La “guerra comercial” entorpece, pero…

abril 10, 2018

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Iniciar escaramuzas comerciales como las que viene retortijando el gobierno de EEUU en Canadá, México y Europa son contraproducentes aunque la “guerra comercial” con la República Popular China responde a la manera supuestamente irresponsable en que ésta ha menoscabado a otros países recurriendo a prácticas cuestionables que son posibles por las elevadas cuantías de comercio de un país-mundo de 1,3 mil millones de habitantes y un Producto Interno Bruto (PIB) de $2,4 billón de billones (trillones en inglés). Ingresó a la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 2001 y hoy se dice que se ha dedicado a sonsacar tecnología y métodos de producción a compañías occidentales como condición de ingreso al mercado chino… contraviniendo reglas de la OMC. China es un Estado socialista de partido único con economía de mercado que controla el aparato productivo que si bien en alguna medida es privado, su albedrio se limita a lo microeconómico cuya ejecución de todas maneras necesita el escrutinio y visto bueno del régimen que controla los márgenes de ganancia y costos Incluyendo los cambios de valor del renminbi.

Según el WP, el economista David Autor y sus colegas recientemente estimaron que el impacto del “trauma Chino”, o de las exportaciones chinas a EEUU, causó la pérdida del 25% de empleo manufacturero de EEUU de 1990 a 2007. Recientemente China condicionó el ingreso de compañías como Google, Facebook y Amazon. La verdad es que los bancos extranjeros están obligados a funcionar con socios locales que aportan poco o nada, lo que más bien significa un gravamen adicional al inversionista extranjero. Las compañías extranjeras están obligadas a compartir tecnologías con empresas locales que aprenden, y comercializan lo aprendido, sin contemplación alguna. A esto hay que añadir el hurto de sistemas cibernéticos. El WPdestaca que el usurpador mayor no es Rusia sino China… que extrae secretos infringiendo la propiedad intelectual de empresas estadounidenses. Añade que Brasil e India le están siguiendo los pasos. Habrá que ver.

EFE dijo que el 4 de abril China anunció la imposición de aranceles del 25% a la soja, aviones pequeños, automóviles y otros productos estadounidenses por un valor de $50.000 millones. Esto en represalia por las barreras impuestas por EEUU a las importaciones de China que ya suman 1300 productos valorados también en $50.000 millones. Además, ha citado un total de 106 grupos de productos estadounidenses, desde carne, licores,  químicos, cigarrillos, et. al. aunque no se mencionó la fecha de implementación. G. Shuang, del ministerio de RR.EE., dijo a la prensa que no lograrán “poner a China de rodillas”.Los sojeros estadounidenses han echado el grito al cielo porque han de ser los primeros en vender menos. Los sojeros argentinos y brasileños es muy posible que vendan soja a China… aunque habrá que ver el precio porque el que rige es del comprador que tiene “la sartén por el mango.”

SegúnBloomberg, hoy el secretario del Tesoro de EEUU, S. Mnuchin, dice estar en contacto con la autoridad china. “Por un lado estamos absolutamente dispuestos a negociar y evitar guerras comerciales, pero por otro el presidente está perfectamente dispuesto a defender los intereses nacionales.” China parece querer negociar. La verdad es que la guerra comercial perjudica sobre todo al trabajador asalariado cuyo poder ante gobiernos y/o empresas es, hoy, práctica y mayormente… nulo.


EEUU se protege, China avanza (II)

febrero 20, 2018

Jorge V. Ordenes-Lavadenz

La fórmula de Alexander Hamilton de proteger la industria naciente contra el empuje comercial de Inglaterra en el siglo XVIII y temprano el XIX fue adoptada en otras latitudes. El economista alemán Friedrich List, que vivió en EEUU entre 1825 y 1830, al regresar a Alemania escribió un libro criticando el pregón de “mercado libre” de los ingleses llamándolo “oportunismo lato.” List, predecesor de Milton Friedman, favorecía el comercio libre pero solamente cuando las industrias nacientes eran protegidas hasta adquirir competitividad. Las lecciones de List fueron aplicadas en Alemania que pasó de la economía agraria a la industrial en poco tiempo y con éxito. Otro seguidores fueron Japón después de la segunda guerra mundial, y los chinos.

Después de que en su campaña electoral de 2016, y en Davos a comienzos de 2017, Trump condenara el comercio libre dizque como “prácticas económicas injustas relacionadas con los subsidios industriales como producto del perverso sistema de planificación económica del Estado,” pocos dudaron a quién Trump dirigía el mensaje. De paso defendía el proteccionismo para traer empleo a su país.” Así, el daño internacional estuvo hecho por el mandatario estadounidense porque tres días antes de que fuese inaugurado como presidente, China enunciaba en Davos su liderazgo económico mundial ante una audiencia de acaudalados capitalistas y alto personal de gobiernos, Xi JinPing, Secretario General del Partido Comunista de China, elevó la voz en defensa del comercio libre que Trump había atacado vehementemente, entre otras cosas haciendo que Milton Friedman se sonriera desde el más allá. “Hay los que culpan la globalización económica por el caos del mundo actual”, dijo Xi, para añadir: “Uno no debe recalar en puerto cuando hay tormenta porque así no se llega nunca a puerto allende los mares.”

La crisis financiera de 2008 debilitó en gran medida la economía estadounidense pero tocó muy poco la economía China. Quepa recordar que a mediados de los 1970 el comercio internacional chino apenas alcanzaba el 0,5% del comercio mundial. Hoy está en la vanguardia con redes de comercio que tienden a sobrepasar los guarismos estadounidenses. De ahí el desplante de Xi aunque en honor a la verdad, lo del mandatario chino también se presta a escrutinio porque hacer negocios en China hoy, en el caso de compañías extranjeras, es cada vez más intrincado. La política industrial de China “Hecho en China 2025” busca aumentar “la innovación china” y la “autosuficiencia.” En esto sigue a Alexander Hamilton. O sea que China se protege lo que está en su derecho. Además, se trata de lo que predicaba el actual presidente: la protección de EEUU.

Increíble lo que hace un año para “arreglar cargas intelectuales en el camino. Este año, en el mismo Foro de Davos, el señor Trump se mostró mejor informado al enunciar que “América primero no significaba América sola”, y que su país “estaba abierto a los negocios internacionales.” ¿Será? ¿También para hacer o rehacer negocios con Canadá y México? ¿Y con los países de Asia-Pacífico que incluyen China? ¿Solo a través de tratados bilaterales como él prefiere? China es el mayor socio comercial de la zona que incluye a Nueva Zelandia y Australia, y haber socavado el histórico cometido estadounidense de asociarse comercialmente con gil y mil es de no creerlo. Un asno destruye un corral en dos minutos, construirlo requiere semanas, recursos y carpinteros.

 


A %d blogueros les gusta esto: