Reino Unido: tres elecciones en cuatro años

noviembre 2, 2019

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Después de tres años de incertidumbre, hoy en el Reino Unido (RU) abundan ansias de dejar atrás la incómoda cuestión del “Brexit,” aunque la elección parlamentaria que se avecina es muy probable que no contribuya al cometido pero sí ha de dejar consecuencias que las generaciones futuras tendrán que barajar a un costo por el momento incierto.

Boris Johnson, el despeinado primer ministro de una Unión que mucha gente de Escocia preferiría dejar para permanecer en la Unión Europea (UE), ha salido con su gusto de tener elecciones parlamentarias el 12 de diciembre en las que espera conseguir los suficientes votos de la oposición laborista del Parlamento (nada fácil) para, de una vez, extraer al RU de la UE… lo que afectaría a millones de británicos sobre todo a los de Irlanda del Norte (votó por permanecer en la UE) que preferirían no desmantelar la frontera abierta que tiene hoy con la República de Irlanda que es miembro pleno de la UE.

Se trata de una jugada de azar o “echada de dados,” como dice Bloomberg Politics, no solamente para B. Johnson, sino para la totalidad del RU porque, si pierde, no solamente pierde él casi todo políticamente sino que se perdería lo que negoció a voz en cuello recientemente con la UE que, dicho sea de paso, por alguna razón, más la insistencia de Johnson, accedió a extender la fecha de salida del RU del 31 de octubre, al 31 de enero de 2020. B. Johnson deberá ganar contundentemente en las elecciones parlamentarias del 12 de diciembre lo que significa que el sufragio debería favorecer numéricamente a los conservadores del Parlamento de modo que el arreglo de salida negociado con la UE tenga posibilidades de aprobarse. De lo contrario todo se revertiría en forma ruborizante.

Las encuestas dan a los conservadores de Johnson cierta ventaja sobre los laboristas opositores. El sistema electoral inglés hace muy difícil pronosticar el ganador en momentos en que las elecciones en varias partes del mundo han dado resultados sorpresivos. La campaña caracteriza a B. Johnson como tan apreciado como despreciado en comparación a su opositor laborista líder de la Cámara de los Comunes, Jeremy Corbyn, que acostumbra sorprender incluso a encuestadores que hace dos años no contaban con que casi derrotase electoralmente a Theresa May.

Johnson quiere ganar con eso de extraer el RU de la UE, en tanto que Corbyn, un socialista controvertido, favorece un país más justo que recabe mayores impuestos de los ricos y legisle la nacionalización de los ferrocarriles y las empresas de abastecimientos básicos. Pero la derecha  liderada por Nigel Farage y su “Partido Brexit” ha estado vociferante a la manera de Marine Le Pen en Francia, Matteo Salvini, Italia, y Viktor Urban, Hungría, que descartan la inmigración.

Es probable que en Inglaterra haya 650.000 personas que podrían clasificarse como ilegales y no se sabe cuantas ingresan ilegalmente cada año. Como dice The Economist, mucha gente se arriesga… como quedó comprobado cuando el octubre 23, 39 chinos aparecieron muertos en un camión refrigerado con placa Búlgara detenido en Essex. Otra cosa, antes del referendum de 2016, que dio origen al “Brexit,” no se veía la bandera de la UE en Inglaterra. Ahora se ve en todas partes incluso en figuras de camisetas y gorras. El 19 de cotubre de 2019, un millón de personas se manifestaron en Londres con miles de banderas de la UE a favor de permanecer en ella. A ver si esta vez la fuerza de la democracia haga la Unión que Europa necesita con el RU en ella.


Ahora Escocia quiere independizarse

mayo 2, 2019

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

El “Reino Unido” (RU) propende a desunirse en función a su hoy controversial voto de salida de la Unión Europea (UE), o Brexit, que no cuaja entre mucha gente por el desbarajuste de votaciones en el Parlamento inglés, los conatos de violencia en Úlster, o Irlanda del Norte (una de las regiones históricas de la isla de Irlanda), la confusión en los puertos ingleses que colindan con los franceses en el Estrecho de la Mancha, y ante las crecientes dudas de muchos ingleses en cuanto al mérito del Brexit. Y no cuaja en Escocia (5.170.000 habitantes) porque ahora sus líderes anuncian un referéndum de independencia del RU a llevarse a cabo en 2021. Según Bloomberg News: “los escoceses quieren protegerse de las consecuencias negativas del Brexit”, y no es para menos.

El reciente referéndum de independencia fue el 18, septiembre, 2014. El 55,3% del voto la rechazó, y los tres partidos del Parlamento inglés acordaron ampliar los poderes del Parlamento escocés. El 23, junio, 2016 se celebró el referéndum de permanencia del RU en la UE y el resultado favoreció la salida con la excepción del voto escocés que optó por permanecer. Inmediatamente la Primer Ministro (PM) de la semiautónoma administración escocesa de Edimburgo, Nicola Sturgeon, líder del Partido Nacional Escocés, que asumió el cargo el 20, noviembre, 2014, enunció que el sistema político de Londres había desestimado el voto escocés que favoreció permanencia en la UE, y que había socavado el renovado poder otorgado al Parlamento escocés. La PM Sturgeon espera realizar la votación de permanencia de Escocia en el RU durante la vigencia del actual Parlamento, o hasta 2021, e hizo un llamado a la legislatura a permanecer unida por el interés nacional y en resguardo de la democracia. En su discurso del 24 de abril en torno al Brexit destacó que el sistema de gobierno de Westminster simplemente no servía los intereses de Escocia. “La causa a favor del la independencia de Escocia está más fortalecida que nunca,” destacó. Hasta hace poco la PM escocesa favorecía una salida negociada entre el RU y la UE sobre todo si se acordaba un arreglo aduanero que el electorado de Escocia prefiere, pero ante dilaciones y vacilaciones del Parlamento Inglés, ahora sus partidarios la instan a la salida de Escocia del RU.

La primer ministro Teresa May por su lado desestima la posibilidad de un nuevo referéndum escocés ya que el de 2014 se rechazó esa salida. De cualquier modo, una nueva votación requeriría la aprobación estatutaria del RU que entre otras cosas opina que tal plebiscito debería ser generacional. La popularidad de un nuevo referéndum escocés se debilitaría si T. May aceptase un Brexit menos exigente… lo que está por verse. Hoy Escocia ejerce control de sus asuntos internos: salud, educación, transporte y un porcentaje del impuesto a la renta, pero no sobre el ingreso de inmigrantes que esta vez quiere independizarlo de la política del RU porque considera que la fuerza laboral inmigrante es vital para la economía de Escocia. En abril la PM Sturgeon introdujo reglamentación de apoyo a los ciudadanos de la UE que vayan a ser afectados por el Brexit.“Escocia sería emprendedora y pujante en Europa,” dijo Sturgeon el 24 de abril. “En tanto que ahora estamos obligados a actuar desde los márgenes, desplazados dentro del RU que a su vez se ve cada vez más marginado internacionalmente. La independencia, por el contrario, nos permitiría proteger nuestro sitial en Europa.”


Empresas salen del Reino Unido

abril 7, 2019

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Desde 1990: banca internacional, firmas de comercio de todo tipo, fondos de inversión, etc., se instalaban en Londres convirtiéndolo en un importante centro financiero que ahora se encuentra afectado por “brexit” o la salida del Reino Unido (RU) de la Unión Europea (UE). Así, mientras los políticos ingleses, sobre todo conservadores, enredaban las discusiones en el Parlamento inglés con votaciones obstructivas que más ofuscaron a la Primer Ministro (PM), Theresa May, muchas empresas con asiento en el RU no esperan y comienzan a emigrar causando anomalía microeconómica con repercusiones internacionales que afectan al Commonwealth y a otros, aunque la “unión del reino” todavía no llega a la convalecencia de un malestar generado por el brexit. La “sartén sin mango” radica sobre todo en la imposibilidad de llegar a un arreglo con Irlanda del Norte, que es jurisdicción inglesa, y la República de Irlanda que es miembro de la UE y no acepta dejar de serlo porque su crecimiento económico real es notable.

Ante semejante disyuntiva más la oposición de parlamentarios conservadores, la PM pensó en pedir otro plazo a la UE, sería el cuarto,  para esta vez jugárselas todas recurriendo al parlamentario laborista inglés J. Corbyn, siendo ella del partido conservador (que ha quedado molesto), a fin de repensar un plan y evitar una salida desordenada y perjudicial al RU. Brotaron dos razones a favor de este curso de acción: Theresa May tuvo que erradicar su persistente intransigencia para intentar conseguir un brexit menos drástico que le permitiese negociar con los laboristas del Parlamento… y que por solo tres votos no fue aprobada por los conservadores la semana pasada. Además respetaría la reglamentación de un mercado integrado con la UE.

Por otro lado el negociador principal de la UE advirtió a los británicos que extraerse de la UE sin un arreglo concertado resultaría en caos que, como iban las cosas, parecía probable. Pero he ahí que, tarde el 4 de marzo, el Parlamento bloquea por un voto el ímpetu de los pro brexit favoreciendo una salida negociada con la UE que los laboristas pueden respaldar. De todas maneras, según Bloomberg News, no hay nada seguro por lo que la PM ha escrito a la UE pidiendo el 30 de junio como nueva fecha del brexit aunque se sabe que la UE prefiere dar el plazo de un año… a fin de que la PM tenga tiempo suficiente para viabilizar las cosas. El Laborismo busca mantener una unión aduanera con la UE, pero la PM se opone ya que impediría al RU negociar acuerdos comerciales con otros países fuera de la UE.

Goodman del NYT comenta: nadie puede hoy predecir cómo terminará “el teatro del absurdo” del brexit. “Pero para el mundo de los negocios… éste es un hecho.” Numerosas empresas se preparan para lo peor en caso de que el RU tenga que salir de la UE sin un acuerdo. El escabroso brexit ha ralentizado la economía del RU, disminuido la inversion y dañado su reputación. Bancos y otras instituciones financieras han trasladado miles de puestos de trabajo y más de 1000.000.000.000 de euros en activos al continente asegurándose de que también puedan servir al RU. Fábricas japonesas de automóviles dejan de invertir en el RU temerosos de que no poder vender en Europa continental. La opinión generalizada internacionalmente es que el RU dejó de ser el que era por ceñirse a creencias nacionalistas. El WP opina que “brexit ha convertido la política inglesa en una película de horror zombi.”


A %d blogueros les gusta esto: