El Chapo culpable, la droga gana

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

La semana pasada y para su sorpresa, José Guzmán Loera, El Chapo, mexicano, es declarado culpable en Brooklyn, Nueva York, de los 10 cargos de traficar droga a EEUU en un juicio de jurado que dura 11 semanas aunque el comercio de estupefacientes, sobre todo de Latinoamérica, seguramente continúe porque históricamente la muerte de un Pablo Escobar, un Roberto Suárez y otros renombrados de esta actividad, como el veredicto y seguramente la cárcel para El Chapo, no harán mella ni mucho menos en el corazón, causa y razón de este mal endémico que es… la desgraciada e inmensa demanda de droga de EEUU que tiene sobre todo a México en una crisis moral sin precedentes donde el homicidio, las desapariciones, las fosas comunes y las docenas de delitos asociados con el narcotráfico y derivados de él son, desde hace años, pan terrible de todos los días que ni las fuerzas armadas mexicanas, la DEA y otras fuerzas, pueden controlar, menos coartar. El 25 de junio se dará sentencia al veredicto de El Chapo. Y la verdad es que no cambiará nada. La droga seguirá ingresando por puertos y puestos fronterizos establecidos… y no por donde Trump quiere edificar muros.

La desolación moral y el desparpajo político causados por la cocaína y sus entretelones de gigantesca corrupción de todo nivel, tanto en EEUU como en varios países latinoamericanos, no pasarán a la historia a no ser que EEUU, dado el fracaso de décadas, legalice… ¡ojo!… le-ga-li-ce… el consumo de cocaína lo que eliminaría poco menos que ipso facto el 95% del problema. Si no hay lucro no hay comercio, y si no hay comercio no hay “el pusher,” “vendedor” o “dealer” de droga en los barrios, escuelas, universidades y demás sitios estadounidenses. Como dice la revista The New Yorker: “El verdadero motor del tráfico de marihuana, cocaina, metanfetamina, heroína y fentanilo no es la habilidad commercial de los traficantes mexicanos, sino la desenfrenada e insaciable demanda de los adictos y consumidores estadounidenses. No es cuestión de la frontera…” Y Europa tampoco se escapa de la necesidad de legalizar el consumo de cocaína cuyo comercio afecta incluso a huestes africanas.

Que al mismo tiempo hay que educar sobre todo a los niños y jóvenes, tal como se les habla hoy en forma sistemática del peligro del consumo de alcohol y tabaco, no hay duda. Mientras no se legalice el consumo de cocaína, “los Chapos” surgirán con sus séquitos de barbarie y consignas de crimen y abuso sobre todo de la mujer. Trasciende que al Chapo solo gustaban niñas de 13 años de edad… lo que, si es cierto, no solamente sería criminal sino que es un aberrante producto de la demanda de cocaína por parte del mundo que gusta autodenominarse “desarrollado.” En Latinoamérica, sobre todo en México, Colombia, Bolivia y otros, mucha gente tendría que encontrar otra fuente de lucro fácil… lo que pondría coto a cuantiosa anomalía socio-política de todo nivel.

El cómico estadounidense Trevor Noah dijo luego del veredicto, en el televisivo “Late-night comedy,”que le preocupaba el jurado del juicio de El Chapo: ”Me gustó cuando dijeron que habían deliberado 34 horas cuando en realidad deliberaron solo cinco minutos… y las otras 35 horas y 55 minutos se fueron en descripciones de reservaciones de vuelos, en cambiar sus nombres y en apuntarse para hacerse cirugía plástica.” Según el NYT, El traficante, A. Carrillo F., o “Señor de los cielos” se dijo que había muerto tras someterse a esa cirugía.

Publicado por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Jorge V. Ordenes L. www.jvordenes:wordpress.com Académico de número de la Academia Boliviana de la Lengua. Ph.D. en literatura hispánica y Licenciado en economía de la Universidad George Washington, Washington, D.C. Ha recibido certificados de cursos de la American Management Association de EEUU, de la ONU de Nueva York, y de la organización Coverdale de Inglaterra. Habla castellano, francés e inglés. Ha enseñado literatura hispánica en EEUU durante diez años. En 1995 recibió una oferta de profesor de la Universidad Nova, de la Florida, pero desistió para regresar a Bolivia. Aparece en Who is Who in Latin America; y en Directory of Latin Americanists, Biblioteca del Congreso, EEUU Fue comentarista de Latin American Research Review, EEUU. Aparece como docente del International Law Institute, EEUU Fue electo "Jack Wolf Scholar" por la Washington Agriculture and Forestry Education Foundation. Miembro del Instituto Cultural Capilla Alfonsina desde 1978, México. Con fecha 20 de octubre de 1980 recibió una carta de felicitación del doctor Hernán Siles Zuazo por escribir y publicar Sinopsis Boliviana (Washinhton, D.C, 1970-1981). Con fecha 22 de diciembre de 1971 recibió carta de “profundo agradecimiento” del embajador de Chile en EEUU, Orlando Letelier, por la “excelente lectura” pública del poema Las alturas de Macchu Picchu de Pablo Neruda. Trabajó veintisiete años en corrección de pruebas, recursos humanos y relaciones públicas del Fondo Monetario Internacional, en Washington, de donde se jubiló en 1995. Ha ofrecido más de 900 conferencias en torno al trabajo del FMI y sobre literatura y cultura en instituciones gubernamentales y educativas de Europa, EEUU, Canadá e Iberoamérica. Ha disertado en conferencias de literatura y macroeconomía. Continúa siendo entrevistado por periódicos, radio y televisión de varios países incluyendo varias veces por la Radio Caracol de Miami, Florida, en 2007. Viaja a menudo a EEUU por motivos de familia y de trabajo de consultoría actualmente con Internacional Development Corporation de Arlington, Virginia, EEUU. Publica semanalmente la columna “Fulcros” en cinco periódicos bolivianos, eforobolivia.org y otros sitios blog de la internet. Ha enseñado en las facultades de derecho y extensión cultural de la UPSA, Santa Cruz, Bolivia. Fue invitado a ser miembro del Consejo Consultivo de la UTEPSA, 2004, Santa Cruz, donde ejerció de profesor de estilo y corrección de pruebas en 2005. Miembro del Consejo Editorial de la revista Signo, La Paz. Ofreció tres módulos (seis meses) de la historia de la literatura desde las vísperas de Colón%

3 comentarios sobre “El Chapo culpable, la droga gana

Responder a Jorge V. Ordenes-Lavadenz Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: