El rescate que necesitará Venezuela

marzo 25, 2019

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Al salir del desvarío chavista-madurista, Venezuela necesitará apoyo político internacional y por eso el presidente en ejercicio J. Guaidó acude al exterior en busca de mayor ayuda en varios campos siendo el principal el financiero. En el Consejo de Seguridad de la ONU Rusia y China recientemente vetan una resolución que abogaba por elecciones libres en pos de restaurar la democracia en el país suramericano. Guaidó pide a bancos estadounidenses y a otros que no paguen por oro venezolano que seguramente Maduro intentará vender. Menos mal que el poder ejecutivo de EEUU dice que cabila desde ya y se prepara (habrá que ver qué dice el Congreso) para allanar en lo posible el corto plazo financiero, junto con la ONU, Banco Mundial, Fondo Monetario, Banco Interamericano y otros de modo que Guaidó se afiance políticamente y se llegue a elecciones libres e idóneas lo que ha de requerir organización y paciencia, a tiempo que el pueblo, porque la desconfianza crece o ha crecido como foresta en un régimen tan duro como el de Maduro, seguramente acudirá a las urnas con dosis de escepticismo y hasta desconfianza en torno a la seriedad de lo que acontece. Concomitante urgirá emprender otros cometidos de emergencia como reparar el servicio de electricidad que, según The Economist, hasta mediados de marzo había costado la vida a 40 personas.

Destaquemos que en Venezuela, el Chavismo-Madurismo, secundado e incluso instruido por militares de varias nacionalidades incluyendo árabes, de un tiempo a esta parte  opta increíblemente por practicar holodomor o golodomor (ucraniano por matar de hambre) o hacer hambrear al pueblo de Venezuela como práctica de dominio político. En los peores momento de la hambruna de Ucrania, 25.000 personas morían cada día. En 1932-33, entre 1,5 y 10 millones de ucranianos murieron de hambre en la pugna de colectivización de la tierra dictada por el gobierno de la URSS. No hubo miramiento como no los hay en las fronteras y costas de Venezuela en las que Maduro impide el ingreso de camiones y navíos con ayuda humanitaria. A fines de febrero el general venezolano en retiro C. Alcalá y 200 soldados venezolanos desertores y con armas se juntan a un grupo de funcionarios internacionales y Guaidó que acudían a un puente de la frontera colombo-venezolana a fin de entregar ayuda humanitaria a como dé lugar. El gobierno colombiano los detiene aludiendo pacifismo. Los gobierno de EEUU y Brasil en ese momento se adhieren a la posición colombiana.

Alimentos y medicinas tendrán que ingresar a Venezuela cuanto antes de los cuatro puntos cardinales en tonelaje suficiente para saciar el hambre y reinstalar hospitales, clínicas y otros servicios de primera urgencia y necesidad. Tarea aparte habrá de ser garantizar la empresa y la propiedad privadas, ofrecer incentivos para su reapertura o apertura, rescatar médicos, enfermeras y técnicos que habiliten los servicios públicos. Rehabilitar PDVSA ha de tomar tiempo, producir y comercializar petróleo, incluso como prioridad, tomará meses y más. El retorno de miles de venezolanos emigrados ha de ser lento ya que decenas de miles de ellos han devenido parte del medio donde arribaron y consiguieron desenvolverse exitosamente. De las huestes de Bolívar y Sucre quedaron venezolanos en las que devinieron repúblicas andinas, sin duda en el siglo XXI quedarán más, aunque muchos seguramente optarán por regresar a Venezuela una vez que la situación lo avale.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


El miserere de Maduro Chavista

marzo 3, 2019

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Venezuela ha caído en una crisis nunca registrada en la historia de América Latina desde la llegada de Cristóbal Colón a la isla de San Salvador el 12, octubre, 1492; una crisis en que la patria de Bolívar hace de “carne cañón” de ambiciones de fuera de Venezuela. Desde el comienzo del coloniaje los americanos hemos tenido momentos intrincados por aliviar el trabajo de los nativos y el estatus de los criollos (sermón del padre A. de Montesinos, Leyes Nuevas, Fray B. de Las Casas, Leyes de Indias, rebeliones, conatos y guerras tras nuestra libertad: T. Katari, S. Bolívar, P. Hidalgo, A. J. de Sucre, J. de San Martín, B. O’Higgins, G. Washington, el marqués de Lafayette, los Farragut y cientos de otros).

En 1841 se descubre oro en la Guyana Inglesa que tensiona las relaciones entre Venezuela e Inglaterra que ya tenían disputas de frontera. En 1887 Venezuela acusa a Inglaterra de colonizar territorios en disputa y rompe relaciones. En 1895 Inglaterra rechaza la mediación de EEUU lo que causa molestia al presidente G. Cleveland. En julio de ese año, éste alude a la Doctrina Monroe y arguye que cualquier conflicto del Hemisferio Occidental tenía que contar con EEUU como mediador. El Primer Ministro inglés, Marqués de Salisbury, reacciona molesto y pronto se habla de guerra en ambos lados del Atlántico. Pero Inglaterra enfrenta problemas en Europa y en África del Sur lo que la sosiega y hace que acepte la mediación norteamericana que en 1899 sanja la disputa.

Hoy nuestra América enfrenta a sedientos de petróleo de fuera del continente americano, más Cuba y algo del Caribe, por desgracia aliados con equivocados doctrinarios venezolanos seguidores de ideas adictas al marxismo-leninismo dictatorial fracasado en la URSS y en otras partes. Lo que necesitamos ahora es un acuerdo de acción sobre todo americana, Norte, Centro y Sur, que ejecute la fórmula apta, mancomunada y definitiva de modo que esta pesadilla pase, aún cuando sea a empujones, a la historia de la vergüenza americana. El Grupo de Lima se muestra cauto ante los desplantes, incluso bailados y televisados, del dictador “de los pajaritos.” Es de no creerlo… cuanto millones de venezolanos sufren lo indecible, el “Supremo” actúa contablemente al punto de que desplaza la oficina de PDVSA de Lisboa a Rusia, y amenaza al presidente Guaidó. La situación sugiere una nueva Boyacá y Ayacucho juntos en la forma de sanciones contundentes y crecientes. La Unión Europea apoya a Guaidó.

Desde 2014, 3 millones de personas, de 32 millones, han dejado Venezuela y, de los que quedan, más de la mitad carecen de alimentos. Recurrir a la basura como sustento viene siendo terriblemente común como lo mostró Univisión en una entrevista a Maduro… y éste se enardeció interrumpiéndola bruscamente. No pudo con la verdad mostrando su enagenación en pos de manicomio, en tanto que mucha gente viene muriendo por falta de atención médica y medicamentos. La hiperinflación es del 10.000.000 % este año, y la tasa de asesinatos ha convertido al país en el más peligroso del mundo. El FT dice que encuestas venezolanas recientes muestran que el 80% rechaza a Maduro, pero que el apoyo de los militares, controlados por la inteligencia cubana, encandila a éstos. Los rusos y chinos se inmiscuyen cada vez más lo que hace imprescindible la unión de todas las Américas ya que cada día de “negociación” cuesta la vida a venezolanos que son tan nuestros como cualquier otro americano.


Y qué del oro de Venezuela

febrero 4, 2019

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

El 29 de enero el legislador venezolano, José Guerra, dijo en un tweet que un avión ruso Boeing 777 había aterrizado en Caracas el día anterior para ser cargado con 20 toneladas de barras de oro del Banco Central de Venezuela, pero no mostró  pruebas. También se dijo a Bloomberg News que 20 toneladas de barras de oro habían sido apartadas en el Bco Central, aunque esto tampoco pudo corroborarse dada la naturaleza subrepticia del asunto.

En Venezuela hay pugna entre Juan Guaidó, proclamado presidente de Venezuela por la Asamblea Nacional, y Nicolás Maduro, electo presidente en 2018 en elecciones cuestionadas, que dirige seis años de un régimen represivo, abusivo y corrupto. Los izquierdismos venezolano y no venezolano piden que se deje a los venezolanos esgrimir diferencias. Pero la situación ha traspasado las fronteras del país que posee las mayores reservas de petróleo del planeta, y más de 3 millones de venezolanos de ambos sexos, niños, jóvenes y mayores, se han visto obligados a migrar a países vecinos y a otros en condiciones muy precarias huyendo del hambre, represión, falta de libertad política, de medicamentos y de enceres desde que entró en escena la distopía de Hugo Chávez. Encima hay rumores de secuestro de adolescentes disidentes para ponerlos dizque en primera fila en caso de guerra.

La injerencia extranjera ha sido y es obvia, ni hablar de la cubana y ahora políticamente de otras. México, Uruguay, el Vaticano y China piden que se negocie cuando es obvio que no hay nada que negociar. En Venezuela hoy no caben ni pueden convivir el izquierdismo desbocado de Maduro y el afán de democratizar el país de la gente de Guaidó. Por lo tanto, las democracias del mundo tienen razón de exigir un cambio basado en la idea de que cuando un “líder” de país practica pillaje durante su mandato, restringe libertades y contraviene las leyes… es asunto que atañe a todos los países.

Venezuela tiene una pujante minería del oro y guarda miles de millones de dólares en barras de oro en reservas en el Banco Central. Pero ¿cuánto hay? El Observatorio de Complejidad Económica del Inst. Tec. de Mass., EEUU, opina que mientras Venezuela exporta mayormente crudo, el petróleo refinado y el oro generan divisas, pero la minería del oro y las reservas han disminuido porque Maduro ha vendido oro para comprar alimentos y medicinas.

El World Gold Council dice, citado por Bloomber News, que las reservas de oro de Venezuela, “según su Banco Central,” han bajado de 76% a 69%, u $8,4 mil millones, desde que Maduro tomó el poder en abril de 2013. No se sabe dónde ha ido a parar el oro. Se sabe que la producción de oro ha ido disminuyendo desde 2011 cuando el país producía 25,5 toneladas anuales. En 2017 acaso haya producido 23 toneladas extraídas mayormente del Arco Minero del Orinoco, una zona selvática de 112.654 km cuadrados que va de Colombia a la Guyana.

Un nuevo gobierno habrá de reducir la inflación, pero el país necesitará dinero del exterior, también del FMI. Habrá que eliminar el control de precios y otros distorsionantes a fin de instaurar nuevos medios de ayuda social. Deberá reorganizar su industria petrolera. Su deuda extrajera deberá ser reprogramada incluyendo las deudas con Rusia y China que hasta hoy se han pagado con petróleo. A mismo tiempo el gobierno de Guaidó tiene que celebrar elecciones y procurar la unión de las fracciones opositoras pero antes, tiene que deshacerse de Maduro. No queda otra.


Venezuela en la encrucijada

enero 30, 2019

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Según encuestas republicanas, el más largo corte de sueldos de la historia de empleados del gobierno federal de EEUU ha dañado las perspectivas de D. Trump de continuar en el gobierno después de 2020 y esto hace, entre otras cosas, que busque victorias políticas en otros lares incluyendo la compleja Venezuela ya que ha mostrado parcialidad con el gobierno de la oposición venezolana presidido por Juan Guaidó que por su lado viene insistiendo en que en cualquier momento ha de ser detenido por el régimen de Maduro.

Que esto sea suficiente para calmar las huestes de Trump y esperar que en el futuro voten por él y sus incongruencias políticas es harina de otro costal. Lo que está claro es que la situación venezolana necesita elecciones libres ya nomás luego de persistentes tensiones internas y externas que a lo mejor se prolongan con el consabido costo en vidas y hacienda de un pueblo que, desde que H. Chávez subió al poder, ha dado todo por zafarse de la injusticia, escasez, el oprobio, la ignominia y sobre todo la pobreza administrativa del régimen de Maduro cuya permanencia en el gobierno se debe a las fuerzas armadas… y a la ayuda cubana. Hoy, Miguel Díaz Canel, presidente de Cuba, dice increíblemente: “Nicolás es un presidente constitucional.”

Cuando el gobierno de EEUU se apresuró a reconocer la junta de gobierno que sacó del poder al presidente Hugo Chávez en 2002, tuvo que retirarse con el rabo entre las piernas porque el autoproclamado líder de la revolución bolivariana retornó al poder a los tres días… y disgustado más que nunca con EEUU. Hubo gobiernos latinoamericanos que condenaron el golpe anti Chávez. Hoy esos mismos entes nacionales dicen que la elección de 2018 que eligió a Maduro fue fraudulenta, y que Cuba se inmiscuyó en ella como lo ha hecho en otros países.

Hay quienes dicen que esto del reconocimiento precipitado de Guaidó por parte de EEUU invita a que la historia se repita, aunque la situación geopolítica es más complicada por la cantidad de entes internacionales que se han manifestado en contra, y algunos a favor, del régimen de Maduro, por la desastrosa situación económica de Venezuela, por los miles de venezolanos que escapan a como dé lugar de la opresión y el desorden, y por el antagonismo que existe en torno a Venezuela entre China y Rusia por un lado, y EEUU… lo que favorece a Maduro, y que Chávez no consiguió. Hoy se cita a V. Putin afirmando: “Maduro es un presidente legítimo.”

El que Guaidó, Trump, el Grupo de Lima, la Unión Europea, y otros hayan manifestado apoyo al retorno de la democracias en Venezuela a través de elecciones libres e idóneas ha instado a un Erdogan, dictador de Turquía, a respaldar el régimen de Maduro porque teme que un clamor similar brote en su país. Es que no se trata de la izquierda política frente a la derecha, sino de cualquier dictadura o gobierno fuerte que enfrente un latente desacato a su mandato instado sobre todo por el basto orbe de las redes sociales. Incluso Putin, apoyado por oligarcas, las FFAA y elecciones cuestionables ve con malos ojos que un pueblo pida elecciones libres para echar a la historia un régimen dictatorial. La verdad es que el pueblo venezolano no solamente enfrenta un inédito conflicto interno, sino que también confronta múltiples cordones umbilicales internacionales que pugnan por sus propios intereses. Ante este panorama el Consejero de Seguridad de EEUU, John Bolton, afirmó el jueves 30 de enero: “lo cierto es que Venezuela está en nuestro hemisferio.”


Venezuela se adentra en la miseria

noviembre 21, 2017

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Su excelencia, Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, que nunca terminó la secundaria… pero “habló” con pajaritos, dijo el domingo 19 de noviembre al programa español de La Sexta, Salvados, que Raúl Castro era “perseverante”, Macron estaba empezando, Markel era de derecha recalcitrante, Ki, Jong Un era “líder de un país”, y que Putin era “líder de un mundo emergente, líder de la paz, un líder que el mundo necesita, extraordinario”.

El diario Washington Post dijo en editorial del lunes 20 de noviembre que el gobierno socialista de Venezuela había estado pagando a duras penas miles de millones de dólares a Wall Street para evitar el desfalco de ingentes deudas a costa de una aguda escasez de alimentos y medicinas en Venezuela, pero que esta manera de proceder se estaba desmoronando porque la semana pasada las agencias calificadoras declararon a Venezuela y su compañía estatal de petróleo en desfalco selectivo lo que acaso motivase un torrente de acreedores en busca de acreditarse activos venezolanos a como dé lugar.

Por el momento la debacle no empieza porque el gobierno venezolano insiste en que pagará puntualmente cien mil millones de dólares que el gobierno y la compañía de petróleo adeudan. Éstos la semana pasada llamaron en Caracas a una reunión de acreedores tenedores de bonos para decir que querían una restructuración de la deuda, aunque no ofrecieron ningún plan para llevarla a cabo luego de haber entrado en atrasos de pagos que desde luego perjudicarían a Venezuela en cualquier negociación. Medio mundo vio la experiencia argentina de hace unos años que al final resultó en pago por parte de gobierno de Macri. Solo así se habilitaron nuevos créditos. Pero parece que el gobierno venezolano no se ha enterado sobre todo considerando que la situación de necesidad del pueblo venezolano es mucho mayor que la necesidad del pueblo argentino cuando llegó Macri.

Venezuela hoy, con solo diez mil millones de dólares en reservas, más que seguro que tendrá dificultades en pagar ocho mil millones que se vencen en 2018, lo que parece indicar que entrará en mora ya nomás o en los próximos meses. Esto resalta la existencia de un clarísimo esquema de malos manejos y corrupción ya que pese a los cuantiosos ingresos por concepto de exportaciones de petróleo de los gobiernos de Chávez y Maduro, más los cuantiosos créditos que obtuvieron en función a la existencia de petróleo, esos ingresos y créditos ¡han sido vilipendiados en la forma más irresponsable e increíble!… Se trata de la friolera sin precedentes de un billón de billones de dólares (un trillón en el léxico inglés) según en NYT. El mal manejo de recursos del Estado más grande de la historia de América latina, y a lo mejor del mundo, lo que no deja de ser una vergüenza continental. Y peor, una realidad palpitante en tanto los 30 millones de venezolanos enflaquecen por la falta de comida y se enferman, y más de medio millón han salido del país en los últimos dos años.

La desfachatez del régimen venezolano es tal que si la sangre financiera internacional llega al río por deudas impagas, las bombas de gasolina venezolanas Citco y las refinerías de PEDEVEZA, que están en EEUU, más los buques cisterna serían confiscados, y Venezuela perdería su capacidad de negociación y solo le quedaría acudir al FMI donde EEUU tiene el poder de veto, o a créditos de Rusia que en su afán de antagonizar quizá saque a Maduro del brete pero… a qué precio.


Como no se debe gobernar el socialismo

agosto 9, 2017

 

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

Venezuela es el ejemplo más nítido y contundente de cómo no se debe gobernar un intento socialista hoy tozudo, matón, minoritario y mete miedo, condenado por más de medio mundo en el planeta y todavía financiado por los dólares de exportación de petróleo que compra sobre todo EEUU. A esto habría que añadir la incapacidad de actuación tangible y efectiva de la Organización de los Estados Americanos, OEA, principalmente porque el voto del Consejo requiere unanimidad para actuar con vehemencia persuasiva. Mientras tanto la patria que nos dio a los Bolívares, los Sucres y tantos otros beneméritos del arrojo y gallardía para afrontar tiranías en momentos más que álgidos, simplemente ha caído en las redes de un socialismo desbocado que apalea los ánimos pero jamás podrá encadenarlos. Hoy por desgracia mueren venezolanos, pero no desvanece la causa de la libertad ni su búsqueda a como dé lugar incluyendo el heroísmo. Esto porque simplemente el régimen confeccionado por Hugo Chávez hoy no sabe ser socialista digamos… a la escandinava, donde la educación seria de la población lleva a la persuasión de que la empresa privada también puede ser producto de una buena educación que conduzca al bien de todos por medio de la persuasión, la avenencia, la organización mancomunada y la paciencia que sostienen las libertades de expresión, movimiento y asociación que el socialismo mal llevado reprime por la angurria de poder que por desgracia lo caracteriza y lo enajena hasta la tiranía que es lo que estamos viendo en la Venezuela que nunca dejará de ser la de Andrés Bello, Rómulo Gallegos, Manuel Díaz Rodríguez, Rufino Blanco Fombona y tantos otros ejemplos de civilidad y don de gentes.

Con la Venezuela “socialista” de hoy se comprueba que el radicalismo de izquierda, con su masiva intervención estatal de la economía, tiene un expediente negro en América Latina y en otras partes aunque en Europa Occidental, desde la caída del Muro de Berlín, ha tenido cierta serenidad de ejecución sobre todo con la social democracia que ha respetado el voto de mayorías que no han dejado de comprender que la democracia tiene como principal ingrediente la integridad electoral y su secuela de más cumplimiento que incumplimiento también electoral.

No hay duda de que depender económicamente de las fluctuaciones internacionales de los precios de productos primarios tiene que ver con la capacidad de pago de sueldos, de impuestos y beneficios de las fuerzas laborales de industrias tanto estatales como privadas. Y aquí es donde los socialismos históricos de América Latina has fallado sobre todo en el despegue económico. Y es que por más estatal que una economía sea, jamás podrá afrontar los embistes del acontecimiento internacional negativo sin la ayuda y colaboración de una empresa privada creciente que amortigüe ese embiste. A esta altura de las cosas, las Venezuelas de Latinoamérica acaso tengan posibilidades de salir adelante solo cuando abandonen los socialismos caducos y los izquierdismos protectores de delincuencia, y vean la forma de aprender a dejar trabajar a la gente de modo que los gobiernos, como el que venga en Venezuela, aprendan a acompañarla y a coadyuvar su esfuerzo, y no hacer de locomotora política estatal que no sabe dónde va porque no tiene rieles y utiliza hambrientos e incluso cadáveres de gente joven para mover el rodaje infame de sus ignominias que, entre otras cosas, jamás serán omitidas por las generaciones futuras que por desgracia tendrán repletas páginas de historia cuyo contenido ojalá sirva de norte para jamás volver a caer en manos de oportunistas que por socialismo solo han practicado el error político y la angurria de poder que por el momento los engorda y nutre a su séquito nacional e internacional cada ve más caduco. Lo que más han conseguido es nutrir las ínfulas de las derechas del mundo que hoy se campean en EEUU, Polonia y Hungría, y que laten ambiciosas y vociferantes en otros países.

El autor es miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua.


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