Calentamiento planetario, desempleo y otros males

marzo 27, 2018

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Un informe reciente del Banco Mundial (IBRD) dice que si los gobiernos no toman acción inmediata, el número de víctimas de ¡ojo! cosechas fallidas, sequías y ascenso del nivel de los océanos aumentará marcadamente en las próximas tres décadas. Para 2050, y de no implementarse medidas mancomunadas, 86 millones de personas serán desplazadas y desempleadas en África subsahariana, 40 millones en Asia del sur y 17 millones en América Latina. Mas de 143 millones de desplazados por el cambio climático. En estas regiones vive más de la mitad de los habitantes del mundo en desarrollo incluyendo el 2,8% que confrontan el referido riesgo por lo que el cambio climático inexorablemente se viene convirtiendo en un propulsor de la migración de comunidades enteras en busca de asentamientos más seguros donde el empleo remunerado sea posible y perdurable lo que se torna difícil de visualizar a priori, menos pronosticar. Las migraciones del Medio Oriente y del norte de África de hoy, habrán de ser nimias comparadas con los movimientos de millones que irán de costas al interior de todas partes afectando abastecimientos de todo orden y aumentando el desempleo y el hambre en prácticamente todo el planeta.

AFP dijo que la ejecutiva del IBRD, Kristalina Giorgieva, comentó que “cada día que pasa el cambio climático deviene en una apremiante amenaza económica, social y existencial de países y sus habitantes, y que el número de estos migrantes podría reducirse en decenas de millones si se toman medidas globales que reduzcan la emanación de gases que causan el efecto invernadero, y con planificación adecuada de largo plazo.” Por otro lado el metereólogo H. López, del Instituto de Estudios Atmosféricos de la Universidad de Miami, enunció recientemente que en base a datos climáticos de junio a agosto de 1900 a 2010, las temperaturas en regiones ecuatoriales y hasta los trópicos de cáncer y capricornio del planeta, respectivamente, pueden subir entre 5 y 15 grados centígrados en los próximos años persistiendo por días y hasta semanas lo que afectaría a niños, ancianos e incluso a personas sanas, y animales. Las zonas septentrionales y meridionales del norte y sur del planeta respectivamente también se verían afectadas sobre todo por el aumento de metros de la superficie del mar.

Este aumento habrá de causar estragos en los negocios y por lo tanto en el empleo de millones en puertos y aledaños urbanos hoy notorios y latentes. Ni hablar del deshielo de los polos y las cordilleras de un mundo enfrascado en pugnas político-económicas en las que el actual gobierno de EEUU se muestra renuente a considerar la amenaza del calentamiento climático. Su renuencia a aceptar los términos del Tratado de París lo comprueba. La protección de intereses comerciales de inmensas industrias contaminantes, cabilderas de congresos y parlamentos por décadas, es el motivo estulto, mezquino y suicida claramente condenable. La ceguera de gente pudiente que maneja empresas del carbón, las deforestadoras de bosques tropicales, et. al., a lo que hay que añadir gobiernos débiles controlados por ellas o que son parte de ellas como el Chino; ni hablar de los adinerados cultivadores de coca y otras yerbas, incluyendo la crianza de ganado, cuya angurria avasalla zonas vírgenes que se ven cada vez menos protegidas sobre todo en América Latina. Con solo apagar luces de monumentos, como la torre Eiffel, en protesta, se logra poco.


Tras una mejor integración europea

marzo 20, 2018

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Reuters dijo la semana pasada que Emmanuel Macron y Angela Merkel se comprometieron a elaborar un plan de reforma de la Unión Europea (UE) hasta junio de este año, pese al panorama cuesta arriba de posibles acuerdos. La canciller Alemana opinó que no siempre han visto las cosas de la misma manera pero que si los dos mandatarios habían logrado acuerdos en el pasado, era posible lograr otros. Nuestra firme intensión es lograrlos, dijo, sobre todo en lo que respecta a estabilizar la zona del euro, aumentar su competitividad comercial y lograr mayor convergencia en políticas de asilo. Pretendemos tenerlo listo para junio de este año, concluyó Macron, para añadir que también se abordará asuntos de inmigración, defensa y comercio.

Según Spiegel, si bien el novedoso movimiento político “En marcha” y su “destrucción creativa” elevaron al poder a Macron en Francia, ha de ser intrincado pero quizá no imposible que tenga éxito en toda Europa. Macron hablará ante el Parlamento Europeo (PE) de Estrasburgo en abril, y varios miembros del Parlamento esperan responderle. Philippe Lamberts, líder de “Los verdes”, se quejará de la poca atención que Macron ha prestado a los europeos pobres luego de haber enfatizado ayudarlos. Los líderes de los partidos de centro-derecha e izquierda también hablarán y saldrán al encuentro de lo que diga Macron. Pero éste no habrá de sorprenderse porque ya lo dijo: él quiere hacer en Europa lo que viene haciendo en Francia: destruir los tradicionales partidos de centro-derecha y de centro-izquierda para reemplazarlos con un gobierno centrista. Lo ha dicho públicamente varias veces.

Un problema es que “En marcha” tiene hoy poco apoyo en Bruselas y no tiene por el momento representación en el PE ni en la Comisión Europea porque el comisionado francés Pierre Moscovici es socialista. Pero busca representación mayor en la Comisión y el Consejo Europeos y el Banco Central Europeo. Y si lo busca es que cree que puede alcanzarla lo que causa urticaria política en lares no franceses sobre todo por el trabajo y la responsabilidad de Pieyre-Alexandre Anglade, de 31 años de edad, ex miembro de la Asamblea Nacional francesa, representante de los franceses del Benelux, y hasta hace poco asistente de parlamentarios europeos, que está hoy encargado de cabildear a favor del movimiento de Macron en todo el continente. Desde inicios del 2018 Anglade viene trabajando a favor de “En marcha” que busca afectar la ideología de conservadores, socialdemócratas y economistas liberales y sus adeptos. “Un movimiento como el francés se ve cada cincuenta años…” acota Anglade. “Los partidos antiguos ya no van…” “Seremos la nueva fuerza política en Europa,” concluye.”

Por lo que se ve, Macron no piensa adherirse a ningún grupo del actual PE, aunque se sabe que Guy Verhofstadt, líder de la Alianza de Demócratas Liberales Europeos (ALDE), proponente del liberalismo económico en Bruselas, está en contacto con Macron por mensajes de texto pero, hasta ahora, no ha aparecido por los Elíseos. Por otro lado, los socialistas están en retirada y el grupo parlamentario de Demócrata-Cristianos, al que pertenece la Canciller alemana Ángela Merkel (CDU en Alemania), además de los partidos de S. Berlusconi de Italia y V. Orban de Hungría, no parecen atraer a Macron ni mucho menos. Él quiere una Europa política distinta, más compacta y unida. Y no es que no se necesite dado el embrollo y frustración de décadas.


“Servicio sí, servidumbre no”

marzo 6, 2018

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

El Papa Francisco dijo el 12 de mayo de 2016 que “a menudo encontraba monjas haciendo trabajo de servidumbre y no de servicio,” por lo que exhortó a las religiosas a “tener el coraje de decir que no” cuando los superiores pedían trabajo que más era servidumbre que servicio. “Las hermanas deberían estar en las calles, en las escuelas, con los enfermos y los pobres en vez de estar haciendo mandados de un cura de parroquia.” Lo dijo cuando habló de hacer diáconos de religiosas a tiempo de referirse a las múltiples labores que las monjas de la Iglesia Católica han cumplido históricamente… y siguen cumpliendo en 2018, obedeciendo ordenanzas o instrucciones de sacerdotes y otros religiosos que en nombre del Más Allá y los votos de compromiso de ellas todavía no vacilan en encomendar tareas, que ellos prefieren esquivar, a religiosas católicas que por fe, esperanza y/o caridad obedecen consuetudinariamente recibiendo en retorno poca o ninguna compensación o reconocimiento.

Según Elisabetta Povoledo, en reciente artículo del NYT, una Sor María habló de monjas que hoy trabajaban muchas horas cocinando y limpiando comedores de cardenales y obispos sin ni siquiera ser insinuadas de compartir la mesa con ellas. Sor Paola dijo que muchas religiosas todavía no tenían contratos de trabajo con obispos, escuelas, parroquias y congregaciones donde laboraban y de las que “recibían poca o ninguna compensación.” Sor Cecilia se refirió a que “las monjas son vistas como voluntarias que obedecen al llamado cuando se las necesita lo que se presta al abuso constante”.

Estas versiones — de monjas que recurrieron a seudónimos para poder hablar — aparecieron, según Povoledo, el jueves 28 de febrero de 2018 en un artículo de la periodista francesa Marie-Lucile Kubacki publicado en el número de marzo de Women Church World (las mujeres en el mundo de la Iglesia) que sale junto al periódico del Vaticano L’Osservatore Romano. Lo de Kubacki versa sobre las monjas explotadas hoy por los líderes e instituciones de la Iglesia Católica Romana. Esas versiones denotan la angustia de muchas monjas relacionada con las injustas condiciones económicas y sociales en las que todavía viven en medio de presiones sicológicas y espirituales. “Ante los ojos de Jesús todos somos hijos de Dios”, dice Sor María, “pero en la vida diaria algunas monjas no viven así por lo que enfrentan incomodidad y confusión.”

La socióloga Paola Lattanzi en la misma revista señala que algunas parroquias en Italia habían comenzado a invitar a mujeres a hablar durante la misa. Subrayó que “los sacerdotes han comenzado a comprender que el asunto no puede seguir siendo ignorado.” También se cita a Sor Cecilia diciendo que ya no se calla: “hoy cuando soy invitada a dar una conferencia ya no vacilo en decir que quiero que se me pague… y cuánto; se trata de la sobrevivencia de nuestras comunidades…” porque ella y sus hermanas viven de estos ingresos. Por otro lado el artículo cita a la intelectual feminista Lucetta Scaraffia diciendo que “el cambio es difícil… muchos prelados no quieren saber de estas cosas porque es más fácil contar con monjas que continúen ejerciendo servidumbre. La brega viene desde la época del Papa Benedicto XVI.” Otra verdad es que, históricamente, la vocación de hombres al sacerdocio ha sido siempre ponderada y valorada; en cambio la vocación de mujeres al servicio de monjas ha sido infravalorado en forma injusta y desde luego equivocada.


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