponde”. ¡Qué arte ni qué arte!

Pero estamos a fines de año y la buena noticia es que en acto simple pero memorable, celebrado el 21 de diciembre, se inauguró en Santa Cruz una Universidad nada menos que ¡del Fútbol!… sí el deporte, que viene a significar un bálsamo público y una buena noticia en momentos en que la ansiedad e incertidumbre de muchos bolivianos se muestran ansiosas de noticias edificantes que desde luego acogen con beneplácito. Se trata de algo positivo que viene a llenar una sentida necesidad emotiva y desde luego deportiva derivada de la pobre actuación local e internacional de equipos nacionales de mayores durante los últimos años con pocas excepciones.

El cometido obedece a la iniciativa del joven licenciado boliviano, Javier Peralta, ex rector de universidades privadas y hoy Presidente de la Red Global Educativa, y su familia, que han trabajado años en la preparación del proyecto. Éste ha contado con el apoyo de mucha gente que ha realizado una cuidadosa valoración de los pormenores del fútbol boliviano de los últimos años, sus problemas, sicología, sociología, cobertura, desempeño e inquietudes. Ha contado con la cooperación de instituciones como la Federación Boliviana de Fútbol, Futbolistas Agremiados de Bolivia y el rectorado de la Universidad NUR que acogieron la idea con entusiasmo.

Ahora se trata de acoger juventudes, energías, voluntades y sobre todo denuedo a fin de organizarlos e incluso transformarlos progresivamente en actitudes que ayuden a desarrollar aptitudes que resulten en mejores y más aptos administradores, entrenadores, árbitros, reporteros, cabilderos, empresarios y desde luego jugadores que combinen y complementen pericias en/por equipos, los que se sean, de modo que el resultado sea un mejor desempeño del más popular de los deportes en Bolivia.

Se trata también de procurar que el progresivo éxito se observe, registre y crezca en el campo de juego, los despachos, las boleterías, las graderías, las calles, los canchones y las poblaciones del país donde los resultados mejorados de una manera sostenible deleiten y sirvan de ejemplo y pauta a otras actividades del trajín nacional. El deporte y concretamente el fútbol quizá sea el único campo de acción organizado donde la inversión de recursos logre resultados a mediano plazo que levanten la moral y la frente de los bolivianos donde se encuentren.

Con sólo presenciar la entrega del premio de la FIFA al mejor jugador del año, el argentino Leonel Messi, la emoción cunde porque se trata de un suramericano, pero el ensueño de que algún año fuese un boliviano nace bullente cuando se aúnan esfuerzos. A propósito de los premios de la FIFA, las cinco jugadoras de fútbol nominadas para el premio en 2009 son Marta y Cristiane de Brasil, las alemanas Birgit Prinz e Inga Grins, y la inglesa Kelly Smith. La brasilera Marta ha ganado este premio cuatro veces consecutivas lo que no deja de ser resultado de la organización, trabajo y dedicación al deporte de los brasileños que seguramente la nueva institución boliviana buscará emular.


Manada de decretos

diciembre 19, 2009

Manada de decretos
Por Jorge V. Ordenes L.
Desde el 6 de diciembre venimos escuchando que Su excelencia (S.E.) y el Órgano Ejecutivo (ÓE) [lo de “órgano” sigue molestando a mucha gente] preparan “cien decretos” para dizque intentar forzar la Constitución espuria de Oruro en la Bolivia de 2010, como si un cacofónico y vergonzoso anuncio así no comprobase que el Estado plurinacional está dictatoríamente acaudillado por gente que ha tenido un éxito sin precedentes en anular la democracia y , entre otras arbitrariedades por no decir ilegalidades, adueñarse del Congreso Nacional que hasta hace poco servía de oposición política por lo menos en cierta medida. Ni hablar del desahuciado Poder Judicial que con decreto o sin decreto seguramente pasará al harén de instituciones controladas por el grupo de Gobierno y sus seguidores… que hasta la fecha esperan que las promesas todavía se cumplan.

Y ¿dónde queda el rol de la jurisprudencia que debe regir en toda sociedad civilizada que se respete o por lo menos haga la pantomima de respetar los derechos de las personas por igual y en todo el territorio del Estado plurinacional? La jurisprudencia en todo esto, particularmente después de que el S.E. en su momento enunciase públicamente que lo que él dijese… los abogados bolivianos deberían convertirlo ¡en ley! (me imagino que redactándolo primero y corrigiendo las faltas de ortografía y sintaxis después), queda como amanuense y, ante esta realidad, yo diría que mejor que se adiestre en taquigrafía y/o redacción veloz porque de lo contrario le va a ser difícil poner en papel lo que deba redactarse como futura ¡ley!

Ha de ser toda una experiencia e incluso espectáculo que seguramente tendrá varias pistas con sus bufones, flautistas, acróbatas, prestidigitares y hasta caricaturistas porque para interpretar de varias maneras lo que diga la autoridad de turno no se precisa ser genio ni haberse educado en escuela fiscal sobre todo ahora que S.E. y el Ó.E. se dedican a ver la forma, por lo visto con dinero de todos nosotros, de copar gobernaciones departamentales, alcaldías y todo despacho que contenga autoridad sobre el prójimo. Pero qué es un Decreto y qué es un Decreto ley.

Me dicen que en jurisprudencia, cuando ésta se respeta, un Decreto debería ser un acto administrativo emanado habitualmente del Poder Ejecutivo, que generalmente posea un contenido normativo reglamentario por lo que su rango es jerárquicamente inferior a las leyes. Por esto de que el Decreto es inferior a las leyes existe el Decreto Ley. Por éste se entiende la norma con rango de ley emanada del Poder Ejecutivo sin que necesariamente medie intervención o autorización previa de un Congreso o Parlamento. ¿Querrá decir esto que S.E. está hablando de preparar cien Decretos Ley? A lo mejor, pero…

¿Dónde queda el rol de los relativamente pocos senadores y diputados de la maltrecha oposición que quiérase o no ganaron sus curules con “todas las de la ley” en las elecciones del 6 de diciembre? Algunos de nosotros creemos que estos elegidos y su función quedan en el hiato de la frustración de tener que soportar en el Senado, en la Cámara de Diputados, en los corredores y hasta en la Plaza Murillo las peroratas, distorsiones y hasta improperios que ojalá no den por el suelo con la salud de los gallardos opositores cuyo voto no alcanzará para detener ni mucho menos la manada y hasta horda de decretos ley y otras cosas que ya exhiben polvareda en el horizonte de 2010. Con sólo presenciar la reciente toma de tierras en Santa Cruz se siente que “el río hace ruido” con “piedras” que todavía S.E. puede hacer que se desplacen de una manera menos montonera e injusta.

En esto de la tenencia y saneamiento de tierras S.E. puede hacer que se revisen los títulos de propiedad que ostentan todos los propietarios del país de modo que los que estén en orden, hayan pagado por la tierra y los impuestos de ley, se excluyan de todo litigio y desde luego de toda toma arbitraria. S.E. no necesita que sus adeptos ganen las elecciones departamentales y municipales. Su caza de votos haciendo invadir tierras ahora en diciembre de 2009 es innecesaria. Ya ganó usted, señor, lo nacional, lo parlamentario y lo judicial, ¿para qué más poder temporal si tiene prácticamente todo? ¿Por qué no irse por el lado legal para poner menos desorden en la cuestión de tierras? Urge calmar las aguas del país porque éstas pueden con el tiempo hacer zozobrar e incluso ahogar a adeptos y detractores. Y el Ó.E. pasará a la historia como el que inició o quiso iniciar algo nacional que no llegó más allá de lo que llegó el MNR en 1952.

Otra cosa, los ímpetus románticos de la UNASUR no son compartidos por la mayoría de los bolivianos ni menos la mayoría de los suramericanos porque no los entienden y porque son lejanos, ajenos y desorbitados. Lo de la Revolución de 1952 para usted debió haber sido una academia. ¿Será? La gente del país busca menos intranquilidad e incertidumbre en momentos en que usted, S.E., y su familia, también las necesitan.


Otra vez, de qué socialismo habla el Gobierno

diciembre 6, 2009

Otra vez, de qué socialismo habla el Gobierno
Por Jorge V. Ordenes L.
En septiembre de 2009 publiqué mi “Movimiento a qué socialismo” y, en ese tenor, ahora resulta que el Vicepresidente de Bolivia, Su Excelencia II (S.E. II) nos dice, unos días antes de las elecciones del 6 de diciembre, que el país, bajo el mandato de los que gobiernan, y acaso seguirán gobernando, se dirigirá dizque “al socialismo”. El problema de un anuncio así es que reincide por enésima vez en el error de no especificar de qué socialismo se trata. No dice ni tampoco insinúa si se trata de nacional socialismo; socialismo comunista estilo Cuba; socialismo a empellones como el de Venezuela; político como el de la China; democrático como el de los países escandinavos, o qué. Incluso la democracia cristiana de centro derecha, cuando ha gobernado, practicó formas de socialismo sobre todo en los sectores tributario, de salud y educación. Y es precisamente por esta baraja de posibilidades que uno pregunta de qué habla el Gobierno. Claro que hablar es fácil pero en este caso no creo que S.E. II esté bromeando.

