Tras aaspaviento

Tras aspaviento
Por Jorge V. Ordenes L.
El doctor en medicina español y destacado tratadista de su profesión, Gregorio Marañón, decía en su ensayo “El espectador lesionado”, 1928, que la política tenía mucho de espectáculo y que no había espectáculo sin público, postulado que se ajusta a lo que de unos años a esta parte viene buscando el Órgano Ejecutivo (Ó.E.) del Estado Plurinacional sobre todo desde que la delincuencia de todo tipo prolifera; la COB no se arrodilla; Yacimientos Petrolíferos Bolivianos se desvanece; Jindal cojea; las novísimas empresas paraestatales han dado puestos de trabajo pero no ganancias; los cocales expandidos mantienen adeptos; personeros y personas del Oriente de Bolivia están más que perseguidos; el TIPNIS y sus creciente bemoles se han convertido en asuntos internacionales; una cantidad de movimientos sociales ya son oposición del gobierno central y, sobre todo, desde que los médicos de Bolivia resisten la orden del Ó.E. de trabajar ocho horas en vez de las seis históricas y oficiales que ha caracterizado su desempeño en puestos del Estado Plurinacional.

Quizá por razones intestinas de los grupos de gobierno, el Ó.E. busca la primera plana, presencia o aspaviento a como dé lugar… y cuando las aguas regionales y/o nacionales se aquietan, aunque nunca del todo, surge algo renovado y/o conflictivo con… la producción de azúcar, los medios, un nuevo palacio de gobierno, con Chile, con EEUU, con la aceptación del acullico, con los perseguidos por desacato, et. al. La cuestión es remover aún más la intranquilidad de los ambientes de modo que las colectividades bolivianas, desde los movimientos sociales hasta los gremios, cofradías, juntas y comparsas tengan presente el accionar del gobierno central. Se trata acaso de una forma de hacer qué ¿política? En la mente de algunos quizá sí aunque podemos decir, en palabras del escritor británico, Thomas Hardy (Jude el oscuro, 1895), “no se debe proceder inmoralmente aduciendo moralidad”. Si la intención era remover el cotorreo a como dé lugar, digamos para dar empleo a médicos novatos y/o cubanos, debió haberse aludido anomalías que sin duda existen ya sea estructural o profesionalmente en el sistema de salud de Bolivia. Después de todo los miembros de Ó.E., desde S.E. hasta los ministros, escasamente tienen que hacer cola para consultar con un médico de los servicios de salud del Estado… aunque no hace mucho se prefirió la medicina privada de Cochabamba para atender a S.E. O debió haberse llamado a un concurso de méritos en el que los años de experiencia profesional contasen. Así los médicos, hoy en conflicto con el Estado, hubiesen tenido la oportunidad de pugnar.

¿Por qué los responsables del Ó.E. no dialogaron primero con los médicos en forma discreta con el fin de determinar hasta dónde llegaba ese Órgano en su afán de adoptar ocho en vez de seis horas de trabajo? ¿No era la forma moral y políticamente correcta de proceder? ¿Acaso es de genios saber que para que los médicos aceptasen se debía aumentar los sueldos proporcionalmente sobre todo si se quería mantener el nivel existente del servicio médico? ¿Por qué no ver de conseguir mejor equipo e instrumental para todos los nosocomios de modo que el entrevero resulte en un mejor servicio profesional? Bueno pues, no se dialogó de antemano ni mucho menos porque de entrada se buscaba el aspaviento. No hay otra explicación.

Todos sabemos que el ÓE va a tener que negociar luego de que la población haya pagado el altísimo costo de hacer sonar matracas que increíblemente practica el Ó.E. lo que a todas luces se muestra moralmente injusto y políticamente anodino. Insisto, buscar pleito con médicos que tanto se precisan, y que como muchos profesionales bolivianos necesitan trabajar en más de un puesto para satisfacer sus necesidades, era, y es, totalmente innecesario por donde se mire.

Publicado por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Jorge V. Ordenes L. www.jvordenes:wordpress.com Académico de número de la Academia Boliviana de la Lengua. Ph.D. en literatura hispánica y Licenciado en economía de la Universidad George Washington, Washington, D.C. Ha recibido certificados de cursos de la American Management Association de EEUU, de la ONU de Nueva York, y de la organización Coverdale de Inglaterra. Habla castellano, francés e inglés. Ha enseñado literatura hispánica en EEUU durante diez años. En 1995 recibió una oferta de profesor de la Universidad Nova, de la Florida, pero desistió para regresar a Bolivia. Aparece en Who is Who in Latin America; y en Directory of Latin Americanists, Biblioteca del Congreso, EEUU Fue comentarista de Latin American Research Review, EEUU. Aparece como docente del International Law Institute, EEUU Fue electo "Jack Wolf Scholar" por la Washington Agriculture and Forestry Education Foundation. Miembro del Instituto Cultural Capilla Alfonsina desde 1978, México. Con fecha 20 de octubre de 1980 recibió una carta de felicitación del doctor Hernán Siles Zuazo por escribir y publicar Sinopsis Boliviana (Washinhton, D.C, 1970-1981). Con fecha 22 de diciembre de 1971 recibió carta de “profundo agradecimiento” del embajador de Chile en EEUU, Orlando Letelier, por la “excelente lectura” pública del poema Las alturas de Macchu Picchu de Pablo Neruda. Trabajó veintisiete años en corrección de pruebas, recursos humanos y relaciones públicas del Fondo Monetario Internacional, en Washington, de donde se jubiló en 1995. Ha ofrecido más de 900 conferencias en torno al trabajo del FMI y sobre literatura y cultura en instituciones gubernamentales y educativas de Europa, EEUU, Canadá e Iberoamérica. Ha disertado en conferencias de literatura y macroeconomía. Continúa siendo entrevistado por periódicos, radio y televisión de varios países incluyendo varias veces por la Radio Caracol de Miami, Florida, en 2007. Viaja a menudo a EEUU por motivos de familia y de trabajo de consultoría actualmente con Internacional Development Corporation de Arlington, Virginia, EEUU. Publica semanalmente la columna “Fulcros” en cinco periódicos bolivianos, eforobolivia.org y otros sitios blog de la internet. Ha enseñado en las facultades de derecho y extensión cultural de la UPSA, Santa Cruz, Bolivia. Fue invitado a ser miembro del Consejo Consultivo de la UTEPSA, 2004, Santa Cruz, donde ejerció de profesor de estilo y corrección de pruebas en 2005. Miembro del Consejo Editorial de la revista Signo, La Paz. Ofreció tres módulos (seis meses) de la historia de la literatura desde las vísperas de Colón%

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: