George Bernard Shaw, de Tolstoy a Stalin

septiembre 20, 2017

 

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

El dramaturgo irlandés George Bernard Shaw (Dublin 1856-RU 1950) fue admirador del líder ruso José Stalin. El anarquista exiliado en Londres, Peter Kropotkin, y el nihilista Segius Stepniak seguramente le hablaron de la renovación espiritual que comenzaría en Rusia. Su famoso drama La casa del corazón partido lo subtituló “Una fantasía a la manera rusa de temas ingleses”, que muestra la influencia del ruso Chekhov. Y es que la literatura rusa de los 1880 motivó muchedumbres y a él inmensamente, en particular Ana Karenina y La guerra y la paz de Leon Tolstoy a quien llamaba “el maestro”. El arte ruso y en particular la literatura para Shaw constituían un universo alternativo en el que Rusia era una esperanza.

De familia burguesa protestante, autodidacta, luego del divorcio de sus padres en 1876, Shaw se mudó a Londres con su madre que era músico, y hermanas. En 1898 contrajo matrimonio con la irlandesa Charlotte Payne-Thowsend de familia acomodada. Hizo crítica literaria y de música; elogiaba a Richard Wagner, pero no le fue bien hasta que incursionó en el teatro. Enaltecía a Ibsen. En su primera obra teatral, Casas de viudos (1892) critica las injusticias sociales. En La profesión de la señora Warren (1894) critica la prostitución y el capitalismo que paga por ella. Su obra teatral es didáctica y atrajo a las clases sociales que él criticaba. Conoció los abusos de trabajadores, mujeres, niños desvalidos de la Europa de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Leyó a Marx y en 1884 se hizo socialista y se inscribió en la Sociedad Fabiana que no favorecía la violencia.

Para él, el triunfo de la revolución rusa en octubre de 1917 supuso el fin del zarismo y de los poderosos que habían abusado por siglos. Joseph Stalin devino líder. Su brutal dictadura llegó a eliminar más de veinte millones de rusos mucho de ellos campesinos, a tiempo que George Bernard Shaw adquiría fama internacionalmente como dramaturgo. Admiraba a Stalin. Lo consideraba el líder del reparto de la riqueza entre el proletariado ruso, el europeo y el del mundo. Hasta el día de su muerte tuvo una fotografía enmarcada de Stalin en su dormitorio. Su admiración fue vigorizada por el traspié que significó para Occidente la crisis del año 1929. La cruel Gran Purga rusa, la hambruna de Ucrania y el Pacto Stalin-Hitler no lo hicieron cambiar de parecer. Esa admiración fue reafirmada cuando visitó oficialmente la URSS en 1931 y fue recibido con una guardia de honor, emblemas gigantescos con su retrato y la muchedumbre gritando “heil Shaw”. Se le ofreció un enorme banquete para celebrar su cumpleaños 75. Luego Stalin le concedió una visita privada de dos horas que él calificó de “simpática y de buen humor”.

Resulta increíble observar el culto de Occidente por el dramaturgo irlandés, autor de obras sin duda maestras como Pygmalion, Hombre y superhombre y San Joan, et. al. Admiraba a la URSS como método de gobierno para “reivindicar masas”… lo que hasta hoy resulta paradójico y, como dijo el NYT: “la gran separación de orbes de la guerra fría quizá no fue tan sencilla como parece. La obsesión endémica de Shaw por la URSS es una fuerza que todavía late en nosotros: el deseo de ver en la URSS las virtudes que hacen falta en Occidente”.

El día de su muerte el primer ministro de la India, Jawaharlal Nehru, dijo: “él fue no solamente una de las grandes figuras de su época, sino que influyó el pensamiento de un gran número de seres humanos de dos generaciones.” Su influencia puede resumirse en el mandato de ser un escéptico que cuestiona creencias, hábitos y costumbres que han tenido vigencia por mucho tiempo, como el sitial social de las mujeres, los niños, los desvalidos y los homosexuales (se dice que él lo era). Ante la reacción organizada a sus ideas y principios, él oponía su derecho a la libertad de expresión. Criticaba cualquier tipo de crueldad, despreciaba el propagandismo y sobre todo la mentira lo que no deja de ser… ¡paradójico!


La ceguera de descartar el calentamiento global

agosto 16, 2017

 

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Descartar el calentamiento global socava el derecho a la vida de nuestro nietos, bisnietos y su descendencia por razones estultamente mezquinas e irresponsables con la salud del único planeta habitable que conocemos: la Tierra. No hay otro y si hay, dizque aproximaciones, como los exoplanetas Súper-Saturno Ji407b que está a 434 años luz, y 55 Canorie, 40 años luz, son inaccesibles pese a las románticas acepciones de algunos amantes de lo imposible. Solo tenemos la Tierra, y todos sus habitantes tienen la responsabilidad de no estropearla hasta el punto del exterminio de las especies vivientes incluyendo el homo sapiens.

Muchos de estos “homos” y sus acólitos y beneficiarios tienen muy poco de “sapiens” porque mezquinamente siguen proclamando que la extracción de recursos carburantes y su uso dizque ¡no contribuye al calentamiento climático! lo que es aberrante. Lo mismo afirman los taladores de bosques porque todos ellos saben que mientras los demás permitamos que estos desalmados continúen sus suicidas actividades, continuarán arruinando el planeta. Otro problema es que estos destructores de la ética elemental tienen aliados como el actual Presidente de EEUU que se niega a adherir a su inmensamente contaminante país al Tratado de París que casi todas las naciones han firmado y que intenta detener el calentamiento. Ese presidente está encandilado por el poderío de las industrias hidrocarburíferas que están calentando el ambiente por lucro… con lo catastrófico que esto significa para todos.

Por lo pronto en nuestro lado de las cosas, según el Huffpost, el 50 por ciento de la electricidad de Brasil proviene del renovable etanol que va en crecimiento. Paraguay va bien: el 57 por ciento es hidroeléctrico, 20% es biomasa y el resto de petróleo y derivados. Uruguay es el mejor parado porque toda la electricidad es producida por sistemas renovables lo que la hace un modelo mundial de cómo se debe proceder: veinticinco por ciento aeólica, 60% hidroeléctrica, y 15 por ciento de solar y biomasa. El 70 por ciento de la electricidad generada en Bolivia tiene un origen termoeléctrico que durará mientras haya gas natural. Treinta por ciento viene de hidroproducción. Argentina necesita modernizarse: 50 por ciento proviene de gas natural; 37 por ciento de petróleo y el resto proviene de fuentes alternativas

Pero quizá la prueba más categórica de calentamiento climático esté, según Spiegel, en el Northeast Greenland Ice Stream, Corriente de hielo del noreste de Groenlandia (NEGIS) que es un immendo espacio helado de 1.730.000 kilómetros cuadrados o tres veces la superficie de Alemania, sin horizonte visible, en el que se puede caminar pero que en realidad es un gran río cuya cabecera está en medio de una inmensa isla y que transporta inusitadas cantidades de hielo unos 600 kilómetros hacia el noreste hasta llegar al mar en forma de tres glaciares: Nioghalvfjerdsbrae, Zachariae Isstrøm y Storstrømmen, a una velocidad de 50 metros por año. Aproximadamente el doce por ciento del hielo de Groenlandia está en estos glaciares cuya velocidad de desplazamiento está yendo en aumento. Se trata de 2.850.000 de kilómetros cúbicos de hielo. La experta en glaciares de la Universidad de Copenhagen, Dorthe Dahl-Jensen, dirige un grupo de científicos que están estudiando este fenómeno y para el efecto están por cavar un agujero en el hielo, que tiene un espesor de dos y medio kilómetros, a la altura del paralelo 75 norte. Es la primera vez que se intenta.

Un informe reciente del Panel Internacional de Cambio Climático dice que el nivel de los mares se elevaría 7,4 metros si toda la capa de hielo de Groenlandia se derritiese. Esto en comparación a los 60 centímetros de aumento que resultaría si los glaciares de todas las montañas del mundo se derritiesen. Ambos fenómenos tardarían siglos en derretirse sobre todo si las temperatura ambientales siguen en aumento lo que habría que evitar a toda costa. Ni hablar de la Antártica.


“Corregir” genéticamente los vegetales

agosto 2, 2017

 

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Las nuevas técnicas de “corregir”, “editing” en inglés, o alterar el genoma de un vegetal cambiando su DNA, en vez de insertar genes adicionales en él que es la práctica transgénica conocida y practicada, ya están siendo utilizadas en California, EEUU, e incluso el producto ya está siendo comercializado seguramente al por mayor. Hay canola resistente a herbicidas producida de esta manera y su comercialización está establecida. También se habla de un césped que no se daña y que incluso causa luminosidad en la oscuridad, papas que no se pudren ni se oscurecen y flores duraderas. Por supuesto que hay otros vegetales en camino a ser producidos de la misma forma. La técnica se considera tan innovadora y prometedora que las autoridades reguladoras de EEUU y otros países se dice que debaten en torno a que si esta técnica puede considerarse ingeniería genética y cómo debería regularse. Pero embrollan.

Según el New York Times, la técnica de “corrección” del genoma es más directa y precisa que las técnicas conocidas de exponer las plantas a radiaciones o químicos que provoquen mutaciones para conseguir un resultado determinado o algo cercano a él que a menudo es difícil determinar. Es el orbe del más o menos. A propósito, hace décadas que se utilizan estas técnicas al parecer sin estar sujetas a mucha regulación oficial lo que lógicamente causa inquietudes ya que potencialmente los cambios pueden arrojar resultados inciertos y/o indeseables en las cosechas que luego son comercializadas casi siempre a mayor precio que las convencionales. Son varias las compañías multinacionales que por décadas pregonan las virtudes de las prácticas transgénicas y tienen adeptos por doquier.

Hay técnicos que opinan que la técnica de “corrección” da los mismos resultados que los de técnicas convencionales de mutación. La diferencia radica, dicen, en que con la “corrección” el resultado es más rápido. Hay críticos que dicen que “corregir” el genoma puede producir cambios inesperados. También dicen que las “correcciones” se hacen con vegetales que crecen en un plato, y que el proceso de convertir esas células “corregidas” en plantas en sí puede causar mutaciones inesperadas y hasta desconocidas por lo poco perceptibles. Y si son percibidas empresarialmente, ¿lo son también oficialmente? ¿y salen a la luz pública? La mutaciones llamadas tradicionales y ésta al parecer nueva de “la corrección” ¿darán resultados saludables a toda prueba? Nada es perfecto, pero…

La verdad es que se precisa mayor dedicación oficial seria en todos los países, e internacionalmente por medio de la FAO de la ONU, para determinar de una vez por todas si estas técnicas de manipulación de genes vegetales de una forma u otra son saludables a largo plazo tanto para el ser humanos como para los campos de cultivo, la fauna y en general para el futuro de la agricultura alimentaria del mundo. Por supuesto que se necesita producir más y mejor en menos tiempo, y estás técnicas científicas de manipulación genética prometen, pero que no solamente generen ganancia a los productores y elaboradores de alimentos, y gobiernos, sino que nos beneficien a todos.

Por algo la Co-Directora del Centro-Sociedad de Ingeniería Genética de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, Jennifer Cuzma, recientemente opinó que dentro de poco habrá un torrente de peticiones de exención de regulaciones por parte de productores tanto de estos insumos genéticamente manipulados como de los comercializadores de cosechas y minoristas, lo que hará necesario un debate público en torno a qué y cómo debe se debe regular estas manipulaciones genéticas que entran en la categoría de imprescindibles y “de vida o muerte”. Solo así se apaciguarán los ánimos de consumidores y del público en general. La verdad es que la tecnología siempre anda por delante del quehacer regulador en todas partes lo que no deja de ser un problema.

El autor es miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua.


Cuando el nacionalismo embiste

julio 13, 2017

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Al concluir la reciente reunión del G-20 en Hamburgo, el presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que el mundo estaba más dividido que nunca. Se refería por un lado al nacionalismo “popular” o “populismo” que mayormente cuestiona y hasta rechaza la cooperación internacional, y por otro a los que creen en la continuación de esa cooperación que ha costado forjar desde 1945 y cuyos frutos deberían ser claros pero que no lo son para los populistas hoy triunfalistas en países importantes como EEUU.

Acaparador del término “populismo”, el nacionalismo cree que ha llegado su época de poder aunque internacionalmente busca conocidos, porque amigos no tiene, que compartan un podio de aislamiento en nombre de una antiglobalización comercial, un rechazo del calentamiento climático, un menoscabo de la OTAN, y un rechazo de la realidad de millones de refugiados que buscan amparo. Prédica que la mayoría de los países del mundo no comparten. Más bien el ciudadano común de estos países se muestra incrédulo de que en 2017 haya tanta gente inmisericorde y tan poco leída, sobre todo de lo acontecido en el mundo en los últimos 72 años. El tal “populismo” es toda una enseñanza de lo que, paradójicamente, él mismo no sabe.

La cooperación internacional es perjudicial para los nacionalistas que por desgracia han sido electos en países de talla como EEUU, y de menos talla como el Reino Unido, Polonia y Hungría. Menos mal que Holanda, Austria y Francia lo han rechazado electoralmente. Rusia, una dictadura oligárquica, baila con la que más le sonríe en este caso la presidencia de EEUU que hoy es tropel, porque la prensa, buena parte del poder judicial, mucho político y público estadounidense bregan y hasta pugnan por encontrar respuestas a lo que acontece. Incluso han nombrado un juez especial para investigar el muy posible nexo entre Rusia y la reciente elección presidencial de EEUU. Putin insiste que Rusia no se ha inmiscuido en esa elección, pero las evidencias que surgen muestran lo contrario. Y continúan surgiendo para rubor y desprestigio del ruso.

Por supuesto que el presidente Trump pierde sueño en torno a lo que pueda descubrir y dar a conocer el juez especial sobre todo ahora que hay mucho más “trapo sucio al sol” que hace un mes. Y esos ¨trapos” emergen cada día cuando el tropel Trumpista decía e insistía que no existían. El senado y la cámara de representantes también investigan una situación repleta de dichos y contradichos que surgen diariamente incluso por el afamado twiter que el presidente Trump utiliza a ultranza incluso con faltas de ortografía y otras manifestaciones muy de él por demás de increíbles por lo simplonas y comprometedoras que incluso sus más cercanos colaboradores le han sugerido que deje de escribirlos.

La reciente reunión de Hamburgo del G-20 ha reflejado la polarización de lo que refiero luego de los programados aplausos a Trump en Varsovia y las manifestaciones en Alemania. Esta reunión del G-20 ha sido la primera en país de libre expresión ya que la de 2015 fue en Turquía y la de 2016 en China, ambos prohíben las manifestaciones de protesta. No fue así en Hamburgo donde las enormes manifestaciones sobre todo (pero no solamente) contra el “populismo” de países históricamente importantes que hoy se oponen sobre todo al comercio y cooperación internacionales lo que resulta no solamente increíble sino erróneo y por lo tanto deleznable.

Si hubo gente que por medios electorales llevó a sitiales de mando a individuos cuya forma errónea y descartable de ver las cosas debe ser rechazada en las urnas, “la gente leída” debe despabilarse y acudir a votar en mayor número de modo que la ignorancia y su insaciable angurria de conflicto y dividendo espurrio cedan el poder sobre todo en EEUU donde la tradición de contrapeso y balanceo de los poderes del estado ha sido históricamente efectiva, pese a todo. El reto hoy es sin precedente.

El autor es miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua.


La plaga de los religiosos pederastas

julio 5, 2017

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

El Papa Francisco ha estado ocupado reemplazando personal de rango del Vaticano, como el cardenal alemán Gerhard Müller que se opuso a la decisión papal de permitir que católicos divorciados accedan a la comunión según el Papa lo refirió en su libro El júbilo del amor publicado en 2016. El cardenal Müller arguyó que lo dicho por el Papa Francisco estaba en conflicto con las enseñanzas de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio. Al parecer los subalternos del Vaticano tardan en percatarse de que el que decide y manda es el Papá, hoy Francisco, y esto desde San Pedro.

El cardenal Müller era encargado de la afamada Congregación de la Doctrina de la Fe responsable también del espinoso asunto de los religiosos pederastas que es una plaga multinacional encubierta por décadas con artimañas e influencias que perduran en medio de nuevas acusaciones contra el cardenal australiano George Pell, otro alto funcionario del Vaticano.

El cardenal Pell, de 76 años, es conocido por australianos que acudieron infructuosamente a él para pedir que tomará acción contra religiosos pederastas de su país. Hoy no solamente es acusado de pederastia, sino de haber hecho vista gorda a los actos de religiosos pederastas en Australia desde cuando era autoridad en la localidad minera de Ballarat. El Papa ha concedido licencia indefinida al cardenal Pell para que en Australia lidie con las acusaciones. Ha nombrado como reemplazo a su subalterno, el jesuita monseñor Luis Ladaria Ferrer.

El diario Huff Post dijo recientemente que el Vaticano, liderado por el Papa Juan Pablo II, sabía de sacerdotes pederastas que el Vaticano encubría ante las comisiones gubernamentales en este caso de Australia. Un informe de la Iglesia Católica Australiana señala que entre 1980 y 2015, 4500 personas denunciaron casos de pederastia perpetrados por miembros de la Iglesia. Según el Informe, entre 1950 y 2010, se identificaron 1889 agresores: 572 sacerdotes, 597 hermanos religiosos, 543 laicos y 96 hermanas religiosas. El primer ministro australianos calificó estos datos de vergüenza nacional” sobre la que el cardenal Pell ha de tener algo que decir.

La pregunta es: cómo es posible que un religioso con antecedentes de escándalo puede llegar a un puesto alto en la jerarquía vaticana y permanecer. El cardinal Pell ha debido saber que el siete por ciento del clero australiano ha sido acusado de pederastia entre 1950 y 2010. Omitió saberlo hasta que le cayó encima legalmente porque de confesionario está claro que nunca le hizo efecto ni mucho menos.

 El año pasado el Papa Francisco confirmó que había dos mil casos de pederastia pendientes en el Vaticano y que dotaría de más gente a la Congregación de la Doctrina de la Fe para acelerar los procesos que no cesan de llegar. Un problema del Vaticano hoy es el rezago de casos no resueltos por la injustificable inacción de la Iglesia que se remonta a los años 1980, quizá antes, y perdura inexplicablemente.

De todas maneras Francisco llegó al papado en 2013 con la promesa de crear una Iglesia más abierta empezando por reformar la burocracia vaticana y eliminar la pederastia que caracterizó a los dos papados anteriores. Recordemos que habló de “comités poderosos” de protección de niños, tribunales para procesar a obispos y “tolerancia cero” con sacerdotes pederastas. Desafortunadamente estas promesas no se han cumplido hasta el momento.

El periodista italiano, Emiliano Fittipaldi, autor del libro Lujuria, publicado este año, que versa sobre abuso sexual en el Vaticano con el capítulo inicial dedicado al Cardenal Pell, opina que lo que acaba de acontecer demuestra que la revolución de Francisco, en lo que toca al abuso sexual, ha quedado en promesas.

Libros aparte, esperemos que esto cambie porque la pederastia, o abuso sexual de niños y niñas, es infame y debe ser erradicada de una vez por todas. Quizá el matrimonio de religiosos sea el único paliativo.

El autor es miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua.


Los opioides matan a la carta

junio 14, 2017

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

El consumo de opioides y droga prescrita por médicos para aliviar dolores, como Fentanyl, OxyContin, Oxycodone, Xanax, o escamas como U4700 o Pinky y otras compradas de China y Hong Kong por medio de “la red negra” de la internet, enviadas por correo y pagadas con bitcoin, son brutalmente adictivas y se consumen cada vez más en EEUU, Europa, México y otros países lo que viene causando la mayor epidemia cuyo control es difícil por la clandestinidad de ese tráfico.

La muerte por consumo de opioides antes de 1990 era esporádica en EEUU, pero desde 2010 hasta 2016 la de afroamericanos de 25 a 44 años aumentó cuatro por ciento, hispanos siete por ciento, blancos 12 por ciento, indoamericanos 18 por ciento alcanzando un total de 183.000 muertes. El problema aumenta incluso entre gente muy joven. En tanto que la pugna legal con fabricantes de Fentanyl, OxyContin y Oxycodone continúa pese a los tropiezos que incluye el poderoso cabildeo empresarial que fabrica varios opioides.

Hay prensa que atribuye a la empresa estadounidense Pudue Pharma, fabricante de OxyContin desde 1995, el haber causado la epidemia. También dice que la compañía tuvo una ganancia neta de US$35 mil millones desde esa fecha. En 2007 tuvo que pagar US$635 millones en multas por falsa publicidad de OxyContin.

Oxycodone es producida por la estadounidense Mallinckrodt, fundada hace 150 años, que también ha estado en conflictos con la ley pero ha tranzado después de pagar US$35 millones en multas y recibir exoneración de culpabilidad. El Washington Post en abril de 2017 dijo que esto mostraba cuan difícil era que el gobierno probase culpabilidad por el daño hecho por un producto que si bien es necesario médicamente, se vende ilícitamente a adictos que están muriendo en gran número.

Fentanyl, más potente que la heroína o la morfina, es la más cotizada e incluso se mezcla con cocaína para “mejorar” el producto haciendo más difícil el tratamiento médico de las víctimas que mueren súbitamente. Pero éstas en su momento seguramente insistieron en consumir una droga más potente que hasta hace poco se podía adquirir por el portal “Silk Road”… que fue eliminado por la autoridades. Pero han surgido otros. De acuerdo a RAND European Researchers de la Universidad Carnegie Mellon, éstos venden mucho más que Silk Road incluyendo cocaína y heroína además de cantidades de Fentanyl al por menor por canales como AlphaBay que según el NYT tiene 21.000 clientes de opioides y más de 4100 de Fentanyl y drogas similares que son vendidas al por menor en chisguetes nasales, píldoras y polvos.

En febrero de este año un mayorista de Carolina del Sur fue acusado de recibir más de tres kilos de Fentanyl por intermedio de la Red Negra de internet, cantidad suficiente para matar un millón y medio de personas considerando que solo dos miligramos causan la muerte. En Nueva Jersey en febrero se detuvo a otro individuo de veintiún años de edad que también había recibido un paquete de Fentanyl que iba a vender en las calles. Un muchacho de diez y nueve años fue persuadido a probar el producto… y murió. En 2015 Fentanyl y similares mataron a 9.580 personas o 73 por ciento más que en 2014. En 2016 la cifra alcanzó 59.000, una situación alarmante. Canadá y varios países europeos también han arrestado gente acusada de tráfico de drogas por la internet que han causado muchas muertes.

Según las autoridades, China es la que más produce opioides sintéticos por la disponibilidad legal de precursores, de la internet y de la comercialización por Hong Kong y el correo de EEUU. Los cárteles mexicanos de droga también participan de este comercio con China y su desbande a otros lugares. La paradoja es que la tecnología de las redes negras fue inventada por las agencias de inteligencia de EEUU para sus comunicaciones en clave lo que hoy hace más difícil la identificación de redes ilícitas que crecen sin miramientos ni temor a la ley.

El autor es miembro de la Academia Boliviana de la Lengua.


El primer explorador fue africano

mayo 25, 2017

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz*

El “negro Estevanillo” fue el primer explorador del oeste de lo que ahora es EEUU antes que Francisco Vázquez de Coronado al que la historia acreditó el hecho. Nació alrededor de 1500 y vivió en Azemmour, Marruecos, enclave Portugués de 1513 a 1514. Estevanillo fue vendido como esclavo en África al explorador español Andrés Dorantes de Carranza que lo llevó en la expedición de Pánfilo de Narváez que naufragó en las costas de La Florida en 1528. De 300 hombres solo sobrevivieron Estevanillo, Dorantes de Carranza, Cabeza de Vaca y Alonso de Castillo.

Los cuatro luego fueron cautivos de los indios Pananarivo en la costa del Golfo de México, y sobrevivieron ocho años gracias a los conocimientos médicos y supuestas artes de magia curandera de Cabeza de Vaca. Deambularon hasta seguir el curso del Río Grande donde encontraron indios cazadores de bisontes con los que convivieron. En el río Sinaloa encontraron unos fortuitos españoles cazadores de esclavos que les señalaron el camino a Culiacán de donde siguieron a la ciudad de México a la que llegaron en 1536 para impresionar con su inverosímil aventura.

Enterado de la posible existencia de ciudades de oro, el virrey, Antonio de Mendoza, aprontó una expedición de la que rehusaron ser guía los españoles que trajeron la noticia. Pero decidieron vender a Estevanillo al Virrey que lo utilizó como guía de la futura exploración ya que sus conocimientos eran únicos, importates y valiosos para la Corona.

En 1539 Estevanillo guía al religioso y explorador, Fray Marcos de Nisa, en busca de las mentadas “ciudades de oro”. Salieron el 7 de marzo de 1539 con ayudantes rumbo norte para adentrarse en territorio de lo que hoy son los estados de Arizona y Nuevo México. El 21 de marzo Marcos ordena a Estevanillo adelantarse y explorar el territorio en parte por la tendencia de éste a distraerse recogiendo turquesas y otras piedras raras que él utilizaba para negociar con los indios, y por su habilidad para conseguir mujeres indígenas que no dejaban de distraer a los demás integrantes de la misión. A los seis días Estevanillo envió un mensaje diciendo que se había encontrado con indios que hablaban de lugares de riqueza espectacular.

Marcos creyó a pie juntillas que se trataba de las ciudades de oro y continuó atravesando desiertos con Estevanillo siempre días adelantado y enviando mensajes prometedores con indios que trajeron el nombre de Quivira como la ciudad del oro. A mediados de mayo se acercaban a las Montañas Blancas de Arizona cuando Marcos recibe el mensaje de que Estevanillo había sido ultimado por los indios Pueblo después de tenerlo tres días preso cerca de lo que hoy es Zuni, Nuevo México. Lo mataron por haber utilizado una vasija con piedras que a los indios curanderos servía de sonajera sagrada que Estevanillo había utilizado para ganarse la confianza y respeto de los indios… y conseguir mujeres. Al enterarse, Fray Marcos inmediatamente regresa a México y, basado en los varios y únicos informes de Estevanillo, dijo al Virrey que era muy probable que las mentadas ciudades de oro existiesen al norte de lo explorado.

Fue por estos “valiosos” informes de Estevanillo que el explorador Francisco Vázquez de Coronado emprendió la gran expedición del norte un año más tarde que no produjo oro pero sí gran conocimiento de la geografía y la gente del suroeste de los que ahora es EEUU. Ingresó por Arizona, cruzó Nuevo México, Texas, Oklahoma y Kansas. Pasó hábilmente territorio Apache, Navajo, Cheyenne, Kansa y Osage para llegar a la “Quivira”, de Estevanillo, en Kansas, después de recorrer 1100 kilómetros.

Pero fue Estevanillo el que entró primero en esos territorios y habló de “ciudades de oro” que a él interesaba seguir buscando porque en la aventura de la búsqueda seguramente encontraba lo más precioso del ser humano: la libertad de acción, expresión, aventura y placer que la esclavitud le había negado en la civilización europeo-religiosa.

*Miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua


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