La líder alemana Ángela Merkel

noviembre 27, 2019

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Acaba de cumplir 14 años de su mandato. Nace y se educa en Alemania del Este durante la guerra fría; se gradúa como doctora en química y trabaja en investigación para entrar en política después de la caída del muro de Berlín en 1989. Luego de servir de vocero del gobierno interino de Alemania del Este, es elegida vocero del Bundestag alemán en la primera elección a tiempo de la unificación de 1990. Helmut Kohl, el primer canciller de la Alemania unificada, la nombra a puestos de gabinete que la encumbran. Cuando en 1998 la Unión Demócrata-Cristiana (UDC) pierde el poder, A. Merkel deviene Secretario General del partido y pronto su líder. Luego de una elección disputada y dos semanas de negociación para formar una coalición política con otros partidos, A. Merkel es nombrada primer mandatario, o Canciller como se dice en Alemania, el 22 de noviembre de 2005, y es la primera mujer en asumir esa posición para surgir y convertirse en una de las más influentes fuerzas políticas de Europa durante los 14 años siguientes al punto de haber sido considerada, según History.com, la mujer más poderosa del mundo y líder de facto de la Unión Europea (UE).

Económicamente Alemania hoy tiene problemas porque su postura liberal liderada por Merkel se ha visto antagonizada por el conservadorismo del presidente estadounidense y por la recalcitrate derecha europea aunque el legado de ella está lo suficientemente consolidado en gran parte por su cometido de lograr una Europa unida. Pero la crisis le sale al paso en 2008 promovida por la izquierda aludiendo las duras condiciones de ayuda que se imponen a Grecia a lo que se añade su decisión de 2015 de aceptar refugiados del Medio Oriente incluso los que son rechazados por Viktor Orban, presidente de Hungría. Ella había sido allegada de los presidentes G.W. Bush y B. Obama de EEUU pero no acepta la postura de D. Trump con respecto a la OTAN y a Europa. Tampoco acepta la prédica derechista de separación del Brexit, menos a V. Putin.

En noviembre de 2019 la UDC inicia su convención anual pero tiene poco que celebrar ya que por un lado se vive el ocaso del mandato de A. Merkel en el que ésta ha dejado de trabajar como antes en asuntos internos y, por otro lado y como dice Bloomberg.com, el partido y sus coalicionados comienzan a  pugnar… aunque todavía es la agrupación política más fuerte de Alemania pero está perdiendo votos que se van a la ultra derecha nacionalista y anti-inmigrante, o al partido de Los Verdes. Para lidiar con la situación Merkel escoge como líder de la UDC y su sucesora a la conocida como centrista Annegret Kramp-Karrenbauer que en noviembre está teniendo dificultades en controlar el partido después de un año de haber derrotado a un centrista que también aspiraba a su puesto. Las elecciones nacionales de la UDC habrán de celebrarse en menos de dos años y no tiene un candidato definitivo para canciller. Por otro lado la social democracia, que son sus actuales compañeros de coalición, tampoco las tienen todas juntas por lo que Los Verdes de pronto son importantes.

La Canciller ha dicho que no será candidato en las elecciones de 2021 quizá porque su popularidad electoral ha disminuido y el futuro del partido que ella ha liderado 18 años está en veremos. Pero no hay duda de que su marca de mandato ha de quedar indeleble en la historia de Alemania y de la UE… con Albania, Bosnia, Kosovo, Montenegro, Macedonia del Norte y Serbia tocando sus puertas con la venia de Merkel… y con Francia insistiendo que esperen.


Dietrich Bonhoeffer, un héroe a carta cabal

junio 5, 2019

Dietrich Bonhoeffer, un héroe a carta cabal

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Si el nacionalismo, hoy de moda en varios países del mundo, tuvo un representante que incluso se apellidaba “socialismo,” ha sido el nazi-fascismo sobre todo alemán liderado por el artista austriaco fracasado y a todas luces enajenado, Adolf Hitler, que aprovechando la debacle emocional del pueblo germánico de Alemania y Austria, basada en gran parte en los términos leoninos del Tratado de Versalles del 28 de junio de 1919 que dio por concluida jurídicamente la primera guerra mundial, arrolló la moral colectiva de prácticamente todo el mundo asesinando premeditada, alevosa y ventajosamente a millones de seres humanos acorralados e indefensos, casi todos héroes poco conocidos pero inmensamente recordados por la población saludable y liberal del mundo.

Uno de ellos es el teólogo y pastor luterano, Dietrich Bohhoeffer nacido el 4 de febrero de 1906 en Breslavia, Alemania. A los ocho años de edad es testigo de la Primera Guerra Mundial en la que mueren uno de sus hermanos y tres primos. A los 17 años comienza a estudiar teología en la Universidad de Tubinga y dos años después continúa en la U. de Berlín. A los 21 años se doctora summa cum laudecon una tesis considerada por el teólogo Karl Barth como un milagro teológico. Viaja a Barcelona y asume la vicaría de la Iglesia Luterana. Regresa a Berlín por razones de estudio aunque todavía es joven para ser ordenado. Viaja a Nueva York donde toma cursos en The Union Theological Seminary. Finalmente, en noviembre de 1931, a los 25 años, es ordenado pastor luterano.

Según History.com, Editors, dos días después de que Hitler deviniera Canciller de Alemania, Dietrich Bonhoefer, catedrático de la Universidad de Berlín, denuncia por radio el Fuhrerprincip nazi, o el principio de liderazgo que es nada menos que sinónimo de dictadura. La transmisión es interrumpida antes de que concluya.Bonhoiffer luego se traslada a Londres a predicar en una congregación alemana dando apoyo así a la Iglesia Confesante de Alemania que es un pronunciamiento de pastores y teólogos luteranos y evangelistas comprometidos con no cooperar con el gobierno nazi y su afán propagandístico. Bonhoeffer retorna a Alemania en 1935 para conducir un seminario de la Iglesia Confesional, pero que el gobierno nazi lo clausura en 1937. Él continúa expresando objeciones a las políticas del gobierno lo que ocasiona la prohibición de que enseñe y/o publique.

Quizá ansioso y hasta desesperado de ver a su patria guerrear en este, oeste, norte y sur soportando herida, escasez y muerte de su gente joven, y la menos joven e inocente en bombardeos constantes, Bonhoeffer decide adherirse al movimiento de Resistencia… e incluso llega a incluirse en un complot de asesinar a Hitler. En abril de 1943, poco después de comprometerse en matrimonio, es arrestado por la Gestapo, acusado de subvertor, juzgado y condenado a muerte. En la prisión oye, aconseja y consuela  a otros prisioneros de distintas persuasiones.Bonhoeffer es inmisericordemente ahorcado en Flossenburg el 9 de abril de 1945, a solo días de la liberación de los campos de prisioneros por la fuerzas aliadas.

Su obra teológica más conocida es El costo discipular y ética. Doce de sus libros también están traducidos al español: Ëtica,El precio de la gracia, Yo he amado a este pueblo, ¿Quién fue y quién es Jesucristo?,Resistencia y sumisión, Cartas de amor desde la prision, et.al. Hay dos películas sobre él. Fue infatigable en su lucha contra la ignominia que azoró su patria… y costó tanto a tanta inocencia.


El legado de Ángela Merkel

noviembre 6, 2018

El legado de Angela Merkel

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

La canciller de 64 años de edad, luterana, nacida y educada en lo que fue Alemania del Este, ha decidido dejar el puesto de mayor autoridad política de Alemania porque el resultado de las recientes elecciones de Hesse no favoreció a su partido demócrata cristiano ni a ella después de 13 años de mandato en un país relativamente tranquilo y próspero pese a las tormentas políticas que lo han acosado. Su sucesora favorita y líder de su partido enfrenta hoy el reto del señor Friedrich Merz, social conservador derechista del grupo BlackRock. Si éste triunfa por sobre Annegret Kramp Kerrenbauer, conocida en como la “mini-Merkel,” los tres años restantes de la Canciller serían intrincados… aunque puede haber elecciones y tenga que salir antes de 2021. De todas maneras, la Canciller tiene tiempo de ajustar la transición. Como dice el NYT: “Es el momento de sopesar el trabajo de uno de los más extraordinarios líderes de nuestro tiempo.”

En Merkel hay poco de carisma, arrojo o elocuencia a lo Helmut Khol, pero sí hay sencillez, comportamiento cauto, atención a lo dicho, voz queda en el discurso… y relevancia en la opinión o comentario sin mucho adjetivo. Lo reflejó su slogan de la reciente elección: ”Por una Alemania donde la vida continúe buena y la disfrutemos.” Pero en medio de esa calma surge el populismo de derechas, categórico e impetuoso en Europa y en otras partes, cuando Vladimir Putin presentaba una Rusia hostil, y el estadounidense Donald Trump comenzaba a capear realidades inconmovibles relacionadas con la OTAN, Rusia, Corea del Norte, el medio ambiente, la frontera con México, el comercio mundial. et. al., e Inglaterra forcejeaba su salida de la Unión Europea (UE).

Ante este cúmulo de retos sin precedentes, Merkel demostró su integridad y temple de líder del mundo libre en momentos en que éste carecía de líder. Fue la señora Merkel, la científico de Alemania del Este, la primera mujer canciller de Alemania, que se plantó ante Trump y Putin luego de haber abierto las puertas de su país a cerca de un millón de refugiados del Medio Oriente… que con el tiempo le han venido costando políticamente y han dado alas no solamente a la derecha alemana, en parte representada por el partido “Alternativa para Alemania,” sino a las derechas de varias partes de Europa y del mundo incluyendo Brasil. Ante los nerviosismos del arribo de refugiados ella simplemente decía: “wir schaffen das”: “…lo haremos.” Se le atribuye titubeos pero, más que estos, Merkel ha tenido emprendimientos señeros como acordar los tres rescates financieros de Grecia que han sido por demás de determinantes. “Soy un poco liberal, algo social-cristiana y un poco conservadora”… dijo en 2009. Lo demostró cuando dio luz verde a una votación sobre el matrimonio entre individuos del mismo sexo en el Bundestag: votó “no” con la minoría.

La Canciller defendió a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, y dijo que Alemania aumentaría su aporte al equivalente del 2% de PIB de Alemania. Encuestas en torno a defensa en más de 24 países dieron un 52% de apoyo a Merkel, por encima de los líderes de China, EEUU, Francia y Rusia. Setenta por ciento votaron desconfianza en Trump. Quedan retos como fortalecer la UE y el euro, la salida de Inglaterra de la UE, los encontrones con Trump y otros populistas. y lidiar con Rusia y China. La herencia de Merkel no solamente inspirará… sino que impulsará las fuerzas serenas y edificantes del mundo.


Europa y “la destrucción creativa”

mayo 19, 2012

Europa y “la destrucción creativa”

Por Jorge V. Ordenes L.*

Los conceptos de acumulación de riqueza inherente al capitalismo y su resultante aniquilación para volverla a producir fueron inicialmente aludidos en el Manifiesto comunista de 1848, para luego ser elaborados con mayor detalle en el libro IV de El capital (1863) de C. Marx. En el siglo XX el sociólogo alemán W. Sombart, hacia 1913, fue el primero en utilizar en sus escritos la frase “la destrucción creativa” como una inercia (provocada) que tiende a socavar e incluso destruir la riqueza existente por medio de guerras y crisis económicas con el propósito de generar renovada riqueza en mayor cuantía, cobertura y posibilidades. Hacia 1942 el economista austriaco-estadounidense, Joseph Shumpeter, postuló que ese ineludible afán de “destrucción creativa” del capitalismo a la larga lo llevaría a su debilitamiento y posible destrucción. Desde entonces varios teoristas como David Harvey,  Marshall Berman y Manuel Castells, entre otros, han encontrado en la “destrucción creativa” una formidable tarima intelectual para justificar desde los desplazamientos geográficos de “la creatividad” capitalista, hasta “la destrucción” inevitable gestada por la innovación de toda índole lubricada por la globalización de ambos impulsos e incluso de lo éticamente aceptable y, desde luego, de lo inaceptable.

 

Ahora, la pregunta ineludible del momento es si la “destrucción creativa” está en plena ejecución en la Unión Europea que encuaderna la mayor crisis financiera (fundamentalmente ética) de todos los tiempos encabezada por Grecia. La respuesta es afirmativa. Me explico.

 

En pleno mayo de 2012 el forzado ajuste presupuestario de cada país de la zona del euro, sostenido sobre todo por Ángela Merkel, Canciller de Alemania (y el gobierno de Finlandia), es audaz, irreverente y hasta quimérico porque pretende imponer no sólo disciplina fiscal a través de un acuerdo que incluye la obligación de volver a adherirse a un déficit máximo del tres por ciento del PIB o menos, sino que pretende deshacerse de los factores estructurales (y aquí está la parte destructiva) que en países como Grecia, España, Italia, Irlanda y Holanda (Inglaterra no está en el Euro) prevalecen… como la corrupción (sustento tradicional de muchos), los presupuestos sociales de salud, educación, jubilación, desempleo más los esporádicos desembolsos de ayuda a empresas estatales y bancos privados (España hoy) que por razones cíclicas endógenas o exógenas necesitan financiamiento como en el caso de los bancos financiadores lúdicamente de la burbuja inmobiliaria que desde 2008 afecta sobre todo a las zonas atemperadas del Mar mediterráneo: Grecia, Italia y España donde, dicho sea de paso, alemanes, escandinavos, ingleses y otros gozan del sol verano tras verano… en propiedades inmuebles demandadas económicamente por ellos.

 

De todos los factores contribuyentes a los déficits, la corrupción, éticamente injustificable pero no menos existente, está ligada a los vectores culturales e históricos que la amamantan y rigen, y a la manera de proceder del Poder Judicial de cada país y hasta de cada región. Ahora, ¡ojo!, intentar alterar y menos sustituirlo o “destruirlo” de la noche a la mañana (Grecia en estos momentos) es, como digo, quimérico. Y como no se puede “destruir”  tampoco se puede “crear” lo nuevo. Quizá se pueda debilitarlo pero poco más. No es tan sencillo.

 

La crisis europea de hoy, por lo menos en los países aludidos de la zona del Mar Mediterráneo, más Portugal, Irlanda, Holanda y por ahí también Francia, guardando cierta distancia de guarismos y circunstancia, ha de ser difícil que den luz verde al designio marxista-estadounidense-merkeliano de “destruir para crear”. ¿Por qué? Porque las colectividades de estos países, alfabetas y mayormente bien comidas (hasta hoy), soportan cada vez menos los recortes de gastos sociales implementados por gobernantes europeos de centro-derecha avezados en la política de intereses creados y su protección.

*Miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua


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