Pensándolo, acaso la mencionada autoridad no tenga que especificar nada porque los hechos más que los dichos puede que lleguen a conformar la índole de socialismo (o lo que sea) que con el tiempo se arraigue en un complejo social como el boliviano donde tradicionalmente la ley y cualquier reglamentación estatal o no estatal se cumplen a medias o no se cumplen con o sin la intervención de la cuchara gubernamental. De todas maneras, lo que decante con el tiempo, llámese socialismo o no, ha de ser sui géneris aunque ¡cuidado! hablar de “socialismo” en la Bolivia de los próximos años es una aventura sin nombre o más bien, ha de ser el resultado de cómo “se arregle la carga en el camino”. Me explico.

De un tiempo a esta parte el Gobierno viene observando el rictus de representantes de la empresa privada de todas las latitudes del país, e incluso ha registrado abrazos con ellos, en parte porque sabe que no la puede reemplazar de un plumazo socialista nacionalizante como seguramente quisieran los comunistoides del Gobierno, que los hay y muy asesorados cerebralmente desde fuera de Bolivia. De todas maneras, con la mala experiencia administrativa de YPFB, para sólo mencionar una, sería de locos hacer que un Estado populista, desordenado e ideologizado a medias, se haga cargo de más empresas. Aprender esto también ha sido “arreglar carga en el camino”, aunque “el arreglo” ha dejado qué desear desde cualquier punto de vista. Con todo, aceptemos que cierta cordura político-gubernamental se ha ejercido a un alto costo pero se ha ejercido, más como excepción obligada por la experiencia que por otra cosa. Y es precisamente esa cordura ejercida por el Gobierno que frena el ímpetu socialista-comunista que seguramente quiso mentar S.E. II.

Pero hay fuerzas mayores que impiden la marcha a un socialismo-comunista. Se trata de la informalidad francamente neoliberal que millones de bolivianos vienen practicando desde mucho antes de 2005. Y son natos neoliberales desde el punto de vista económico porque pagan poco o ningún impuesto; se rigen por las ciegas fuerzas del mercado sin que nada ni nadie las controle; contrabandean por ejemplo vehículos robados en Chile y seguramente en otros países vecinos; y también contrabandean ropa usada al por mayor, entre otras cosas.

Todo esto ante los impávidos ojos de la autoridad de este Gobierno dizque socialista que al respecto no puede hacer nada porque sabe que cualquier intento de poner orden significaría la pérdida de millones de votos que hoy necesita más que nunca. Ni hablar de las regiones productoras de cocales del Chapare y los Yungas donde la producción obedece los más categóricos parámetros neoliberales anárquicos y desbocados porque las 30.000 hectáreas de cocales pueden llegar a mucho más soliviantadas por una demanda controlada a medias y sin ayuda como la que suministraba, por ejemplo, el Gobierno de EEUU.

Otro freno es el acontecer de países iberoamericanos que, a medida que transcurren las elecciones presidenciales, se alejan cada vez más de un posible izquierdismo doctrinario para decantar en un centro-izquierdismo balanceado donde el juego democrático, mucho mejor llevado que en Bolivia, Ecuador, Nicaragua o Venezuela, encuentra cauces de progreso que vienen dando resultados espectaculares como el Uruguay dirigido serenamente por el presidente socialista Tabaré Vázquez. Los abrazos de éste con el recientemente electo presidente José Mujica, ex guerrillero de izquierdas, ojalá den continuidad a lo trazado por el presidente saliente. Chile tendrá elecciones donde la “concertación” regida por un socialismo equilibrado seguramente dará paso a un gobierno de derecha, etc. El mismo presidente Ignacio “Lula“ da Silva de Brasil ha venido practicando un populismo controlado sin que en ningún momento haya emulado desplantes desaforados pese a su apoyo a Zelaya en Honduras que ahora el pueblo ha rechazado. La UNASUR recalcitrante va quedando sola.


A %d blogueros les gusta esto: