Farragut, español, luchó por la independencia de EEUU

junio 12, 2018

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

El notable marino Jordi Farragut Mesquida (JFM) o George Farragut (1755-1817), nació en Ciutadella, Menorca, España. Llegó a Carolina del Norte (CdN) en 1776 cuando la guerra de independencia ardía y los patriotas acababan de ganar la batalla del puente Moore de CdN en febrero, 1776. JFM se dio cuenta de que los patriotas contaban con incipientes marina y artillería de costa por lo que optó por la caballería en la que se destacó. El historiador Samuel A. Ashe, en Historia de Carolina del Norte,dice que JFM salvó la vida al coronel William Washington en la batalla de Coupens, el 17 de enero 1781. Luego se trenza en batallas con el desalmado coronel inglés, D. Fanning, a quién mantuvo a raya lo que contribuyó a que en la primavera de 1882 la Asamblea General lo ascendiera a capitán del ejército continental con asignación monetaria de $300 “por seis meses de servicio y gastos.” Otra resolución de la Asamblea, noviembre, 1786, vierte su nombre al inglés y lo identifica oficialmente como  “George Farragut, capitán del Regimiento de Estado de Carolina del Norte… por su leal, voluntario y dedicado servicio siendo un súbdito del reino de Francia…” Que JFM no haya hecho corregir el documento oficial que le cambiaba la nacionalidad dice mucho del estado de cosas en los comandos militares patriotas de la época. También fue mayor de la caballería de Tennessee.

La batalla de Yorktown, batalla Alemana, o del sitio del pequeño York, que dio la independencia a EEUU, comenzó el 28 de sept. y concluyó el 17 de oct. con la rendición inglesa firmada por Cornwallis el 19 de oct., 1781. La invaluable ayuda de la escuadra franco-española tras el Convenio entre el almirante Francois J. P. de Grasse, comandante del Caribe, y el Comisionado español del Caribe, Francisco de Saavedra, que organizaron una flotilla al mando de Solano, además de aportar dinero, como los 500.000 pesos de plata recolectados en 24 horas por Saavedra en La Habana, pusieron a disposición de George Washington 88 navíos con 3000 hombres españoles y franceses en la bahía de Chesapeake. Por tierra las tropas francesas de Rochambeau, de Grasse, du Montier, Tuffin y La Fayette, y canadienses, más las huestes de George Washington, ganaron y prácticamente dieron fin a la guerra. Los ingleses tuvieron la ayuda de alemanes de Braderburgo-Ansback y Hesse-Kassel. Lo cierto es que terminada la guerra, el 1 de mayo, 1782, JFM fue ascendido a mayor de la caballería de CdN lo que indica que debió participar, en apoyo de, o en, Yorktown.

JFM se casó con Elizabeth Shine, de una familia de Carolina del Sur, tuvo cinco hijos. Uno de ellos, David G. Farragut (1801-70) adquirió notoriedad naviera sobre todo por su heroico servicio al norte en la guerra civil norte-sur (1861-65). En 1810 fue guardiamarina de la fragata Essex. Navegó por el Pacífico en 1812. Comandó su primer navío en la flota Mosquito que lidiaba con piratas del Golfo y del Caribe en 1823-24. Estableció la base naviera, isla Mare, California, 1854-58. Se desata la guerra civil y se muda a Nueva York, inicia su adhesión al norte. Llegó a almirante de la armada, declarado héroe de las batallas de Nueva Orleans y la bahía de Mobile. Comandó exitosamente los bombardeos de Vicksburg y Puerto Hudson, et. al.

Padre e hijo están reconocidos en un monumento en el centro la Plaza Farragut situada al comienzo de la avenida Connecticut, cerca de la Casa Blanca, en Washington DC.


Junípero Serra fundador de misiones

julio 19, 2017

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

En 1769 el cacique de Sica Sica, Alejandro Chiquimamani, viaja a La Paz acompañado de hilacatas para entregar los recaudos a la autoridad paceña, en vez de darlos al corregidor de su comarca que desviaba lo recaudado. También en 1769, el padre franciscano Miguel José “Junípero” Serra (mallorquín, 1713-1784) inicia labor pionera en la hoy California, EEUU. También en 1769 estalla la guerra territorial entre Connecticut y Pennsylvania, colonias inglesas. O sea que la violencia de una forma u otra era frecuente en las Américas del norte y del sur durante el siglo XVIII.

El 16 de julio, La Paz, Bolivia, celebra uno de los primeros gritos libertarios y revoltosos de Suramérica que fue sofocado cruelmente. El 16 de julio de 1769 en la California de España, y el 16 de julio de 1809, en La Paz, Alto Perú, Virreynato de Lima, las cosas no pueden ser más contrastantes. En aquella se comienza a edificar en grande, en ésta se gesta el ahorcamiento de Pedro Domingo Murillo y otros patriotas mártires.

En el mundo de 2017, cada vez más globalizado, el 16 de julio también se debería recordar el inicio de la obra colonizadora de los españoles misioneros del siglo XVIII en lo que vino a llamarse California, que comienza con la fundación de la primera misión de San Diego de Alcalá (hoy San Diego), el 16 de julio de 1769, por el franciscano Junípero Serra, en los campos de San Diego donde, entre otros cometidos, él siembra los primeros viñedos, naranjales, higueras y olivares, catequiza y educa. Se trata de una cruzada misionera cristiana inverosímil por lo apaciguada… y positiva por sus causas nobles.

Enterado, el rey de España, Carlos III, cuyo imperio abarca más de la mitad del mundo conocido, autoriza la fundación de veintiuna misiones en California en los siguientes 54 años, además de fortines militares y cárceles en San Diego, Santa Bárbara, Monterrey y San Francisco. Los jesuitas y otras órdenes religiosas españolas, italianas y francesas también fundaban y trabajaban misiones en América incluyendo en lo que vino a ser Bolivia.

El doctor en filosofía, padre Junípero Serra, enseña filosofía durante quince años en Palma de Mallorca. En 1749 es destinado a México y viaja con su amigo y biógrafo Francisco Palau. Enseña en el Colegio de San Fernando. En 1750 trabaja exitosamente en las misiones de Sierra Gorda y en el centro-sur de México. Luego regresa a la ciudad de México donde permanece siete años trabajando en las poblaciones aledañas ganándose el prestigio de religioso asceta de éxito e incluso fama. Por eso y por su efectiva labor misionera, en 1769 integra la segunda expedición a Alta California liderada por Gaspar de Portolá.

Cuando la expedición llega a lo que hoy es San Diego, el padre Junípero se queda con algunos otros para fundar la misión. El resto continúa en busca del puerto de Monterrey que ya había sido utilizado por marinos españoles. El cometido resulta infructuoso y es Junípero que explora y encuentra el puerto en 1770, donde funda la segunda misión de San Carlos Barromeo. Habiendo sido nombrado presidente de las misiones de Alta California, él sienta residencia y organiza su centro administrativo cerca de San Carlos, en Carmel del Mar, donde radica e imparte instrucciones hasta el fin de sus días.

Bajo su presidencia también se fundan las misiones de San Gabriel Arcángel (actual Los Ángeles) en 1771, San Luis Obispo (1772), San Juan Capistrano (1776), San Francisco de Asís (1776), Santa Clara de Asís (1777) y San Buena Ventura (1782). En cada una los franciscanos organizan poblados donde catequizan e instruyen a los nativos en agricultura y crianzas de ganado. Su éxito se debe a que las misiones estaban alejadas de la autoridad colonial y, con el tiempo, lejos del gobierno de México. Esto hasta el siglo XIX cuando se abandonan los cometidos con la toma de California por parte de EEUU. Junípero, que está enterrado en California, es canonizado por el Papa Francisco el 23 de septiembre de 2015.


España en capilla como nunca

abril 27, 2012

España en capilla como nunca
Por Jorge V. Ordenes L.
Ante la Comunidad Europea España está en capilla cada vez más sombría porque es una economía más grande que la griega, la portuguesa o la irlandesa, con bancos al borde del colapso, y donde los ajustes presupuestarios del Gobierno conservador se van mostrando cada vez más insuficientes, incluso ineptos y de un costo político elevado principalmente porque los sindicatos, el Partido Socialista Obrero Español que está ahora en la oposición, los millones de desempleados y los desencantados… están empezando a dar batalla. Incluso el Presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, en campaña electoral, dijo más de una vez que su país tenía que evitar ingresar en una crisis como la española, lo que irritó al Presidente Mariano Rajoy y allegados. La pregunta europea del momento es si España está al borde de tener que acudir al fondo de rescate financiero del euro como lo ha hecho Grecia.

La cuestión para el Gobierno español no es fácil porque importantes segmentos de la economía española, como las regiones autonómicas y la empresas estatales, hasta ahora se han mostrado reacias a poner el hombro y/o hacer su parte para ayudar en el esfuerzo de ajuste y por lo tanto al comienzo de un alivio de la crisis que no sólo amenaza a España sino a toda Europa. Y el Gobierno central tampoco parece tener el estómago de exigir porque sabe que puede perder políticamente lo que tanto le ha contado ganar: el voto español.

Por el momento y hace unos días el Gobierno logró vender una nueva emisión de bonos de diez años plazo que algunos bancos compraron a un interés del seis por ciento que se asocia con crisis. Pero auscultemos algo más para ver dónde están las posibles soluciones

Se sabe que España tiene más de 4.000 empresas estatales cuya privatización de por lo menos una parte de ellas significaría un buen ingreso de euros al erario nacional. Pero el poder de decisión está en manos de diez y siete regiones autónomas sobre las que el Gobierno central tiene un poder reglamentado y por lo tanto limitado, lo que se comprobó en 2011 cuando el Gobierno central se apretó los cinturones, pero regiones autónomas como Cataluña y Andalucía cooperaron poco y los resultados fueron nimios.

Por otro lado el Gobierno central hoy busca reducir los gastos nacionales de salud y educación en por lo menos 10.000 millones de euros, pero las regiones se resisten. Andalucía tendría que recibir 2.700 millones de euros menos, pero exige que se respeten los 1.500 millones de euros aprobados en años anteriores para financiar proyectos. A esto hay que añadir el calculado un billón (un millón de millones) que la banca tiene comprometidos en la debacle de propiedad inmueble que se desató en 2008 de los que, en 2011, según Citigroup, una décima parte son hipotecas basura.
En Bruselas se bisbisea, rumorea e incluso comenta a borbotones que el futuro del euro en estos momentos está en manos de las autoridades españolas y de los españoles en general, y que si el esfuerzo de ajuste falla y el país se ve forzado a buscar rescates financieros, la crisis continental habrá recrudecido en forma alarmante porque los montos necesarios serían muy elevados. En realidad los rumores culpan al Presidente Rajoy por haber encendido la crisis al declarar que su Gobierno no necesariamente seguiría las reglas de austeridad de la Unión Europea, lo que motivó que en Bruselas se dijese que el gasto público de España, de acuerdo a Madrid, subiría dizque un dos por ciento en 2012 en tanto que los impuestos subirían muy poco y que Rajoy ni siquiera intentaría reducir el número de empleados públicos. Incluso se dice que el Presidente Barroso, de la Comisión Europea, habría comentado quedamente: “hay mucho que recortar en el sector público español”.

Desde el punto de vista español y con un desempleo que raya en el veintidós por ciento, incluso más elevado entre los jóvenes, ha de ser muy difícil recortar aún más el empleo de cualquier tipo. Y el pasodoble, o triple, solo empieza.


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